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    Ya está aquí el "Full Self-Driving Capability" de Tesla (en fase beta)

    Detalle de las cámaras frontales que el Autopilot emplea para ver el mundoTesla Motors

    Tesla acerca a un pequeño número de clientes cómo va a ser la nueva evolución de Autopilot con las capacidades de conducción autónoma. Está en una fase beta y puede estar disponible al terminar el año, como predijo Elon Musk tiempo atrás.

    Desde esta semana Tesla ha liberado para algunos clientes la funcionalidad beta del siguiente escalón evolutivo de su Autopilot. Me refiero a lo más cercano a la conducción autónoma, antes conocido como «Autopilot 3.0» y actualmente como «Full Self-Driving Capability». La denominación desde luego apunta maneras.

    La compañía californiana ha estado probando durante meses este sistema con sus ingenieros, a la vez que sus redes neuronales han ido aprendiendo con el trasiego de miles de millones de kilómetros recorridos por conductores que estaban siendo monitorizados. En otras palabras, la IA de Tesla aprende a conducir con esa experiencia.

    Hasta la fecha, Autopilot proporciona conducción semiautomática en autopistas y es capaz de seguir el trazado de carreteras secundarias, pero no es capaz de resolver intersecciones complejas. Con la nueva beta de FSD -por abreviar- sí, el vehículo es capaz prácticamente de ir de A a B sin que el conductor intervenga, y ya en zona urbana con intersecciones, semáforos, rotondas...

    Esto, como siempre, tiene sus peros. Para empezar, el mismo Elon Musk -CEO de Tesla- ha aclarado que el sistema será prudente y lento en esta fase. Además, el conductor debe mantener manos sobre el volante y vista sobre la carretera, ya que el sistema puede fallar potencialmente en cualquier momento -entiéndase en el peor momento-.

    Para obrar este milagro hay que comprender cómo van equipados los Tesla modernos. Antes de abril de 2019 los componentes hardware necesarios del sistema FSD eran opcionales. Desde esa fecha se incluyen en el precio del coche, eso sí, están desactivados hasta que el cliente abone la diferencia por el software que lo hace funcionar.

    El sistema FSD cuesta -actualmente- 8.000 dólares, y puede subir de precio

    Estos coches son capaces de «ver» a su alrededor combinando la información de sensores de radar, ultrasonidos cámaras frontales, perimetrales y traseras. Pueden formar una imagen tridimensional hasta a 250 metros por delante, 8 metros en su perímetro y 100 metros por detrás. Más de lo que es capaz de apreciar un conductor humano, entiéndase.

    Para que el sistema FSD funcione los Tesla nuevos llevan ocho cámaras, un radar frontal, 12 sensores de ultrasonidos y un potente ordenador de a bordo

    Combinando toda esta información, analizándola con un potente ordenador a bordo, y sumando la experiencia que han acumulado cientos de miles de Tesla en circulación, la inteligencia artificial ya se empieza a apañar para ir de un lugar a otro sin ayuda. Pero en cualquier momento puede pedirla, de ahí que no sea un sistema completamente autónomo.

    De momento se trata de una beta en petit comité, pero a finales de año habrá un despliegue masivo, si todo sale bien. En cualquier caso, independientemente de la madurez de la tecnología, la normativa local, estatal o nacional puede seguir obligando a los conductores a que no dejen de estar atentos en cualquier momento -legalmente hablando, siguen siendo conductores-.

    Es decir, si se cumple todo lo previsto por Elon Musk y compañía, todos los clientes que hayan pagado por el FSD de forma anticipada podrán disfrutar de esta evolución de Autopilot. También podrán hacerlo aquellos que paguen por desbloquear esta característica inoperativa en sus coches por no haberlo hecho antes.

    En este vídeo podemos ver que la pantalla principal nos permite ver lo que el coche es capaz de percibir sobre el mundo y cómo moverse por él

    Ahora bien, no son pocas las voces que alertan de las consecuencias de liberar estas funcionalidades ante conductores que carecen de «entrenamiento», especialmente en una época en la que hay que inmortalizar cualquier cosa en vídeo para redes sociales, incluso en directo, sin que otros riesgos parezcan ser relevantes.

    Hasta la fecha ya hay víctimas mortales por haber confiado de forma tan ciega en Autopilot que dejaron de conducir, se pusieron a otra cosa, y pequeños pero fatales fallos acabaron en accidente mortal. Si no se quitan la vista de la carretera ni las manos del volante no tiene por qué ser peligroso.

    Esta actualización se realiza mediante Internet, es decir, OTA, y no hay que llevar los coches a taller ni soltar un solo tornillo. Los modelos que carecen de los sensores del sistema FSD no van a poder dar este salto adelante, que es un pequeño salto para Tesla, pero ¿un gran salto para la humanidad?