Toyota actualiza un modelo después de 22 años sin cambiarlo, lo que ha hecho te sorprenderá
Es un gran desconocido fuera de Japón, pero en este país es una auténtica referencia entre unos clientes que no han exigido novedades durante más de dos décadas. La icónica Toyota Hiace, que se estrenó en 2004, incorpora una serie de mejoras pero no como esperas.

Lo de esta Toyota Hiace sería imposible en este lado del mundo, y menos viable todavía en Europa. El cliente occidental ha demostrado ser siempre más exigente que ningún otro en el mundo, obligando a las marcas europeas y americanas a implementar mejoras cada tres años y medio para que sus productos sigan siendo competitivos. Un tiempo que los coreanos rebajan hasta los dos años y medio, y también el ciclo de vida generacional hasta los cinco años, un tiempo en el que son capaces de sacar el máximo rendimiento comercial a sus modelos.
Pero con gamas cada vez más grandes, se hace más cuesta arriba mantener toda una gama de modelos a la última, por lo que marcas como Toyota ya han dejado caer su intención de alargar las renovaciones totales de siete a diez años. Con cambios más sutiles que de costumbre entre medias, la vigencia se puede mantener a la perfección, y si no que se lo cuenten a la Toyota Hiace que, después de 22 años en el mercado nipón, ha recibido su primer lavado de cara, si es que se le puede calificar así, a la vista del calado de las novedades.

La Toyota Hiace 2026 acomete su primer facelift desde 2004
Este monovolumen y, al mismo tiempo, furgoneta, es una gran desconocida para muchos. Se lanzó, por primera vez en 1967 y acumula seis generaciones, pero el modelo que llegó al país del sol naciente en 2004 se ha mantenido intacto durante dos largas décadas. Ahora, 22 años después, la marca ha considerado que era momento ya de implementar algunas mejoras aunque sin meterse en una revolución que implicara cambios estructurales, en el motor o en la carrocería.
Toyota es de esos fabricantes entienden que lo que funciona a la perfección, no necesita mejoras de ningún tipo. Máxime cuando sus clientes no se quejan lo más mínimo, y presumen de acumular kilometrajes de hasta siete cifras, sin problemas y como el primer día. Pero, para que estos vean que Toyota también se preocupa por mantener a la Hiace en lo más alto, la marca japonesa ha rediseñado los faros para integrar la tecnología LED, aunque esta no será obligatoria, sino un opcional.
Este es el único cambio que los interesados apreciarán en el exterior, mientras que en el interior tampoco se han salido del tiesto. La Hiace 2026 ahora cuenta con una pantalla táctil de ocho pulgadas en la consola central, el visor para el sistema de navegación y para la cámara trasera, y un nuevo cuadro de instrumentos digital de siete pulgadas, estándar en todos los acabados.
Toyota se resiste a cambiar lo que verdaderamente funciona bien
Los clientes que sean amantes de lo analógico están obligados a ceder ante una mínima dosis de digitalización, debiendo acostumbrarse también a modernos asistentes de conducción como el reconocimiento de señales de tráfico, el control de crucero adaptativo o la alerta de cambio de carril.
Lo que no ha cambiado de la Toyota Hiace 2026 es su chasis de escalera, un bastidor robusto y duro como en el que se basa el nuevo Land Cruiser 300 Performance Hybrid, ni los motores. Esta furgoneta se seguirá vendiendo con un bloque de gasolina, de 2.0 litros y con una potencia máxima de 160 CV o con un diésel de 2.8 litros y 151 CV, ambos con un cambio automático de seis velocidades y, a elegir, entre tracción trasera o a las cuatro ruedas. Toyota ha anunciado el lanzamiento en el mercado nipón a partir del 2 de febrero, con carrocerías de furgoneta, combi y minibús y con precios que parten desde 17.800 euros.

