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Los millonarios Porsche 911 de la subasta de RM Sotheby's en Londres 2016

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La subasta de RM Sotheby's en Londres nos ha deparado sorprendentes valores, con algunos raros ejemplares del Porsche 911 superando varias veces los valores estimados y a otros deportivos tradicionalmente más caros, como el propio Ferrari F40.

La estrella indudable fue un 911 GT2 de 1995, que alcanzó unos más que increíbles 2.18 millones de dólares.

Porsche 911 GT2 de 1995

Esta semana tenía lugar en Londres una de las subastas habituales de RM Sotheby’s, en la que como es habitual en los eventos de esta prestigiosa casa de subastas podíamos encontrar numerosos modelos raros y sobre todo, en un estado excepcional. Entre los muy diversos lotes disponibles podíamos encontrar piezas tan llamativas como un auténtico Shelby Cobra 289 de 1963 o un Chevrolet Corvette Sting Ray Split Window Coupé también del mismo año, piezas estas muy difíciles de encontrar en Europa, sin embargo, una vez acabada la subasta, la verdadera estrella del evento no había sido otro que el azul Porsche 911 GT2 generación 993 que aparece en las imágenes, que obtuvo una puja final más de 2 veces superior a las ya de por sí abultadas estimaciones más altas que le habían otorgado inicialmente.

Finalmente, este ejemplar en llamativo color Riviera Blue de 1995 encontró nuevo dueño por nada menos que 1,84 millones de Libras, poco más de 2,18 millones de euros, una cifra de auténtico récord para uno de estos ejemplares.

El Porsche 911 GT2 fue la respuesta de la marca alemana a la necesidad de participar en competición con un tracción trasera en lugar del sistema de tracción total que incorporaba la versión Turbo de aquella época. En total fueron creados unos 194 ejemplares del 911 GT2, de los cuales aproximadamente unos 57 terminaron en especificaciones de calle, el resto terminaron en los circuitos de medio mundo. Las versiones más salvajes y cotizadas fueron las 911 GT2 Evo, a la que precisamente no pertenece esta unidad en vibrante azul, por lo tiene más valor si cabe el resultado que obtenía esta semana en Londres.

Más de dos millones se pagaron el Londres esta semana por este ejemplar.

Aunque no terminó siendo la pieza más cara del evento londinense, tal honor recayó en un Aston Martin DB4GT de 1960 por 2.40 millones de Libras, lo cierto es que su precio superó con creces el de vehículos tradicionalmente más caros. En la misma venta podíamos encontrar varios modelos muy cotizados de la marca de Maranello, como los más actuales Ferrari F40 y Enzo, seguidos por un 250 GT Cabriolet series II Pinin Farina de 1960 además de otros ejemplos de Gran Turismo actuales, como un 575 M Maranello o un también raro F512 M.

Si bien el F40 se quedó a las puertas del récord actual, superado recientemente, el Enzo no llegaba a alcanzar su precio de reserva y el clásico cabriolet de 1960 alcanzaba una respetable cifra de 1.28 millones de Libras. Otros ejemplos curiosos de esta subasta podían ser los Lancia Stratos HF Stradale de 1971, Audi Sport Quattro, Renault 5 Maxi Turbo o Ford RS200 Stradale, estos tres últimos ejemplares de 1986.

Pero de la larga lista de lotes, formada por deportivos, clásicos e incluso modelos de competición que iban desde 1897 hasta inicios del siglo XXI, los modelos que destacaron sobremanera fueron los de la alemana Porsche. Si por un lado teníamos al 911 GT2 azul, con solo 12.730 kilómetros de uso y un historial limitado a un solo propietario desde que salió de fábrica en 1995, se unían otros ejemplares del 911 refrigerados por aire que también lograron espectaculares resultados.

Solo 100 unidades fueron ensambladas con estas especificaciones Clubsport.

Por un lado podíamos encontrar un espléndido ejemplar del 911 Carrera RS Clubsport de 1995, una serie de solo 100 unidades creada para poder homologar al RSR 3.8 en las categorías GT3 y GT4 del BPR, basado en el Carrera Cup de competición, empleaba una versión de mayor cilindrada del motor atmosférico que podíamos encontrar en el Carrera RS convencional. Con 3.8 litros, el motor M64/20 disponía del sistema Variocam y entregaba unos 304 CV (300 hp) y 355 Nm de par máximo.

La versión Clubsport se caracterizaba por unas especificaciones más próximas al circuito que un modelo de calle, además del impresionante kit aerodinámico exterior, estas versiones añadían asientos bacquets con arneses de seguridad, jaula antivuelco, extintores, interruptor de corte eléctrico, suspensión reforzada y eliminaban todos los guarnecidos interiores, elementos superfluos para ser usado en circuito.

Adquirido en octubre de 1995, el rojo Clubsport solo ha recorrido 9.000 kilómetros, a pesar de lo cual ha tenido un mantenimiento exquisito, realizado escrupulosamente por su único propietario hasta la fecha. En Londres lograba alcanzar un espectacular precio de 403.00 Libras, unos 476.240 euros al cambio actual, cerca de dos veces las estimaciones más altas que se le otorgaban anteriormente en la subasta.

Ejemplar de 1995 con solo 9.000 kms.

Por otro lado, encontrábamos una unidad de la generación anterior, un 911 Turbo S Lightweight de 1993, de los últimos de su generación, 964, nacida a finales de los años ochenta. Estas versiones Lightweight fueron la última evolución del 911 Turbo, presentadas en el Salón de Ginebra de 1992 como un simple estudio de diseño, su excepcional aceptación provocaron que Porsche se decidiera a fabricar una corta serie limitada de estos brutales ejemplares.

Desarrollados por el Exclusive Department en Zuffenhausen, oficialmente recibieron la denominación 911 Turbo S, aunque son popularmente más conocidos por el apodo Lightweight. Basado en el 911 Turbo, Porsche realizó un extenso trabajo sobre el motor de 3.3 litros, elevando su potencia desde los 324 CV (320 hp) originales hasta los 386 CV (381 hp). Las prestaciones eran también mejoradas, llegando a los 4.7 segundos para hacer el 0 a 100 km/h con una velocidad máxima de 290 km/h.

El apodo Lightweight se debía a la dramática reducción de peso que recibió con respecto al 911 Turbo convencional, cifrada en 180 kilos menos, por lo que en báscula se quedaba en solo 1.290 kilos. Para ello, la marca alemana eliminaba todo lo posible, comenzando por todo el equipamiento básico, como elevalunas eléctricos, airea acondicionado o asientos ajustables. Además, varios paneles de la carrocería fueron sustituidos por otros realizados en materiales compuestos así como cristales de menos grosor en todo el vehículo salvo en el parabrisas delantero. El resultado era un más caluroso, ruidoso y ligero 911 Turbo.

Creado como un simple estudio de diseño, finalmente se fabricaron 86 unidades.

Este ejemplar salía de la subasta de Londres con un precio que sobrepasaba hasta en cuatro veces su mayor valor estimado. Para ello no le faltaban motivos, este es uno de los 86 Turbo S Lightweight fabricados y hasta ahora solo ha tenido dos propietarios y un uso realmente bajo, en el momento de su venta disponía de un kilometraje de tan solo 6.303 kilómetros.

Su mantenimiento ha sido exquisito y actualmente cuenta con el certificado de autenticidad oficial Porsche, que acredita que es uno de los pertenecientes a esta rara serie limitada.

Finalmente, alcanzaba un valor de 974.400 libras, poco más de 1.15 millones de euros, superando incluso al Ferrari F40 de 1990 que cambió de manos en el mismo evento, un magnífico ejemplar del deportivo italiano que contaba con la rara particularidad de haber tenido un solo propietario durante todo este tiempo y cuyo marcador mostraba la increíble cifra de solo 5.700 kilómetros de uso, toda una golosina para los coleccionistas y que era vendido por 924.000 Libras.

Pesaba 180 kilos menos y tenía 61 CV más que el 911 Turbo estándar.

Batiendo el anterior récord para el modelo italiano en una subasta en Europa, las 793.000 Libras que se pagaron por un ejemplar similar en el Nürburgring Oldtimer Grand Prix el pasado verano de 2015 y que hasta el pasado mes de agosto lo convertían en el Ferrari F40 más caro de la historia, cuando en Monterey 2016 era subastado el F40 ex Carl Haas, que mostraba un sorprendente kilometraje de solo 900 kilómetros.

Está claro que los Porsche, sobre todo las series más raras del 911, son un valor seguro para coleccionistas e inversores, ya que como los Ferrari de los años 50 y 60 nunca paran de elevar su valor. Independientemente de la marcha de los mercados, son una apuesta segura y constante.

Fotos: RM Sotheby´s

Fuente: RM Sotheby' s

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