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    Líquido refrigerante anticongelante, ¿qué es y para qué sirve?

    8 min. lectura
    El depósito del líquido refrigerante es de fácil acceso en el vano motor.

    Todo motor de combustión necesita mantener la temperatura bajo control, pues la detonación de la mezcla de aire y carburante en los cilindros o el rozamiento de las numerosas piezas que lo componen crean un incremento sustancial de la misma.

    Para conseguirlo, contamos con el sistema de refrigeración, que incluye un líquido específico que previene el sobrecalentamiento, pero también la congelación en días de temperaturas muy bajas cuando no estamos utilizando el vehículo.

    Este líquido es el refrigerante, que muchas personas llaman también anticongelante. Efectivamente, este líquido formado en su mayor parte por agua destilada cumple ambas funciones, pues además de servir de absorbente del exceso de temperatura en el interior del motor, incorpora sustancias que permiten disminuir el punto de solidificación.

    ¿De qué está hecho el líquido refrigerante anticongelante?

    Como hemos avanzado, el componente principal de este líquido es el agua destilada, a la que se le añaden otros elementos para mejorar sus cualidades, pues también previene al motor de formaciones calcáreas o corrosión.

    El primer aditivo utilizado fue el metanol, pero este tenía tendencia a evaporarse, por lo que a finales de la década de los años 30 comenzó a sustituirse por etilenglicoles, que proporcionan baja temperatura de congelación y un punto de ebullición cercano a los 200 ºC.

    Cuanto más fría sea nuestra ciudad, más cuidado deberemos tener a la hora de seleccionar un refrigerante anticongelante.

    Estos etilenglicoles se mezclan a su vez con sustancias que previenen la corrosión y otros efectos adversos, además de colorantes para su fácil identificación, tanto en relación a otro tipo de líquidos, como para diferenciar tipos de refrigerantes entre sí.

    Cabe destacar que este tipo de anticongelantes y aditivos son también utilizados en los combustibles, también susceptibles de sufrir las inclemencias del tiempo o de atacar componentes internos del motor.

    Cualidades de un líquido refrigerante anticongelante

    El motor debe trabajar a una temperatura aproximada de 90 ºC, para lo cual un buen refrigerante es primordial. ¿Qué propiedades debe tener para serlo?

    • Temperatura de ebullición alta: debe soportar cifras mucho más altas que las del motor, para garantizar de ese modo sus propiedades y ofrecer su mejor rendimiento en situaciones extremas.
    • Baja temperatura de congelación: además de mantener su estado líquido para seguir siendo funcional, el volumen del líquido no aumenta en días fríos y se evita la rotura del circuito. En las etiquetas de los envases podemos comprobar qué punto de congelación tiene cada líquido.
    • Anticorrosión: de ese modo evita el deterioro del motor y la incrustación de sedimentos de calcio. En la etiqueta podemos comprobar la capacidad de corrosión del líquido sobre los metales, pero también la capacidad de neutralización de los inhibidores alcalinos y la cantidad máxima de residuos.
    • Viscosidad muy baja: de ese modo podrá fluir con facilidad y refrigerar adecuadamente todos los componentes.
    • Anticavitación: así evita la formación de espumas que puedan taponar el circuito. En la etiqueta podemos encontrar el tiempo que tarda la espuma en desaparecer cuando se forma, que debe ser inferior a cinco segundos.

    ¿Cada cuánto tiempo cambio el líquido refrigerante anticongelante?

    Habitualmente, el cambio de un líquido de este tipo se realiza cada dos años o 40.000 kilómetros. Pero si este es de origen orgánico, la cosa cambia considerablemente.

    Los líquidos refrigerantes orgánicos carecen de silicatos, recurriendo en su lugar a aditivos de protección más duraderos y que no se degradan tanto con el tiempo. Por ello, el cambio de este tipo de refrigerante suele ser del doble de tiempo: cada 80.000 km o cuatro años.

    Además, los refrigerantes orgánicos ofrecen una temperatura de congelación más alta y protegen más eficazmente contra la cavitación, siendo por lo general de color rojo o rosa. Los inorgánicos suelen incorporar tintes azules o verdes.

    ¿Qué líquido refrigerante anticongelante necesita mi coche y cuánto cuesta?

    En función de las necesidades de nuestro coche, principalmente determinadas por las temperaturas de la región por la que solemos circular, deberemos optar por un tipo de refrigerante determinado:

    • Anticongelante 10%: permite su uso hasta -5ºC.
    • Anticongelante 20%: permite su uso hasta -11ºC.
    • Anticongelante 30%: permite su uso hasta -18ºC.
    • Anticongelante 50%: permite su uso hasta -37ºC.

    Los precios, lógicamente, dependen de sus propiedades y calidad, por lo que oscilan entre los 10 y los 80 euros aproximadamente.

    Cómo cambiar el líquido refrigerante anticongelante

    Aunque se trata de una operación que cualquier taller puede realizar, si no queremos hacer ese desembolso adicional podemos animarnos a hacerlo nosotros mismos. Para ello, debemos seguir los siguientes pasos:

    1. Con el motor frío, buscamos el tapón del depósito para colocar un recipiente debajo y retirar el líquido refrigerante usado. Es importante vaciarlo por completo.
    2. Introducimos agua a presión con una manguera o similar para limpiar todo lo posible y evitar que queden restos en el depósito.
    3. Cerramos el depósito, asegurándonos de que no habrá fugas.
    4. Rellenamos el depósito con líquido refrigerante nuevo. Al ser generalmente los depósitos de plástico translúcido, podemos comprobar con claridad que dejamos el nivel entre las marcas de mínimo y máximo.
    5. Cerramos el tapón superior y finalizamos la operación.

    Como puedes observar, la operación no es complicada ni requiere conocimientos mecánicos avanzados, por lo que cualquier usuario puede afrontar el cambio de líquido refrigerante si le pone atención y cuidado.