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    Prueba BMW iX3, el SUV eléctrico más esperado de BMW

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    Hemos podido probar el nuevo eléctrico de BMW durante su jornada de presentación internacional

    Después de mucho tiempo sabiendo de su próximo lanzamiento eléctrico, BMW nos ha dado la oportunidad de poder conducir el BMW iX3 con motivo de su presentación internacional. Sus características técnicas: 460 km de autonomía, una batería de 80 kWh y una potencia de 286 CV. ¿Convencido?. Pues ahora vamos a conocerlo más a fondo.

    BMW se sube al carro de los SUV eléctricos. Recordemos que hace algunos años la marca bávara ya nos presentó su idea de coche eléctrico con el BMW i3, un vehículo de cortas dimensiones y diseño muy personal con una capacidad práctica de lo más notable. En el caso que hoy nos ocupa, han añadido una X al nombre de aquel primer eléctrico, pero también ha ganado en tamaño, autonomía y practicidad. Hoy vamos a hablar sobre una alternativa que vendrá a competir con los ya experimentados Mercedes EQC, el Audi e-tron o el Jaguar i-Pace.

    Como ya sabréis, el mercado automovilístico se encuentra en plena revolución, adaptándose cada vez más a unas autoridades que exigen menos emisiones, por lo que evolucionar hacia modelos eléctricos cada vez es más inevitable. Como he dicho, BMW ya tiene experiencia en el sector de los vehículos electrificados, pues el i3 a día de hoy sigue comercializándose y con un nivel de aceptación sobresaliente. Pero era cuestión de tiempo que la marca se metiese de lleno en el mercado SUV, el segmento más de moda durante los últimos años. Durante este año 2021, BMW podrá presumir de tener hasta 4 modelos completamente eléctricos en su gama: i3, iX3, i4 e iX.

    El iX3 viene a coronarse como el segundo modelo 100% eléctrico de BMW

    En esta ocasión, el elegido ha sido el X3, un SUV de tamaño medio que ha ido evolucionando con el paso de las generaciones hasta convertirse en un modelo de referencia dentro de la gama. Con esta nueva variante mecánica, el X3 se convierte en el primer modelo de BMW en poseer todas las mecánicas actuales disponibles del catálogo de la marca: combustión tradicional, híbrido enchufable y eléctrico.

    Una estética diferenciada

    Aunque es indiscutible que estamos frente a un BMW X3, bien es cierto que el iX3 posee sus propias pinceladas personales, diferenciándose así del modelo del que proviene. Entre estos elementos renovados, encontramos un frontal muy personal, con unos riñones semi ciegos, por los que únicamente entrará el aire para la refrigeración a través de dos pequeñas aberturas en la zona inferior de los mismos. Esta parte también posee unos detalles en color azul, rasgo propio de este coche y que encontramos en múltiples lugares del exterior.

    Continuando con el frontal, la zona baja del parachoques también ha sido renovada, presentando ahora una estética más carenada para evitar el flujo de aire, únicamente nos deja con un par de aberturas verticales en los extremos para propiciar la circulación del viento que saldrá por los pasos de rueda. Y ya que hablamos de esta parte, debemos hacer mención especial a sus llantas de aleación de 20 pulgadas, y no lo digo sólo por su personal y particular diseño, sino más bien por su labor. Se encarga de reducir la resistencia al aire un 5% con respecto las que monta el X3 de combustión, y también son un 15% más ligeras. Estas características nos dejan con una autonomía de 10 kilómetros adicionales. Gracias a todos estos aportes, el BMW iX3 puede presumir de tener una penetración aerodinámica de apenas 0,29cx.

    Un frontal bien diferenciado y muchos detalles en color azul por toda la carrocería diferencian al iX3 de un X3 convencional

    Y sin salirnos del perfil del coche, en la zona inferior vemos una línea de color azul que cruza la talonera, así como un detalle en la aleta delantera donde vemos escrita la “i” identificativa de los modelos eléctricos de BMW. Finalmente, si ponemos nuestra mirada en la zaga, nos percataremos de la ausencia total de salidas de escape, y en su lugar tenemos dos embellecedores también de color azul donde se ubican los escapes en la versión de motor térmico. También se ha modificado la posición de la nomenclatura del vehículo, en el caso del modelo de combustión se sitúa en la zona superior derecha, y aquí lo tendremos en la zona inferior izquierda.

    Ahora que ya sabemos qué tal es en el exterior, abramos la puerta y veamos qué nos ofrece de puertas para adentro. En primer lugar, es inconfundiblemente un BMW X3, pero tiene algunos aspectos diferenciadores con detalles nuevamente en color azul reflejados en el volante, palanca de cambios o el botón de arranque, además, en la consola central, bajo el módulo de climatización, encontramos una inscripción con el nombre del modelo. Pero estos puntos no se limitan a dichas zonas de color azul, puesto que en sendas pantallas también los encontramos.

    En el cuadro de instrumentos digital de 12,3 pulgadas situado tras el volante, se ha renovado la imagen, teniendo nuevamente especial protagonismo el color azul y en el que podremos ver el nivel de batería, estado de la carga o la energía que estamos consumiendo. La segunda pantalla situada sobre el salpicadero y que ejerce la labor del manejo del info-entretenimiento, tiene un tamaño de 10,25 pulgadas, cuenta con conexión Apple CarPlay y Android Auto, así como menús propios de la versión que llevamos entre manos como puntos de recarga o información sobre esta, además el GPS del iX3 se ha actualizado para mostrar las paradas para recargar a mitad de camino, mostrándonos al final el tiempo total que pasaremos en el trayecto.

    En el interior también encontramos sutiles detalles en color azul

    En el resto de apartados del interior continúa siendo como un X3 convencional, posee un espacio habitable muy generoso en todas sus plazas, así como unos acabados de primera. En las plazas traseras prácticamente ha desaparecido el túnel de transmisión, como consecuencia de que toda su mecánica motriz está en el eje posterior, pero de esto hablaremos un poco más adelante.

    En otro orden de cosas, pasando a la zona de carga, el maletero cuenta con un volumen mínimo de 510 litros, espacio que podremos ampliar abatiendo los asientos traseros para llegar a 1.560 litros de capacidad. Si lo comparamos con la variante de combustible tradicional, el iX3 pierde 40 litros de volumen para ambas cifras, nada de lo que debamos preocuparnos dado el gran espacio del que ya podemos disfrutar.

    Hablemos de su mecánica

    Vayamos al que es el apartado más importante de este coche, las tripas de este iX3. Sí, es un vehículo eléctrico, lo que nos lleva a ser un poco más concienzudos en su descripción técnica, y aunque más adelante hablaremos qué tal se mueve este coche sobre asfalto, ahora debemos hacer hincapié en sus datos y en la teoría. Para empezar, el iX3 cuenta con la quinta generación del sistema eDrive, el cual conoceremos también el próximo año montados en el interior del futuro BMW i4 y el BMW iX, los dos siguientes modelos en llegar a la gama eléctrica. Este sistema prima su comportamiento en el ahorro y la eficiencia energética, tanto en la propia conducción como en otros aspectos como la tecnología de carga.

    El iX3 puede realizar una recarga rápida con una potencia máxima de hasta 150 kW

    Dicho enfoque en la eficiencia energética nos deja con unos consumos bastante por debajo de lo que esperaríamos en un coche con sus prestaciones y tamaño, lo que se traduce en una autonomía media de 460 kilómetros según el ciclo de homologación WLTP, el cual, como siempre, podrá variar en función de nuestra conducción, aumentando o disminuyendo esta cifra. Su autonomía procede directamente de una batería con una capacidad bruta de 80 kWh (74 kWh netos), dividida en 10 módulos con 188 celdas totales. BMW se ha decantado por este sistema ya que en caso de avería o necesidad de reparación será mucho más sencillo de llevar a cabo individualmente por módulos, y no teniendo que cambiar la batería al completo.

    En buena parte del mercado de vehículos eléctricos, la tónica general es instalar un motor eléctrico en cada uno de los ejes del coche, haciendo así un reparto 50-50 de potencia. En el iX3 la solución ha sido otra. La instalación del motor, transmisión y la electrónica de potencia, se ha llevado a cabo sobre el tren trasero, en un mismo bloque, lo que supone una compactación del sistema mecánico y un ahorro sustancial de espacio que se destina a la instalación de baterías. Esta distribución finalmente nos deja con un vehículo de tracción trasera y con un equilibrio proporcional de pesos del 43% en el eje delantero y del 57% en el trasero.

    El sistema eDrive de quinta generación realiza su función con maestría y nos deja con el coche menos "gastón" del segmento

    El sistema de propulsión nos deja con una potencia máxima de 210 kW, lo que viene a equipararse a 286 CV, y 400 Nm de par máximo. Como buen vehículo eléctrico que es, todo su potencial estará disponible desde el momento en que pisemos el acelerador. El iX3 será capaz de realizar el 0 a 100 en apenas 6,8 segundos y nos llevará a una velocidad máxima de hasta 180 km/h. Todo esto combinado con la tracción trasera, deja al conductor con una sensación mayormente deportiva y justo la que esperas al conducir un BMW.

    Tras el volante, un cuadro de instrumentos debidamente adecuado para la nueva mecánica

    Por último, en cuanto a las opciones de recarga, el iX3 será capaz de realizar esta acción con una potencia máxima de hasta 150 kW si lo conectamos a una estación de carga rápida de corriente continua. Esto puede significar cargar hasta el 80% en apenas 34 minutos, lo que podríamos equiparar aproximadamente a 100 kilómetros de autonomía cada 10 minutos de recarga. También podemos llevar a cabo su reabastecimiento a través de un WallBox personal instalado en nuestro garaje, BMW pone a disposición del usuario su propia unidad de carga, la cual tendrá una potencia de carga de hasta 22 kW.

    Momento de probar el iX3

    Después de toda la explicación teórica sobre el BMW iX3, es la hora de ponernos tras el volante de este nuevo BMW eléctrico y probar qué tal se desenvuelve en carretera abierta. Lo primero que nos percatamos al abrir la puerta del conductor e instalarnos en su asiento, es que no sentimos esa clásica sensación de estar en el interior de un coche venido del futuro, como sí ocurre con otros fabricantes. Este coche produce la sensación de que todo es conocido y que tu única preocupación será elegir el destino. Esto es algo que me resulta bastante positivo, ya que no tenemos que perder nuestro tiempo en el aprendizaje de raras tecnologías que no hacen más que distraer y entorpecer la experiencia de conducción. Si algo es bueno y acertado para qué cambiarlo.

    La sensación de comodidad de sus asientos es bastante alta, más cuando las regulaciones de estos son tan amplias. Con respecto al BMW X3 convencional, en esta alternativa eléctrica la posición de conducción ha disminuido en 74 milímetros, lo que se traduce en una posición más baja y más deportiva, la impresión de estar conduciendo un gran SUV aquí desaparece y más bien parece que circulamos a una altura similar a la de un BMW X1.

    La conducción es realmente fácil y notablemente silenciosa

    Insertamos la D en su palanca de cambios y salimos rumbo a probar las posibilidades de este coche. Vemos como en dicha palanca tenemos 2 modos de circulación, la clásica D y una B, donde esta última nos propondrá una conducción tipo “One-pedal feeling”, lo que significa una gran retención en el momento de soltar el acelerador hasta tal punto de encenderse las luces de freno, esto conlleva a una regeneración instantánea importante de energía. Principalmente este modo es muy interesante para rutas urbanas, donde llegará un momento en el que el pedal del freno sólo lo pisaremos en contadas ocasiones. En cambio, la D lleva implícito un modo de regeneración adaptativo, es decir, esta se adaptará a las condiciones de la vía o por donde circulemos para así realizar una retención más o menos severa. Por ejemplo, si nos acercamos a un cruce, o encontramos tráfico delantero en nuestro carril, se llevará a cabo una retención mayor que si tenemos una vía libre por la que circular, en cuyo caso se activará el modo de circulación por inercia, el ya conocido “modo vela", con el que su regeneración será menor, pero la circulación será a un consumo energético cero.

    Y aunque esto debería dejarlo para el final de la prueba dinámica, debo decir que la recuperación y la eficiencia en este coche es algo inusual completamente entre gran parte de los eléctricos del mercado. Para que podáis haceros una idea del nivel de eficiencia que encontramos en el iX3, salimos del punto de encuentro, situado en la sede central de BMW Ibérica, con 293 kilómetros de autonomía, estando las baterías cargadas al 100%. Durante toda la mañana realicé aproximadamente unos 180 kilómetros de ruta por todo tipo de vías: urbanas, autopista y secundarias. Una vez devolví el iX3 a la organización, el contador marcaba una autonomía de 235 kilómetros, como si únicamente hubiese recorrido 58 kilómetros. Estos datos los recogí sin tener mucha consideración con el consumo del coche a la hora de conducir, ya que en las presentaciones no nos da lugar a sacar unos datos concisos, aunque en esta ocasión podemos hacernos una idea de la eficiencia general de la que nos habla BMW. El consumo final se situó en apenas 21,5 kW de media, una cifra notablemente buena para un coche de estas características, cuando en la mayor parte de dicha prueba el consumo medio rondaba los 18 kW de consumo medio.

    Si debo quedarme sólo con una cosa del iX3 podría decantarme por la tremenda eficiencia de su sistema eléctrico

    Continuando con la conducción en el iX3 esta es realmente fácil en todos los aspectos y situaciones. Posee 3 modos de conducción: Confort, Eco Pro y Sport. Siendo este último donde salen a relucir todas las posibilidades de la potencia eléctrica pero dejará de lado el factor más eficiente. El modo Confort y el Eco Pro, nos proporcionarán un nivel de comodidad y eficiencia superiores, más aún en el último modo mencionado. Y me refiero con especial hincapié en la comodidad, por que de eso el iX3 sabe mucho. Las suspensiones filtran muy bien todas las imperfecciones con las que nos topamos, pero al mismo tiempo transmite un notable feeling de la conducción, junto con la propia dirección que aunque es bastante suave en ambientes urbanos, cuando queremos llevar a cabo una conducción algo más pasional, nos aporta un toque justo de dureza.

    Insertando la B en el cambio tendremos una gran retención, lo que regenerará considerablemente la carga

    Pero hablando de la conducción deportiva, debemos poner nuestra mira en las carreteras plagadas de curvas de la sierra madrileña. Hasta allí me fui a probar qué tal se desenvuelve este SUV eléctrico de tracción trasera, y lo cierto es que acabé gratamente sorprendido. Su nivel de agarre es muy alto, así como su paso por curva, que a pesar de tener algunos balanceos propios de coches elevados, posee un centro de gravedad muy bajo, lo que declina la balanza a un paso por curva muy equilibrado y que podremos llevar a cabo considerablemente rápido sin miedo a perder el control. La tecnología que lleva a cabo todo esto es el llamado sistema de tracción ARB. Tanto acelerador, dirección, suspensiones y frenos realizan un trabajo conjunto que nos permite disfrutar de la conducción más silenciosa sólo interrumpida por los acordes dirigidos por Hans Zimmer (sí el famoso compositor de bandas sonoras de películas), él ha sido quien ha compuesto los leves sonidos que emite el iX3 tanto en aceleración, freno, arranque o apagado. Cosas del siglo XXI.

    Conclusión, acabados y precios

    En cuanto a su precio y acabados, decir que este coche será lanzado comercialmente durante la próxima primavera, y que tendrá dos acabados bien diferenciados, uno de acceso denominado Inspiring que arrancará su precio en 72.300 euros, situándose así por debajo de sus principales competidores (Audi e-tron desde 72.990 euros y Mercedes EQC desde 78.600 euros), como acabado más elevado, encontramos el llamado Impressive, que podremos adquirir desde 77.650 euros. De los acabados y precios del BMW iX3 os hablamos más extensamente en este artículo.

    Como punto final debo decir que el BMW iX3 me ha sorprendido muy gratamente, ya que su dinámica, y sobre todo eficiencia, creo que marcarán un antes y un después en cuanto a los próximos vehículos eléctricos de BMW. Todo esto unido a una rumorosidad prácticamente nula y a una alta comodidad de circulación, hacen que tengamos garantizado un compañero de viaje de lo más confortable así como eficiente.

    Una alternativa de lo más lógica a modelos de otras marcas o incluso al propio X3
    Prueba BMW iX3, el SUV eléctrico más esperado de BMW