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Prueba Audi A3 Sportback 1.4 TFSI CoD: Eficiente camuflado de deportivo

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El Audi A3 actual es un restyling lanzado en 2016 del Audi A3 que se lanzó en el año 2012. Significa que tiene 5 años en el mercado y en la última actualización se han incorporado novedades como el Audi Virtual Cockpit. Nuestra unidad, gasolina intermedio de 150 CV tiene tecnología CoD (Cylinder on Demand) o desconexión de cilindros, que garantiza un consumo más bajo.

Probamos el Audi A3 2017 con motor gasolina 150 CV

El Audi A3 es uno de los productos veteranos de la firma de los cuatro aros. Desde que lo viéramos por primera vez en 2012 han pasado ya 5 años y aunque estamos acostumbrados a ciclos de producto de unos 7 años, el Audi A3 ha recibido en abril de 2016, su ‘facelift’ o puesta al día, para poder impulsar las ventas mientras su sucesor va cogiendo forma.

La veteranía tiene el inconveniente que de que ya hemos visto los nuevos productos de Audi, como el Q7 o los nuevos Q5 o A5, y sin duda nos parecen interesantísimos en cuanto a puesta a punto y calidad del interior, aunque el Audi A3, tiene mucho de qué presumir todavía.

Mira de frente al Mercedes Clase A por su disposición mecánica (el BMW Serie 1 sigue siendo tracción trasera, aunque se le considera un rival equivalente). Hay que tener en cuenta, que a pesar de una cuota de mercado más baja, cada vez hay nuevos agentes en el juego del ‘mix’ de ventas. Uno de ellos es el Lexus CT200h, que en realidad juega en su propia liga con una clientela un poco alejada del marco que mencionamos. Sin embargo, el Infiniti Q30 sí podría considerarse un rival a tener muy presente, aunque ni la penetración de mercado ni la variada oferta pueden equipararse con el Audi... pero es que el exotismo japonés está al alza.

Y así llegamos a nuestra unidad de pruebas, que en esta ocasión no es un diésel (los motores de gasóleo siguen representando una cuota muy alta de mercado en España), sino un gasolina 1.4 TFSI con desconexión de cilindros y una potencia de 150 CV con cambio automático de doble embrague S-Tronic, cuyo precio parte de 30.430 euros. No existe posibilidad de apostar por esta potencia sin la tecnología de desconexión de cilindros.

En gasolina se ofrecen otras dos opciones: un 1.0 TFSI y un 2.0 TFSI con 116 CV y 190 CV respectivamente. Todos se pueden equipar con transmisión manual o automática S-Tronic con precios desde 26.230 euros. Hay dos puntas de lanza que en este capítulo los pondremos aparte: el Audi S3 y RS3 con potencias de hasta 400 CV; las máquinas deportivas del segmento C de Audi. Y por otra parte tenemos los modelos ‘e-Tron’ y ‘g-Tron’, impulsados por electricidad y gas respectivamente.

La trasera es realmente atractiva con los nuevos pilotos y la zona inferior del paragolpes

En diésel hay dos bloques con tres niveles de potencia 1.6 TDi y 2.0 TDi de entre 116 CV y 190 CV. También se puede equipar la tracción Quattro en el gasolina más potente y en el intermedio y más potente en el caso del gasóleo. Todo un mundo de configuraciones para poder escoger el que más se adapta a nuestras necesidades. Actualmente hay una serie de acabados promocionales: Design, Sport y S-Line Edition, con un equipamiento de serie más atractivo y diferentes estéticas, suspensiones y asientos.

Entre el equipamiento de serie (sin contar los atractivos acabados promocionales), destacan las llantas de aleación de 16 pulgadas, los faros de xenón, climatizador, bluetooth, sensor de lluvia y luces, anclajes ISOFIX, radio MMI con pantalla, sistema de sonido con 8 altavoces, strat/stop y sistema de ayuda de arranque en pendientes.

Pero claro, la unidad de pruebas se acerca al escaparate ideal del Audi A3 Sportback donde tecnológicamente destaca el Audi Virtual Cockpit, que originalmente se presentó en el Audi TT y actualmente está disponible en la mayoría de coches de nueva producción de la marca.

Se pueden escoger entre más de 20 pinturas que van desde sólidas, pasando por metalizadas hasta las ofrecidas por el programa Audi Exclusive. Todo ello incrementa la factura entre 0 y 2.705 euros, aunque nuestra unidad de pruebas lleva un maquillaje metalizado ‘Rojo Tango’ por valor de 805 euros. Se puede escoger entre una decena de llantas entre 16 y 19 pulgadas y diferentes acabados.

Nuestra unidad viste con paquete S-Line (2.400 euros llamado S-Line Edition actualmente) que añade tapicería, asientos, modos de conducción, faros LED, volante deportivo, conectividad (Apple Car Play/Android Auto), suspensión deportiva, llantas específicas, iluminación interior, ‘parking system plus’ así como el paquete exterior. Un acabado perfecto.

El intermitente dinámico se ilumina de forma progresiva de dentro a fuera

En concreto, nuestra unidad tiene unos interesantes datos técnicos, con una aceleración de 0-100 km/h en 8,2 segundos y una velocidad punta de 220 km/h. Por supuesto cumple con la normativa EU6 y homologa unas emisiones de entre 113 y 116 g/km de CO2, lo que le exime de pagar impuesto de matriculación. Los datos homologados de consumo se sitúan entre 4,3 y 6,0 l/100 km con las llantas de series (unas décimas más si aumentamos el tamaño de los neumáticos. La potencia máxima (150 CV) la entrega entre 5.000 y 6.000 rpm, y el par máximo, entre 1.500 y 3.500 rpm.

Sobre el papel, son datos bastante correctos, sobre todo teniendo en cuenta la alta sensibilidad social que hay respecto al coche diésel aunque en España se siga apostando por él precisamente por su bajo consumo. La desconexión de cilindros asegura que si no necesitamos más prestaciones, no hay necesidad de que el bloque entero trabaje y pueda operar la mitad de los cilindros en un mismo ciclo sin afectar al conductor ni a su experiencia.

Audi A3 2017: exterior e interior

Sinceramente, y aunque este apartado es una cuestión de gustos, es posible que el Audi A3 Sportback de nuestra prueba sea uno de los compactos más atractivos del segmento C. Con su restyling llegaron ligeros retoques sólo aptos para el ojo clínico, pero muy acertados, como los faros delanteros, que ahora disponen opcionalmente de la tecnología Matrix LED (950 euros con nuestro acabado donde los faros LED convencionales vienen de serie) o los pilotos traseros con el atractivo intermitente dinámico.

Es más largo que el Audi A3 de 3 Puertas, sumando habitabilidad

Las medidas son generosas, con 4.313 mm de longitud (2.637 de batalla), 1.785 mm de anchura (sin espejos) y 1.426 mm de altura. El ancho de vía trasero es ligeramente más estrecho que el delantero (1.514 mm frente a 1.543 mm). La disposición mecánica es totalmente delantera: tanto la tracción como la ubicación del propulsor. Gracias a ello, la habitabilidad general del conjunto es generosa y la sensación de espacio interior es grande. El maletero es generoso, de 380 litros y la boca de carga está a 679 mm de altura, lo que facilita la introducción de objetos pesados. Nuestra unidad cuenta con respaldos abatibles en tres partes y rueda de repuesto bajo el piso.

Audi destaca que los sistemas de infoentretenimiento son parte del atractivo del modelo, así como el Audi Virtual Cockpit que muestra, tras el volante, una pantalla completamente digital de 12,3 pulgadas y con diferentes estilos de personalización de menús. Las posibilidades son amplísimas, y la pantalla central sigue mostrando funciones complementarias para poder individualizar el coche prácticamente a la medida de cada uno. Sin embargo, como en otros coches de la marca, sigo necesitando tiempo de adaptación para llegar a algunas funciones algo más escondidas, aunque es una cuestión de costumbres. Creo que todavía se puede pulir más la sencillez.

En la parte trasera, seguimos encontrando una buena habitabilidad y espacio para las piernas. Hay que tener en cuenta que el Audi A3 Sportback no es una versión de cinco puertas del Audi A3, sino que crece en 35 mm en cuanto a batalla se refiere, lo que le confiere un pequeño margen adicional para el espacio.

Interior muy limpio y sencillo. La pantalla es retráctil

En marcha

He de advertir que acabo de bajar de un Audi A5 Coupé de nueva generación y la calidad de acabados tan sublime que he sentido en el deportivo no se traslada de la misma manera al compacto. Los ajustes son buenos y la calidad de materiales, también. Pero en la nueva generación de coches de la marca, hay un salto cualitativo que estoy seguro que se trasladará a la futura generación del Audi A3. Los rebordes de las salidas de aire se giran para abrir o cerrar esa tobera en particular y no transmite una elevadísima calidad. Igual que ciertos sonidos, como el cierre de las puertas, que insisto que son muy buenos, pero un paso por detrás de lo que es capaz la marca a día de hoy.

Incluso se ve en el estilo de la palanca de cambios, que ya es anticuado teniendo que arrastrar el selector de forma vertical hasta llegar a la posición que queremos, en vez de forma electrónica como los Audi más modernos, o todavía se recurre al arranque por llave tradicional, cuando la lógica imperante es que poco a poco derivemos esta función a un botón de arranque. Sí que es verdad que para el nuevo cliente de Audi A3, pueden ser detalles con poca relevancia porque la marca sigue ofreciendo un producto de vanguardia, pero la competencia es feroz y a día de hoy veo el Volkswagen Golf como una alternativa muy razonable si buscas un acabado sencillo.

Claro que Audi ofrece sistemas de asistencia a la conducción, los faros Matrix LED y el Audi Virtual Cockpit que en todos los casos, el funcionamiento enamora a golpe de vista... y entonces hay que acudir al Audi.

Audi Virtual Cockpit es la última provocación tecnológica de la marca de los cuatro aros

Pero realmente, en este apartado buscamos el rendimiento mecánico, y junto a un cambio de marchas que funciona con una rapidez deslumbrante, el motor no transmite ninguna vibración ni ruido molesto. Es muy agradable, sobre todo en los primeros recorridos, que es cuando más sorprende.

La desconexión de cilindros es imperceptible

Por carretera, la calidad de rodadura es buena y la dirección es informativa en cualquier modo de conducción. Pero sinceramente, parece que este motor no fue concebido buscando adrenalina o transmitir sensaciones puras al conductor, porque acelerando con fuerza, el coche responde correctamente sin ser un emisor de adrenalina o excesivamente pasional. Por ello creo que el conjunto con el cambio S-Tronic es perfecto, porque de esta manera tenemos una marcha adicional al cambio manual y la posibilidad de llanear por inercia en carretera (un sistema que desacopla la caja de cambios del motor al soltar el acelerador a ciertas velocidades).

Es lógico pensar que en los primeros recorridos hayamos obtenido una cifra inferior a 6,0 l/100 km de consumo... pero lo que no es tan lógico es que todavía no hemos sentido en ningún momento, ni en carretera ni en ciudad, una desconexión de cilindros o algún cambio en la mecánica que nos haga sospechar de la entrada del sistema.

El maletero es generoso y accesible. Debajo se esconde una rueda de repuesto convencional

Y es que es muy difícil, por no decir imposible saber cuándo actúa, porque realmente se ha trabajado muchísimo en que la experiencia sea lo más lineal y agradable posible. Es posible que el concepto del propulsor y el paquete S-Line sean una buena combinación, pero tras unos días con el coche, entiendo que no es un compacto para buscar la efectividad y que la suspensión más dura, si bien es verdad que aporta cierta estabilidad de marcha, es más incómoda. Los asientos, sin embargo, son ergonómicos y bastante confortables.

El volante ofrece muchos botones, y el Audi Virtual Cockpit es un gran atractivo y un avance tecnológico en el segmento de los compactos. Sencillamente, su funcionamiento es brillante. Podemos cargar mapas de Google Earth y lo hace muy deprisa a menos que no nos encontremos en zonas con poca señal, y además es menos intuitiva que la representación gráfica convencional, pero es infinitamente más atractiva.

En ciudad el coche es correcto tanto por dimensiones como por consumo, que si bien es cierto que es más alto que en un diésel, 7,5l/100 km en las peores situaciones, me parece un buen punto de partida para plantear el salto y no temer al gasolina por este tema en concreto, ya que lo habitual será ver consumo de entre 6 y 7 litros, en función de los recorridos de cada uno.

Los asientos agarran correctamente pero son parte del paquete S-Line

Conclusión

El Audi A3 Sportback sigue estando muy en forma, y para el motor de gasolina intermedio se ha optado por hacer una propuesta interesante más orientada al bajo consumo y al confort de marcha que a la deportividad. El paquete S-Line le aporta ese pequeño toque de ‘pimienta’ que el compacto necesita y sus clientes probablemente agradecerán si buscan el carácter deportivo del coche, que por propulsor nos deja un sabor de boca ligeramente agridulce en cuanto a reacciones y sensaciones al volante.

Sensacional tecnología y respuesta de la dirección, así como del cambio de doble embrague que es rapidísimo y un gran acierto para esta disposición mecánica. Muchas opciones de personalización y acabados promocionales actualmente muy tentadores. En contraposición le acusa una veteranía en el mercado y la competencia empieza a ofrecer sistemas de asistencia a la conducción y tecnología a la altura.

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