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    IndyCarPietro Fittipaldi correrá en óvalos en el coche de Romain Grosjean

    Hace tres años, Fittipaldi tuvo su primera experiencia en IndyCar, que tendrá ocasión de retomar.

    El piloto brasileño se subirá al #51 de Dale Coyne Racing, donde buscará debutar en las 500 millas de Indianápolis.

    Su primera experiencia en 2018, con un top 10 en seis carreras, se vio coartada por su grave accidente en Spa.

    Fittipaldi retendrá su rol como tercer piloto de Haas en el Mundial de Fórmula 1.

    Entre los asientos a tiempo completo de la parrilla de IndyCar, solo quedaban por despejar los ocupantes del segundo coche de Dale Coyne Racing y del #59 de Carlin en las carreras de óvalo, complementando los programas de dos ex-Fórmula 1 como el recién llegado Romain Grosjean y Max Chilton, quien sí disputa las 500 millas de Indianápolis. Carlin no tiene ninguna prisa por anunciar algo que bien le podría caer a dos pilotos diferentes, pero Coyne ya tiene quien lleve su segundo coche en los peraltes, y es un conocido del equipo, de Grosjean y de la Fórmula 1.

    Tras sondear varias propuestas durante el invierno, el brasileño Pietro Fittipaldi ha sido anunciado este jueves como el ocupante del coche #51, alineado de forma conjunta con Rick Ware Racing, en los escasos tres óvalos que figuran en el calendario de este año: la doble cita en Texas del 1 y 2 de mayo que precede a la mítica Indy 500 a disputar el 30 de mayo, y la prueba del 21 de agosto en Gateway, el único de estos trazados en los que Pietro cuenta con experiencia previa.

    El piloto brasileño, nacido en Florida en junio de 1996, regresa al campeonato en el mismo coche con el que realizó su primera incursión en 2018 con un programa parcial. Su debut se produjo, precisamente, en un óvalo, accidentándose en Phoenix tras clasificar décimo. Un grave accidente en las 6 horas de Spa en el que se fracturó una pierna le privó de disputar la Indy 500, y el brasileño no pudo volver a la acción hasta finales de julio, disputando las últimas cinco carreras con notables limitaciones físicas a la hora de frenar. Gracias a unas modificaciones en el servofreno, logró rascar un noveno puesto en Portland y un undécimo en Gateway, habiendo completado la mitad de sus seis eventos en óvalos.

    Su situación como piloto complementario de Romain Grosjean se produce solo unos meses después de haber tenido que ejercer como sustituto de emergencia del piloto francés en los dos últimos Grandes Premios de Fórmula 1 de 2020, tras el gravísimo accidente que éste sufrió en el Gran Premio de Bahréin. Su debut en el Mundial al volante del Haas VF20 se saldó con un decimoséptimo puesto en la variante externa de Sakhir, seguido de un decimonoveno lugar en Abu Dhabi. De hecho, Fittipaldi seguirá en el organigrama de Haas un año más, manteniendo su rol tras el muro como tercer piloto en numerosos Grandes Premios.

    El brasileño ha avanzado a lo largo de su carrera merced a apoyos económicos, pero no goza ni por asomo de los suficientes para competir por un asiento en Haas ante el emporio de los Mazepin o el soporte ferrarístico del que dispone Mick Schumacher. A su vez, la exacerbada devaluación del real brasileño le ha complicado incluso la situación en IndyCar, teniendo que solicitar fondos oficiales al gobierno brasileño. Su programa, de momento, se queda en unos cuantos eventos contados, sin contar con posibles carreras adicionales en el #52 que Coyne y Ware quieren alinear esporádicamente, siempre y cuando encaje en sus labores con Haas.

    Fotos: IndyCar Media