Mis favoritosAccesoVender coche
Autobild.es

Especial Nissan LeafEl Leaf: sensaciones por fuera y por dentro

30

El eléctrico tiene una imagen de coche compacto, pero sin duda habría que situarlo a caballo entre el segmento C y D. Ofrece mucho espacio que debemos tener en cuenta. Entre sus bondades, un equipamiento de serie insuperable y una habitabilidad generosa. A mejorar, ciertos materiales, el exceso de uso de plásticos y algunas elementos tecnológicos como su navegador.

Una vez que mi compañero Juanjo nos ha brindado un excelente artículo detallando cómo es un Nissan Leaf, os voy a detallar qué podemos encontrar en cuanto a su interior y exterior. La primera sensación de cara al exterior es que es un coche extraño. Ni muy feo ni muy bonito y con forma de coche compacto pero que se estira hasta los 4.450 mm de longitud. Para que os hagáis una idea es, por ejemplo 12,6 centímetros más largo que un BMW Serie 1, situándose a caballo entre el compacto alemán y la Serie 3, un coche del segmento D.

También es un coche alto dejando un espacio libre para la cabeza bastante generoso y por dentro el coche reparte esta sensación por todas sus plazas. Por tanto tenemos un interior espacioso con huecos para depositar objetos, posavasos y un reposabrazos central que también da la opción de depositar objetos. En definitiva, un Nissan Leaf, a pesar de tener una forma similar a los coches del segmento C podríamos ajustarlo a caballo entre el segmento C y D.

Si hablamos de tecnología, aparte de su motor 100% eléctrico que puede presentarse suficiente para ‘serpentear’ por la ciudad durante muchos kilómetros, tiene otras bondades que no deben dejarse de lado. Una de ellas es la luz de cruce con tecnología LED. Quizá a primera vista no se distinga de una luz de Xenón convencional, pero ciertamente es un avance que no todos los coches pueden optar por tener. El haz de luz es similar al del Xenón pero con algunas diferencias, como por ejemplo que no necesitan alcanzar su temperatura óptima para entregar su máximo potencial.

Otra diferencia es que no perderían temperatura de color con el tiempo como el Xenón, ya que no se trata de un gas. Por tanto aquí debemos dar un aplauso a este Leaf. Otro punto a favor se lo voy a otorgar a su brillante cámara para marcha atrás. La resolución es claramente más alta que en otros coches de la casa como por ejemplo el Nissan Qashqai La pantalla ofrece más nitidez y por tanto mejor visibilidad, sobre todo en escenas nocturnas. No obstante, un fallo es que esta cámara no venga acompañada de un sensor de aparcamiento.

Por dentro el coche no ofrece grandes lujos. Los materiales son de plástico. El volante es de plástico y el salpicadero también. Existen revestimientos en tela clarita donde da la sensación que su envejecimiento va a ser prematuro por su tonalidad. Además el material no es muy convincente, pero a su favor he de decir que los ajustes son mejores que en otros coches japoneses. La consola central rompe el esquema y se presenta con un acabado negro en brillo que otorga al coche un sentir más Premium.

Su navegador recoge información como los puntos de recarga más próximos, pero en un trayecto sencillo me hizo recorrer muchísimos kilómetros con un alto índice de errores, lo cual me pareció un detalle a mejorar, sobre todo teniendo en cuenta que un coche eléctrico con baja autonomía puede dar más de una sorpresa negativa. Aquí se necesita precisión.

El cuadro de instrumentos es un espectáculo, con mucha información sobre autonomía, energía, baterías y otros elementos de interés para el conductor y todos muy visuales. El velocímetro es digital y se encuentra por encima del aro del volante, casi a la altura del parabrisas que mejora sustancialmente su visibilidad frente a un velocímetro en el cuadro de instrumentos. El maletero no es exageradamente amplio, pero si es suficiente para albergar numerosas bolsas de equipaje.

Por último y a favor del Leaf he de decir que su equipamiento de serie es extraordinario. Llantas de aleación de 16”, sistema de navegación, cámara para marcha atrás, luces LED, entradas USB y AUX, arranque por botón, acceso sin llave, espejos abatibles eléctricamente, climatizador, control de crucero con limitador de velocidad y otra serie de bondades que están enumeradas en el artículo de mi compañero Juanjo. Nuestra unidad disponía de sólo un extra: la célula fotovoltáica del techo.

A destacar:

- Tacto de conducción

- Concepto de movilidad

- Equipamiento muy completo

- Espacio

A mejorar:

- Navegador confuso

- Materiales interiores

- Precio

- Concepto muy avanzado para las infraestructuras actuales

Noticias relacionadas

El Leaf: sensaciones por fuera y por dentro
Configuración de cookiesLas cookies son importantes para el correcto funcionamiento de nuestra web. Usamos cookies para mejorar tu experiencia de navegación, recordar tus datos de inicio de sesión y recopilar estadísticas para optimizar la funcionalidad de la web y ofrecerte contenido personalizado en función de tus intereses. Lee aquí nuestra política de cookies. Acepto