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    La inflación tumba la demanda de chips y la industria automotriz será la gran beneficiada

    La inflación tumba la demanda de chips y la industria automotriz será la gran beneficiada
    La industria automotriz comienza a recibir los chips que necesita para normalizar su producción.
    David Plaza
    David Plaza6 min. lectura

    Los precios suben y los consumidores comienzan a reducir su ritmo en previsión de lo que puede ser una profunda crisis económica. Algo que, paradójicamente, puede ayudar a los fabricantes de automóviles a superar su gran crisis de componentes.

    La pandemia, la incertidumbre económica, la invasión rusa a Ucrania y la crisis energética han colocado al mundo en una situación muy delicada. Ya son pocos quienes niegan la más que probable llegada de una crisis de enormes proporciones a consecuencia de una inflación generalizada que está restringiendo el consumo de manera notable.

    Los consumidores lo saben: es momento de reducir gasto o incluso ahorrar en previsión de lo que puede venir, lo que ya se está notando en sectores tecnológicos como el de los teléfonos móviles o el informático.

    «Creo que el alcance del cambio definitivamente ha sido mayor de lo que nadie esperaba»

    Estos dos sectores son los principales consumidores de microchips y semiconductores. Además, son los que han disfrutado de preferencia a la hora de recibir sus pedidos, lo que ha colocado a industrias como la automotriz en una situación delicada en los últimos dos años.

    No había chips para todos y el sector del automóvil ha sido uno de los más perjudicados, sufriendo escasez de componentes y viéndose obligado a parar fábricas, reducir la producción e irritar a los compradores con esperas de varios meses. Algo que, de rebote, ha producido una revalorización inusual del mercado de segunda mano.

    Se invierte la tendencia

    Recientemente, General Motors admitió que tenía 100.000 vehículos que no podían ser entregados por falta de suministro de algunos componentes. Y no son los únicos, pues no en vano se trata de un problema generalizado en la industria.

    Sin embargo, las cosas están comenzando a cambiar. Ya te contamos a primeros de junio que las factorías españolas empezaban a salir de la crisis de suministro de materiales y ahora dicha tendencia se confirma en todo el mundo.

    Una de las razones es que la demanda de chips y semiconductores ha caído en picado a consecuencia de la inflación y la prudencia que eso ha generado en el consumidor, que está renunciando a la compra de teléfonos móviles y equipo informático, entre otros bienes de consumo.

    Los fabricantes de automóviles han tenido que reajustar sus planes de producción ante la escasez de chips y semiconductores.

    Micron, uno de los principales fabricantes mundiales de chips, ha anunciado un notable recorte en la previsión de ingresos para el trimestre actual tras dos años de fuerte crecimiento y demanda.

    «Creemos que la demanda se ha debilitado considerablemente y lo hemos visto incluso en las áreas que se han visto significativamente restringidas», dijo Nikolay Todorov, analista de Longbow Research a Reuters. «Micron esencialmente comenzará o indicará que el ciclo de los semiconductores está cambiando».

    Esto ha provocado que Micron revise sus planes de producción a la baja, admitiendo que la situación se ha invertido de un modo mucho más acelerado del esperado en un principio. «Creo que el alcance del cambio definitivamente ha sido mayor de lo que nadie esperaba», dijo a Reuters el director comercial de Micron, Sumit Sadana. «En este momento, estos cambios se están extendiendo a través del ecosistema».

    AMD, otro gran fabricante mundial, también ha reconocido públicamente la disminución de demanda. Además, las acciones de MediaTek, TSMC, ASML, STMicroelectronics e Infineon, todos ellos productores de chips, también han caído en bolsa.

    La industria automotriz, en alza

    Si bien las ventas de automóviles siguen una tendencia negativa por las mismas razones, esta situación comienza a beneficiar a los fabricantes, que ven como el enorme cuello de botella en el que se encuentran atrapados millones de pedidos de vehículos comienza a ensancharse.

    «Esperamos un mejor suministro de semiconductores en la segunda mitad del año», dijo el director financiero de Volkswagen AG, Arno Antlitz, el miércoles en la conferencia Reuters Automotive Europe. La demanda de vehículos nuevos puede disminuir, «pero nuestra oferta aumentará».

    Y es que la reducción de demanda en los sectores dominantes del mercado de chips y semiconductores, el de los móviles y la informática, permite a la industria automotriz convertirse en cliente preferente y aún muy necesitado de suministro.

    «Estamos ganando más que nunca», dijo el presidente ejecutivo Herbert Diess en una reunión de trabajo, y agregó que Volkswagen está aumentando los volúmenes de vehículos eléctricos en sus mercados más grandes en Alemania y China gracias a la reducción de la escasez de semiconductores.

    Ahora bien, la crisis inflacionista y energética acabará golpeando fuerte a todos los sectores y el automotriz no va a librarse de eso. Al menos, mientras las corporaciones se preparan para el gran golpe, pueden ir dando salida a una producción hasta ahora profundamente mediatizada por la escasez de componentes electrónicos.

    Fuente: Reuters