Inventan un volante que se pliega como un móvil y se guarda solo con un sistema tan simple como ingenioso

Autoliv y Tensor presentan un sistema de volante retráctil pensado para coches autónomos de nivel 4, robotaxis o similares, de manera que cuando no haga falta, el volante no ocupe espacio en el habitáculo.

Inventan un volante que se pliega como un móvil y se guarda solo con un sistema tan simple como ingenioso
Autoliv y Tensor presentan el volante plegable ideado para coches autónomos que veremos en Europa y EEUU.

Publicado: 07/01/2026 15:00

6 min. lectura

En el mundo del automóvil, hay muchas cosas que han ido evolucionando, si bien el rol del volante ha estado muy claro desde el principio. No ha estado siempre técnicamente (el Benz Patent Motorwagen de 1886 utilizaba una palanca para guiar el eje delantero), pero apenas ha sufrido cambios. Ahora bien, esto cambia con la llegada de la conducción autónoma.

Y si no hace falta que quien está en el asiento del conductor tradicional conduzca, sino que lo hace una máquina... ¿para qué tener un volante que ocupe tanto espacio? La solución a la que se ha llegado es sencilla: que mientras no se use, se quede guardado. Un volante que se doble y se guarde en su compartimento.

Autoliv volante
Este volante se pliega gracias a un sistema ingenioso...cuando no haga falta usarlo.

Un volante que se pliega y se guarda solo

En el arranque del CES 2026 de Las Vegas, Autoliv ha presentado su volante plegable desarrollado junto con Tensor y su sistema de conducción autónoma. Se trata de un volante que, en cuanto el coche entra en modo 100% autónomo (en este caso hablamos de conducción de nivel 4, en el que la persona humana no interviene para nada), el aro del volante se dobla de una manera muy ingeniosa.

En lugar de estar ocupando su lugar habitual, el aro alrededor del centro gira unos grados sobre un eje que cruza la sección central, que se queda en su sitio. Cuando el aro está en el mismo plano que la columna de dirección, esta se retracta de manera que ocupa mucho menos espacio y se puede aprovechar mejor el espacio dentro del habitáculo del coche autónomo para lo que uno desee hacer mientras el coche sigue su camino.

¿Y qué ocurre con el airbag? Muy sencillo

Muchos os estaréis preguntando: ¿y qué pasa con el airbag del volante? Pues también se adapta. Cuando se pliega el volante, se activa un airbag situado en el cuadro de mandos y cuando no, funciona el airbag tradicional ubicado en el volante, de manera que el nivel de protección en ese sentido es el mismo de una forma que de otra.

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Esta solución es el punto fuerte con el que Tensor quiere dar presencia a su nuevo robotaxi. Un coche autónomo que se ofrecerá en mercados tanto de Estados Unidos (su mercado local dado que son americanos, funcionando ya en 25 países) como de Europa y Oriente Medio, aunque no se ha indicado la fecha exacta de esta innovación para su Robocar.

De idea de concept cars a producirse para coches autónomos

«La seguridad en el automóvil ya no puede seguir una filosofía de tamaño único. Nos preguntamos cómo hacer la seguridad inteligente y adaptativa creando un sistema que se alinee con las necesidades del conductor. Nuestra colaboración con Tensor ofrece justo eso: una solución del volante que mejora tanto el confort como la seguridad adaptándose al modo del vehículo», dijo Fabien Dumont, vicepresidente de Autoliv.

«La tecnología autónoma ofrece una experiencia de usuario revolucionaria, pero la conducción manual aún es muy querida por mucha gente. Nuestro modo doble con un volante plegable combina lo mejor de ambos mundos y ofrece a los clientes la capacidad de elegir. Los volantes plegables existían sólo en concept cars y ahora lo llevamos a escala de coches de producción», comentó el CEO de Tensor Jay Xiao.

Autoliv volante
Cuando esté en modo autónomo, se guarda por debajo del salpicadero.

Una respuesta que podría evitar caos en apagones

Esta solución respondería a las mil maravillas, sin ir más lejos, a situaciones como la vivida hace no mucho con el apagón de San Francisco. En aquel episodio de oscuridad, los robotaxis de Waymo 'colapsaron' al no poder leer las señales de tráfico, quedándose parados en mitad de las intersecciones sin que se pudiera hacer nada, dado que en su caso no constan de controles tradicionales.

En cambio, sus rivales de Tesla sí que pudieron seguir ofreciendo sus servicios - aunque tanto los taxis autónomos de Tesla como el FSD permiten al usuario ponerse a los mandos del vehículo si es necesario, como ya se está viendo en el desarrollo de marcas como Volkswagen. Esta solución de Autoliv y Tensor permitiría que el control humano evite casos caóticos como el que sufrieron los coches autónomos de Waymo.

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