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    RUF CTR Yellow Bird: en 5 claves la reedición del deportivo más rápido de su tiempo

    RUF CTR Yellow Bird: en 5 claves la reedición del deportivo más rápido de su tiempo
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    Sergio J. Cabrera
    Sergio J. Cabrera9 min. lectura

    La reedición del brutal RUF CTR Yellow Bird es sin duda una de las sorpresas que nos ha deparado la edición 2017 del Salón de Ginebra.

    Creado desde cero por RUF, no está relacionado a nivel técnico con ningún Porsche salvo por el motor, este nace para conmemorar los 30 años del modelo clásico.

    El nuevo Yellow Bird 2017.

    Una de las sorpresas que nos hemos encontrado en el Salón de Ginebra 2017 ha sido la reedición del RUF CTR, más conocido como Yellow Bird, uno de los pocos iconos que existen en el mundo del tuning y las preparaciones. Aunque realmente la compañía de Alois Ruf no puede ser considerada un preparador, a pesar de que se le conozca por eso.

    RUF es realmente un fabricante, de hecho, sus modelos, a pesar de estar claramente basados en el catálogo Porsche, cuentan con sus propios números de bastidor y no deben ser considerados como Porsche preparados.

    Estos días en Ginebra, los de la marca alemana han tenido tiempo para dedicarle a los medios, desgranando esta nueva creación que pasa por ser un modelo completamente nuevo, creado a modo de homenaje del Yellow Bird 1987 original.

    Recreación desde cero, sin contar con un Porsche como donante.

    1. Primer bastidor creado desde cero de la marca

    Generalmente, RUF siempre ha empleados bastidores y mecánicas venidas directamente desde la factoría Porsche, tuvieran mayor o menor grado de preparación, sin embargo, el nuevo CTR 2017 no está basado en ningún Porsche existente.

    Para ello han creado ex profeso un bastidor de fibra de carbono para esta edición especial, no relacionado con el bastidor original del 911. Al igual que todos los elementos de la carrocería y suspensiones. El modelo es casi cien por cien único y nuevo, solo algún elemento ha sido tomado del modelo original, como el espejo retrovisor interior. De resto, todo es nuevo y fabricado por ellos mismos.

    2. Homenaje al modelo

    El principal motivo de su creación no es otro que celebrar los 30 años del lanzamiento del modelo original, en 1987. Su lanzamiento lo situó junto a los superdeportivos más insignes del momento, como los Ferrari Testarossa, Ferrari F40, Porsche 959 o Lamborghini Countach.

    Creado para homenajear los 30 años del nacimiento del original.

    Era habitual encontrarlo en portadas de la época junto a estos monstruos, los modelos más prestacionales y exclusivos del momento. A los que el amarillo RUF, con aspecto de inocente Porsche 911 no solo les podía plantar cara, sino que los superaba. Gracias a una mecánica que ofrecía entre 475 y 500 caballos, según sea la fuente consultada.

    Esta semana en Ginebra Alois Ruf lo describía como un vehículo sobre-motorizado para un conductor promedio, señalando la radicalidad del modelo original.

    3. Edición limitada

    Del modelo original se fabricaron 29 ejemplares, que hoy día están valorados alrededor del millón de euros. Por lo que era evidente que el nuevo modelo iba a levantar expectación. De la nueva versión solo serán fabricados 30 ejemplares, en teoría contando también con el ejemplar que vimos en Ginebra.

    Su estampa es impresionante desde cualquier ángulo.

    Cada uno de ellos saldrá con un precio de 750.000 euros, 791.000 dólares, antes de impuestos. Será comercializado globalmente y alrededor de 10 o 15 ejemplares terminarán en manos de clientes estadounidenses.

    En este caso la exclusividad está garantizada, no porque solo se vayan a fabricar menos de 50 ejemplares del modelo, sino porque no existe otro vehículo con estas características en el mercado, ya sea modelo nuevo o clásico.

    4. Potencia bruta

    La exclusividad es un término con el que tenemos que tener mucho cuidado a día de hoy, pues se está abusando mucho de su uso en el mundo del automóvil. Podemos nombraros docenas de ejemplos de los esfuerzos de las marcas y algunos especialistas para revestir algunas creaciones de ese deseada aura de exclusividad.

    El ejemplar clásico mostrado en Ginebra.

    El RUF CTR 2017 no es una mera combinación de elementos estéticos tratando de distinguirse, sus especificaciones son de primer orden. A su construcción completa en carbono, bastidor y carrocería, se une un motor flat-six de doble turbo refrigerado por agua que entrega 720 CV (710 hp) a 6.750 rpm y un par máximo de 875 Nm entre 2.750 y 4.000 rpm.

    5. Aún quedan ejemplares disponibles.

    Normalmente, cuando se presenta una edición especial de un superdeportivo de este calibre llega con el cartel de agotado. Las pocas unidades que serán fabricadas ya han sido asignadas a sus clientes, antes incluso de que el vehículo sea presentado.

    Sin embargo, Alois Ruf declaraba hace unos días en Ginebra que la mayoría de las 30 unidades ya están vendidas, lo que significa que aún quedan ejemplares disponibles de este futuro clásico, que ha resucitado la estética más añorada de los Porsche Turbo Look.

    RUF CTR Yellow Bird original.

    Bonus. La leyenda y sus curiosidades

    El Yellow Bird original debe su apodo al color amarillo de su carrocería, en una época en la que todos los deportivos - de cualquier nacionalidad - eran mayoritariamente rojos y varios años antes de que se popularizara el color amarillo en el segmento, lo cual sucedía a inicios de la década de los noventa. Su nombre oficial son en realidad unas siglas, CTR, que significan Group C Turbo RUF.

    Al contrario de lo que pudiera parecer, no solo era un simple 911 con un motor potenciado. Los paneles de la carrocería eran aligerados y contaba con una barra antivuelco. El motor original era un flat-six de 3.2 litros refrigerado por aire y contaba con una transmisión manual de 5 velocidades preparada por RUF.

    Oficialmente, RUF declaró que los 29 ejemplares disponían de una potencia de 469 CV y 553 Nm, pero es sabido que esa fue solo la potencia más baja obtenida por el modelo en un dinamómetro. No son pocos los que afirman que en otras mediciones se alcanzaban cifras más cercanas a los 500 CV e incluso por encima de estos.

    El deportivo más rápido de su tiempo.

    En aquellos momentos, los superdeportivos más exclusivos y prestacionales del mercado eran los Porsche 959 y Ferrari F40. Estos disponían de 450 CV para 1.450 kilos, en el caso del modelo alemán, y de 478 CV y 1.369 kilos en el caso del italiano. El RUF CTR podía presumir no solo de más potencia, sino que con un peso de 1.150 kilos era más ligero.

    Sus prestaciones eran de infarto, solo el 959 le aventajaba en aceleración, pero en 1988 una publicación alemana juntó en el anillo de Nardo al CTR contra los deportivos antes mencionados, a los que pulverizó con su velocidad máxima, que fue medida oficialmente a 342 km/h, frente a los 339 km/h del 959 y los decepcionantes 321 km/h de no uno, sino dos ejemplares del F40 proporcionados por la propia Ferrari. Por lo que se ganó por derecho propio el título de modelo más rápido del mercado en aquel momento.

    RUF CTR Yellow Bird, detalle de llantas y frenos

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