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    Tesla lanza el FSD en EEUU como suscripción mensual, por 199 dólares

    Captura de la página web de Tesla para EEUU

    Tesla ya permite a clientes de Estados Unidos recibir la actualización de «Full Self-Driving» para sus coches a cambio de un pago mensual. Es una alternativa a sufragar la integridad del sistema, o a amortiguar su coste en una cuota de leasing.

    De aquí a unos meses atrás, Tesla vaticinó que tendría un sistema de conducción totalmente autónomo para sus coches. Anticipándose a tener el software necesario, los coches salían de fábrica con todos los componentes necesarios (el hardware) para su uso futuro, de serie desde abril de 2019, previamente como un opcional.

    En su momento esta mejora se ofreció a cambio de un precio inferior al que cuesta ahora, 8.000 dólares, para convencer a los primeros clientes. Lo que se paga es básicamente el software, lo que permite que los componentes funcionen: sensores que captan información del exterior y el proceso de dicha información.

    Pues bien, como alternativa a sufragar los 10.000 dólares que cuesta el «invento», ya está disponible el servicio «Full Self-Driving» para aquellos que quieran probarlo un tiempo o usarlo indefinidamente, por 199 dólares al mes si parten desde el Autopilot básico, 99 dólares desde el avanzado. Más adelante se irá expandiendo la posibilidad a otros mercados.

    Autopilot de Tesla en funcionamiento - Fotografía: Teslarati

    El sistema nace con una letra pequeña importante, la «F» de «Full» sobra, no es un sistema completamente autónomo que mueva el coche de un punto A a un punto B sin intervención humana alguna (nivel SAE 5). Sigue siendo un sistema nivel SAE 2.

    El sistema FSD de Tesla puede considerarse como un «Autopilot 3.0», una versión más avanzada

    Para los poco acostumbrados a la tecnología, nivel SAE 2 significa sistemas de asistencia a la conducción, o dicho de otra forma, manos en el volante, ojos en la carretera, pero de forma más avanzada; resuelve intersecciones complejas, semáforos... Así se evitan líos con la NHTSA, que vigila esto de cerca.

    El servicio FSD como suscripción es uno de otros tantos que vendrán más adelante. En otras palabras, cuando un cliente desee cierta mejora en su coche sin carácter permanente, pagará una cuota. En el momento en que la suscripción termine, esas mejoras desaparecerán de forma electrónica e indolora.

    ¿Se puede suscribir cualquier cliente al FSD? No, solo aquellos que tengan un coche con la versión 3.0 del «Full Self-Driving Computer» o superior. Los que no lo tengan podrán actualizarlo por unos módicos 1.500 dólares. Hasta la fecha algunos clientes han podido probar ya el FSD.

    Hay una beta cerrada para probarlo desde septiembre, que ya va por su versión v9, lo que significa que se probaba un software incompleto -siendo conscientes de que lo es- antes de lanzarlo al público general. Hubo expulsiones de la beta por utilización negligente.

    De acuerdo al responsable financiero (CFO) de Tesla, Zachary Kirkhorn, este modelo de suscripción implicará a corto plazo una reducción de ingresos, pero que más adelante se convertirá en una fuente recurrente de ingresos. El software será una vía más de generación de ingresos para los fabricantes durante este siglo.

    Estas son las «sutiles diferencias» que separan al nivel SAE 2 del completamente autónomo

    El cálculo es sencillo, para amortizar la compra del sistema FSD hay que usarlo más de 50 meses, o cuatro años y dos meses, partiendo del Autopilot básico. Pasado ese plazo es más interesante haberlo pagado por completo que seguir suscrito. Pero hay que mirar con más perspectiva.

    Supongamos que el mismo coche pasa por varias manos a lo largo de su vida útil, como tres o cuatro propietarios. Individualmente no sale a cuenta tener el FSD al contado para tener el coche pocos años, así que es probable que se suscriba un cliente, el siguiente, el siguiente... y así Tesla se embolsa bastante más de 10.000 dólares.

    El que no lo quiera, deja de pagar la suscripción y el FSD estará inoperativo. Simple. Aquellos clientes que formalicen su suscripción al sistema FSD y dispongan de los componentes adecuados no tienen que acudir a taller, mediante actualización de Internet (OTA) se activa y ya se puede disfrutar.