El nuevo método para robar coches: haciéndose pasar por la empresa que los llevaría al concesionario
Desde la pandemia del covid-19, los casos de robos y estafas se han multiplicado, haciéndose pasar por transportistas de coches que nunca llegan a su destino o a sus verdaderos compradores.

Cuando un cliente pide un coche nuevo a un concesionario (o directamente a la marca), desde que sale de la fábrica hasta que llega a manos de su dueño pasa por un camino y varios pares de mano. El problema, y cada vez más desde la pandemia del covid-19, es que cada vez se ven más manos de guante blanco.
Cada vez se están viendo más a menudo casos de ladrones que, bien a base de ciberataques para conseguir información confidencial o bien estableciendo una red clandestina simulando ser una empresa de transportes, se llevan coches de alta gama. Literalmente, pasan a recogerlos como transportistas, para después robarlos.

Robos de coches antes de llegar al concesionario
Ya se han visto varios casos, especialmente con coches de lujo que son los más deseados por las manos excesivamente largas. El pasado mes de febrero se reportó un robo de un Mercedes-Benz AMG G 63 de 2023 procedente de Texas por valor de casi 300.000 €. Cuando fueron a llevarlo a su destino en Illinois, descubrieron que otro 'repartidor' ya se lo había llevado tres días antes.
Algo similar ocurrió con un Ferrari Roma en noviembre de 2024 en Colorado - tenía que ser entregado en un concesionario de la marca italiana en Minnesotta, pero nunca llegó a su destino. Lo mismo pasó por otro Mercedes-Benz G 63 al mes siguiente, por valor de más de medio millón de euros, lo que llevó a que Mercedes-Benz Financial Services USA demandase a los transportistas.
La distancia complica la seguridad del envío
«Tengo mi sede en Ohio, ShipYourCarNow tiene su sede en Florida y podríamos trabajar con un concesionario en Utah. No podemos estar físicamente presentes para asegurarnos de que el conductor que se lleva el coche es el correcto», comenta Frank McKenna, estratega jefe en la compañía anti-fraude Point Predictive.

Este tipo de robos, imitando a la empresa de transportes encargada, se vuelven más frecuentes conforme las entregas se hacen en mayores distancias, como el caso de Estados Unidos entre diferentes estados. Esto está relacionado también con la disponibilidad de vehículos y el inventario de coches disponible - que ya de por sí suele no abundar en el caso de coches de alta gama, como es lógico.
Proceso de verificación del transportista
Esta misma empresa, antes de enviar a un transportista a por el vehículo, requiere una foto del camión que se va a utilizar, el número de bastidor del mismo y una foto del carnet de conducir de quien lo vaya a llevar. Esta información llega hasta el concesionario de destino, pero todo esto ha de ser confirmado por la parte que recibe el vehículo - incluyendo también cambios de personal que deban ser validados.
«Los criminales y estafadores pueden meterse dentro del proceso de entrega del coche a través de varios métodos, como 'spear-phishing' (para robar información confidencial) o pretendiendo ser una empresa de transporte legítima en sitios de intermediarios», explicó un portavoz del FBI a Automotive News.

Medidas de prevención
Por ahora, entre las medidas preventivas que existen, se suele comprobar la identidad del transportista de acuerdo a la información que tienen de la empresa de antemano, además de comprobar si los papeles del transportista coinciden con su información. Otra opción es que los coches vengan ya con localizadores GPS.
También se están desarrollando medidas tecnológicas contra casos de papeleo falsificado. Por ejemplo, la herramienta SecurePass, con la que se valida si la documentación es la verídica de la compañía mediante un PDF con un código QR que lo lee un aparato identificador. El problema está, como es habitual, cuando esa tecnología cae en manos incorrectas...
