A -10 ºC tu Volkswagen enchufable vuelve a ser un coche de gasolina, la limitación que casi nadie conoce y está escrita en el manual
Varios propietarios suecos de modelos de Volkswagen con motor híbrido enchufable «eHybrid» denuncian que sus coches dejan de circular en modo eléctrico -e incluso de cargar- con heladas intensas. La marca alemana ya ha tenido que indemnizar a un cliente con 54.000 euros por no advertirlo.

El frío es uno de los grandes enemigos de los coches eléctricos. Las temperaturas extremadamente bajas pueden reducir la autonomía disponible, debido al mayor esfuerzo que la batería ha de realizar para climatizar la electrónica de potencia y así cargar más rápido, además de para mantener el confort térmico en el interior. Estas son parte de las pruebas que los fabricantes llevan a cabo en el norte de Europa todos los inviernos.
Pero el invierno sueco se ha convertido también en el peor enemigo de los híbridos enchufables; al menos, de los de Volkswagen. Varios propietarios de modelos con el distintivo «eHybrid», incluido al menos un Passat, que hemos probado, han asegurado a un importante medio sueco que sus coches dejan de poder circular en modo 100 % eléctrico en cuanto el termómetro baja de los -10° C, y que en ocasiones tampoco es posible cargarlos hasta que sube la temperatura.

El caso que lo destapó, una Caddy que «no aguanta el invierno»
No es un caso aislado: la organización de consumidores sueca ARN ya obligó a un concesionario a devolver unos 54.000 euros a un comprador de una Caddy eHybrid por no haberle informado de esta limitación antes de la venta.
El precedente documentado es el de un cliente de Sundsvall que compró una Volkswagen Caddy híbrida enchufable y descubrió que, por debajo de los -10° C, el coche se negaba a moverse en modo eléctrico. Denunció al concesionario ante la ARN (el equivalente sueco a una junta arbitral de consumo), y el organismo le dio la razón: el comprador no había sido informado con claridad de ese comportamiento en frío extremo, así que tiene derecho a devolver el vehículo y recuperar su dinero.
Ese fallo ha animado a más propietarios a hablar. Uno de ellos, dueño de un Passat híbrido enchufable (PHEV) desde hace varios años, cuenta que el problema no es nuevo y que confiaba en que Volkswagen ya lo hubiera solucionado.
Según su experiencia, no solo pierde la conducción eléctrica por debajo de esa temperatura, sino que si además tiene activada la función de carga inteligente, el coche directamente rechaza cargar, y el testigo del conector se pone en rojo hasta que sube la temperatura exterior.
La respuesta de Volkswagen, «no podemos dar una cifra exacta»
Marcus Thomasfolk, portavoz de Volkswagen en Suecia, reconoce que «la marca no puede garantizar una conducción 100 % eléctrica con frío extremo», y atribuye el problema al comportamiento habitual de las baterías a bajas temperaturas, que pierden capacidad y rendimiento. Según explica, en determinadas circunstancias el motor de gasolina puede activarse para apoyar a la batería de alto voltaje.
Aquí es donde conviene ir más allá de lo que recoge la información del medio sueco, porque Volkswagen sí ha dado, en declaraciones posteriores al mismo medio, una explicación bastante más técnica y concreta de la que se suele ver en este tipo de casos.
El fabricante dice que para que un híbrido enchufable del grupo circule al 100 % en modo eléctrico deben cumplirse varias condiciones a la vez: la carga de la batería de alto voltaje debe ser suficiente, la potencia disponible también, la velocidad debe mantenerse por debajo de 130 km/h, y tanto el líquido refrigerante como el aceite de la caja de cambios deben estar por encima de los -10° C. Si no se cumplen todas, el motor de combustión puede entrar en apoyo del eléctrico.
Volkswagen insiste en que esto está descrito en el manual de instrucciones y en que sus híbridos siempre arrancan en modo eléctrico, sin necesitar el térmico para generar calefacción en el habitáculo. Un matiz relevante porque cambia el marco del problema: no es que el coche «se apague en frío», sino que exige un conjunto de condiciones bastante más estricto de lo que un comprador medio esperaría de un coche pensado, en teoría, para el invierno escandinavo.
Volkswagen prueba sus modelos en el Ártico, el problema no debería existir
Lo más llamativo del caso, según el experto técnico Carl Erik Stjernvall, es que los fabricantes alemanes prueban sistemáticamente sus coches en el norte de Suecia durante el invierno, híbridos enchufables incluidos. Así, que un modelo probado en esas condiciones acabe teniendo este comportamiento con heladas moderadas -no extremas- resulta, cuando menos, difícil de justificar.
Stjernvall recuerda además que hace años Volkswagen ya vendía híbridos que no podían aparcarse en frío con poca batería sin agotarla del todo, un problema que su organización llegó a calificar de «coches de verano».
El rendimiento reducido de las baterías con frío intenso es un fenómeno conocido y común a toda la industria, no exclusivo de Volkswagen. El problema de fondo no es tanto la limitación técnica en sí, sino la falta de transparencia sobre ella antes de la compra.
Volkswagen no ha respondido públicamente al caso del propietario del Passat, pese a que ya hay más de un cliente con la misma queja. La compañía sí ha cuestionado la resolución sobre el caso del Caddy, alegando que el concesionario era la parte demandada y no la propia marca, y defendiendo que la información sobre estas limitaciones figura en el manual del vehículo.
