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    Mi coche pierde aceite, ¿cómo saber la causa y darle solución?

    La mancha de aceite bajo el motor no presagia nada bueno.

    La mancha de aceite bajo el motor es muy habitual en los coches con varios años y muchos miles de kilómetros a sus espaldas, pero ello puede estar causado por diferentes razones que debemos conocer si queremos identificar la gravedad del problema.

    No cabe duda de que el aceite del motor es imprescindible para su funcionamiento y, sobre todo, para su duración, pues de otro modo las partes móviles del mismo sufrirían daños irreversibles y provocarían un sobrecalentamiento nefasto para todos sus componentes.

    Por eso es importante actuar ante una posible fuga que haga que el motor esté perdiendo aceite y no vale con rellenar periódicamente, pues en un momento dado podría ser insuficiente y, como decimos, fatal para la integridad del motor.

    «Lo primero que debemos hacer es determinar si el líquido que vemos en el suelo es aceite»

    Pero lo primero que debemos hacer es determinar si el líquido que vemos en el suelo, bajo el motor de nuestro coche, es aceite u otro líquido como, por ejemplo, refrigerante anticongelante. Y es que este segundo caso es bastante habitual, especialmente en la época de uso del aire acondicionado, pues los conductos por los que circula el aire frío hacen que la humedad del ambiente se condense y gotee.

    Ello no es un problema, pero si tocamos el líquido y es viscoso, entonces sabremos con seguridad que existe una pérdida de aceite en nuestro motor y eso sí es un problema. Llegados a este punto, debemos actuar del siguiente modo:

    • Utilizamos la varilla del aceite para determinar si el coche pierde mucha cantidad o no. Para ello, debemos colocar el vehículo en un lugar llano y esperaremos a que el motor se enfríe. Si el nivel del aceite no llega a la marca de cantidad mínima, asumiremos que la pérdida es considerable y la avería, grave.
    • En ese caso lo mejor es llamar a la grúa para llevar el coche al taller sin ponerlo en peligro durante el trayecto. Si no es así, podremos conducir nosotros mismos al taller.
    • Una vez que el coche está en el lugar en el que lo queremos reparar, se encargarán de determinar la causa de dicha fuga, que puede deberse a múltiples causas, algunas de las cuales analizaremos en siguientes líneas.
    • Independientemente de todo ello, lo mejor que podemos hacer para evitar o minimizar problemas es utilizar un aceite de buena calidad y cumplir con el programa de mantenimiento y revisiones del fabricante, pues a largo plazo será muy beneficioso para el motor y garantizará una mayor durabilidad y prestaciones.

    Causas que propician pérdida de aceite

    Existen muchas razones por las que un motor puede perder lubricante, por lo que nos centraremos en las más habituales y las que los talleres mecánicos suelen abordar con mayor frecuencia.

    • Después de una revisión

    Nadie es infalible y en ocasiones ocurre que, durante la operación de revisión de un vehículo el mecánico se excede un poco a la hora de rellenar el depósito del aceite o este se ha derramado ligeramente, goteando posteriormente tras escurrir por las diversas partes del motor. Este primer caso deriva en la expulsión de un humo azulado por el escape, así como un olor característico del aceite quemado.

    Comprobar el nivel de aceite nos dará pistas sobre la posible causa.

    También es posible que alguna parte del motor se haya llevado un golpe o se haya montado algo de manera incorrecta, permitiendo la fuga. Lo primero y más fácil es medir el nivel del aceite con la varilla y, posteriormente, comprobar visualmente el estado del motor. Si no llegamos a ninguna conclusión, lo mejor será llevar el coche de vuelta al taller y, presentando la factura, solicitar la subsanación del problema sin coste adicional.

    • La junta de la culata

    Esta es una de las causas más preocupantes y, bajo ningún concepto, debemos poner en marcha el motor del coche, sino llamar a la grúa para que lo lleve a nuestro taller mecánico de confianza.

    Como nexo de unión del bloque motor y la culata, encontramos la junta de la culata que tiene como cometido dotar de estanqueidad al conjunto, evitando de ese modo fugas de los gases de compresión, pero también de anticongelantes o aceites procedentes de los canales de lubricación.

    Por tanto, una de las misiones de la junta de la culata es evitar que el líquido refrigerante y el aceite entren en contacto, pues de lo contrario se mezclarían en el proceso de combustión. El principal motivo por el que la junta pierde sus propiedades es un exceso considerable de temperatura, provocando que se queme. Ello suele venir provocado por sobrecalentamiento del motor que deriva en pérdidas de agua o refrigerante, pero también por un mal ajuste de la culata sobre el bloque.

    La solución para la fuga pasa por sustituir la junta por una nueva, pero eso no significa que hayamos resuelto todo el problema, ya que pueden haberse producido daños adicionales. Por ello, lo habitual es acometer también la sustitución y rectificado de la culata, así como la limpieza de todos los conductos de refrigeración, algo que no es sencillo ni tampoco barato.

    • El cárter

    El bloque motor de un vehículo se cierra por la parte inferior con una gran pieza metálica denominada cárter. Este elemento, además de proporcionar protección y rigidez al motor, sirve para alojar el aceite que lubrica el motor.

    En muchas ocasiones la fuga en este elemento viene propiciada por una anomalía en la arandela de sellado o el tapón, o simplemente que este se ha aflojado un poco. Suele bastar con apretarlo bien, pero si no es suficiente la solución es sustituir ambas piezas, algo sencillo y barato de hacer. Tampoco debemos descartar una fuga propiciada por un roce o golpe de los bajos del coche contra el suelo, una piedra o similar.

    • El turbo

    Finalmente, hablaremos del supuesto en el que nuestro vehículo pierda aceite a través del turbo. Esto puede ocurrir por varios motivos y dependiendo de ello nos encontraremos con una reparación más o menos costosa.

    Generalmente el problema es que alguno de los retenes del turbo ha perdido sus propiedades, pero esto puede ocurrir por dos razones principales. La primera es que el aceite sea de mala calidad y haya ido provocando un desgaste que podría haberse evitado con un producto mejor.

    Si tu coche quema aceite, tu coche te lo hará saber con abundante humo y un olor característico.

    Además, el turbo suele tener una duración de alrededor de 250.000 kilómetros y, si es el caso, la solución pasa por montar uno nuevo por un precio superior a los 1000 euros en la mayoría de los casos.

    Otras causas de pérdida de aceite pueden ser una holgura en la junta de la tapa de llenado o en otro tipo de junta a consecuencia de la dilatación de los materiales por el calor o el paso del tiempo, así como una fisura en un manguito. En estos casos el motor suele verse bastante sucio y grasiento.