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    PruebaMazda6 Skyactiv-G 2.0i 145 CV Style (III): Impresiones de conducción

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    Llega el momento de sentarnos tras el volante del Mazda6, una berlina soberbia con un compotamiento impecable incluso con el motor de acceso de la gama. Además, este bloque 2.0 de gasolina ofrece unos consumos de combustible de auténtico récord dentro de su categoría gracias, entre otras cosas, a la tecnología Skyactiv.

    El Mazda6 que estamos probando lleva el motor más accesible de toda la gama: el propulsor 2.0 de cuatro cilindros en línea, con aspiración atmosférica, alimentado por gasolina y equipado con la innovadora tecnología Skyactiv, seña de identidad tecnológica de la marca en sus actuales modelos. Rinde una potencia de 145 CV. La entrega de esta potencia es lineal y progresiva, muy suave y realmente silenciosa. El coche se desliza por la carretera con un aplomo excelente y de forma muy neutra.

    Mazda 6: detalle del vano motor

    Echa un poco en falta algo más de potencia en la zona baja del cuentarrevoluciones, pero estira con mucha nobleza hasta las 6.000, momento en el que el cuatro cilindros da lo mejor de su rendimiento. Las recuperaciones permiten adelantamientos rapidos y seguros y solo echamos en falta algo más de potencia si vamos a circular a un ritmo muy alto con él, entonces el motor es demasiado progresivo y nos obliga a ir siempre muy altos de vueltas. Pero tampoco es un coche pensado para buscar este tipo de sensaciones.

    Detalle de la instrumentación: tacómetro, velocímetro y ordenador de abordo.

    En largos viajes se pueden mantener velocidades de crucero legales con mucha facilidad, sin apenas sensación de velocidad y un gran confort a los mandos. Es un coche perfecto para viajar. Además, teniendo en cuenta sus dimensiones y peso (aunque es de los más livianos de su segmento) es uno de los últimos motores de gasolina que he probado que menos consumen, con registros reales por debajo de los 5,0 litros a los 100 km en carretera.

    Buena parte de culpa la tiene uno de los mejores coeficientes aerodinámicos de penetración frontal del mercado: solo 0,26 Cx. En ciudad, el comportamiento sigue siendo excelente, aunque es posible que los conductores con menor talla necesiten algo de adaptación hasta cogerle las medidas, especialmente con las dimensiones del frontal.

    En cuanto a la dinámica, la suspensión es más confortable que deportiva, pero aguanta sin problemas los apoyos. Con casi 2,4 metros de longitud entre ejes, su aplomo es magnífico en todas las circunstancias, ya sean apoyos laterales, frenadas, etcétera.

    La dirección es bastante directa y precisa y tiene un muy buen tacto tanto para viajar como para maniobrar. Metemos el morro en las curvas con precisión y, salvo que vayamos muy pasados de velocidad o hagamos una mala trazada, no se sale de la línea que le marquemos en ningún momento. Por último, los frenos también me han parecido buenos por su aguante, potencia de frenado y tacto del pedal.

    Fotos: José Armando Gómez

    Mazda6 Skyactiv-G 2.0i 145 CV Style (III): Impresiones de conducción