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    PSA avanza rápidamente hacia el coche autónomo

    A partir de 2015, PSA ha puesto en la carretera unos pocos prototipos basados en C4 Grand Picasso para evaluar y perfeccionar un sistema de conducción autónoma. Ya se acumulan 60.000 kilómetros, en los que no se ha señalado ningún accidente.

    El Grupo PSA quiere tomar posiciones en tecnologías de conducción autónoma para no quedarse fuera del tren de la innovación. Ahora mismo quien lleva claramente la delantera es Tesla, pero trabajan en ello más fabricantes, como Audi, Ford, o el mismo Grupo PSA.

    Ahora mismo los franceses tienen 10 prototipos rodando por carreteras europeas, habiendo totalizado 60.000 kilómetros, o lo que es lo mismo, 50.000 kilómetros desde noviembre de 2015, o 40.000 km desde abril de este año. Todos esos recorridos se han hecho en modo automático, sin intervención de un conductor humano.

    La flota de prototipos ha crecido en casi un año de cuatro a 10 unidades, y la previsión es terminar 2016 con 15 prototipos operativos. Cuantos más prototipos hay, más distancia se puede cubrir, y lo que es más importante, más se puede perfeccionar el algoritmo de conducción.

    Las pruebas se iniciaron en Francia, y el primer recorrido oficial de un coche sin conductor en España tuvo lugar a finales de noviembre, un trayecto desde Vigo hasta Madrid. Concretamente, el punto de inicio fue el Centro de Tecnología de Automoción de Galicia (CTAG), que está colaborando en el desarrollo, y el final fue la planta de Villaverde.

    PSA aprovechó ese viaje para lograr titulares en prensa generalista y especializada, ya que era un hito en la historia del automóvil nacional. El citado CTAG se encarga de la validación de la relación entre el conductor humano y el ordenador que gobierna el vehículo.Por otro lado, Vigo fabrica los C4 Picasso y Grand Picasso.

    Se han elegido para la ocasión Citroën C4 Grand Picasso, que disponen de espacio suficiente para albergar los ordenadores que permiten al coche conducir solo, ya que a día de hoy son muy voluminosos. La idea es comprimir el hardware para que no suponga mermas en la habitabilidad ni el espacio en el maletero.

    Los 60.000 kilómeros se han recorrido en modo "manos fuera", es decir, un conductor va siempre sentado y preparado para tomar el control en caso de que el sistema no funcione correctamente o exista cierto riesgo. Esta funcionalidad no exige que se lleven las manos sobre el volante, es una especie de control de crucero más inteligente.

    El siguiente paso será hacer pruebas con conductores no expertos, que podrán desatender más la conducción, en modo "ojos fuera". En otras palabras, el conductor podrá estar leyendo un libro o jugar a las cartas. En todos los casos estarán supervisando el proceso los ingenieros de PSA.

    Existe un grado elevado de confianza en el sistema por parte de sus creadores, y se está probando en diferentes situaciones, para lo cual hay que pedir autorizaciones a la DGT. Recordemos que un vehículo no puede ir por ahí suelto sin una autorización administrativa, a fin de cuentas están siendo probados.

    PSA quiere para el año 2018 ofrecer a sus clientes conducción semiautónoma, como ya hace Tesla y Mercedes-Benz en algunos modelos del segmento E. El conductor humano es necesario para supervisión, pero se pueden recorrer largas distancias sin tocar ni el volante ni los pedales.

    El hito siguiente será para 2020, cuando esperan ofrecer conducción totalmente automatizada, de puerta a puerta, sin intervención humana. El conductor podrá delegar completamente en el vehículo cualquier desplazamiento, aunque los mandos seguirán estando para conducción manual.

    Ciertamente es difícil enfrentarse a toda la casuística posible en un entorno tan aleatorio e imprevisible como es el tráfico, de ahí la necesidad de hacer tantos y tantos kilómetros de pruebas con los prototipos. La confianza en el sistema debe ser máxima para poderse comercializar sin peligro.