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Prueba Ford EcoSport 1.0 EcoBoost Titanium S (I) Introducción e interior

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Ponemos a prueba al Ford EcoSport más potente y deportivo, el Titanium S de 140 CV. Comprobaremos cómo se desenvuelve el pequeño motor con una exigencia elevada, cargado a tope, y en condiciones de uso real en diferentes tipos de carreteras.

El EcoSport es el modelo de la marca del óvalo azul para competir en el lucrativo segmento B SUV, de facto inaugurado por el Nissan Juke hace seis años. Está basado en la plataforma global B de Ford, así que podemos considerarlo como un Fiesta que se ha inflado a merendar Nocilla, y es una alternativa "chula" al B-MAX (monovolumen) o al Courier Connect (derivado de furgoneta).

Ford lo define como un "todoterreno", aunque en Europa no se ofrecen versiones con tracción total. Cuenta con una altura libre más generosa que la del Fiesta, le permite superar algún obstáculo puntual en terrenos de baja dificultad o vadear hasta 55 cm de profundidad. También se anuncia como flexible, amplio, y con una conducción con encanto. Lo comprobaremos.

La versión concreta analizada, Titanium S, opta al motor 1.0 EcoBoost apretado hasta los 140 CV. La nota de prensa destaca que tiene más potencia por litro que el Ferrari 458 Speciale o el Bugatti Veyron -lo cual, técnicamente hablando, es correcto- pero hay varios modelos que pueden presumir de lo mismo, como el Mercedes-AMG A 45, Honda Civic Type R, etc. Homologa el mismo consumo que los demás EcoBoost.

Su característica rueda de repuesto exterior ahora es opcional. Cuando no la tiene, viste el logotipo "EcoSport" a la izquierda

Es uno de los tricilíndricos más potentes que hay a la venta. En esta prueba hemos querido comprobar qué tal se desenvuelve el coche en condiciones exigentes: cuatro adultos, maletero lleno, conducción en carreteras muy variadas y todo ello con el menor consumo posible. Para hacer el reto más interesante, Ford nos entregó el coche recién estrenado, con 500 kilómetros. Pudísteis ver un anticipo en Twitter bajo la etiqueta #RetoEcoSport.

Titanium S es el equipamiento más rico de la gama EcoSport. Se distingue por las llantas de aleación negras de 17 pulgadas, mismo color que hay en las carcasas de los retrovisores y en el techo, que siempre es fijo. Las lunas tintadas también son características de este modelo, así como los falsos difusores de aire, una suspensión "deportiva" 10 mm más baja y el equipo de música Sony SYNC DAB + SYBC cuyo navegador es opcional.

Ahora la rueda de repuesto del portón trasero es opcional, y considero un acierto que sea así, porque algunos clientes no la quieren, y otros consideramos que es lo que más personalidad le da al coche (por 200 euros más). Sin esa rueda, cuenta con un kit de reparación de pinchazos, ya que el maletero es bastante justito en este coche, como para meterle dentro la rueda.

El portón se abre hacia la izquierda y precisa espacio adicional para abrirlo por completo

Iniciamos el viaje en Madrid, donde recojo a tres mujeres y abundante equipaje. Ya contaba con que íbamos a ir cargados, tanto que el maletero se nos quedó rápidamente pequeño. Tuvimos que aprovechar todo el espacio de carga hasta el techo, retirando de su sitio la bandeja superior y colocándola de barrera entre los bártulos y el habitáculo. La seguridad ante todo.

La capacidad hasta la bandeja es de 333 litros cuando el respaldo trasero está en posición normal. Conseguimos ganar un poco de espacio colocando los respaldos un poco más verticales, así se logran hasta 375 litros, y totalmente reclinados se reduce el volumen a 310 litros. El EcoSport no destaca en su segmento por capacidad de maletero, el Focus es superior en ese sentido: 363 litros sin mover los asientos.

Algunas mochilas de mano se colocaron en las plazas traseras, en el piso. La parte trasera cuenta con sendos huecos de cortesía entre la banqueta y las puertas, una de ellas cuenta con una toma de 12 voltios, muy útil para cargar teléfonos, consolas portátiles o lo que se quiera. La plaza central no se abate, ni tiene posavasos ni una mesita, a cambio el respaldo es más amable con un quinto pasajero siempre y cuando sea delgado.

Los materiales escogidos están un escalón por debajo del Fiesta

Una de las primeras observaciones que tuve fue la capacidad de refrigerar el habitáculo del aire acondicionado. Con una temperatura ambiente de unos 35 grados, y estando el climatizador a 19 grados, pasó un rato hasta que la temperatura fue confortable y los ventiladores dejaron de soplar a velocidad alta (que no la máxima). Si el coche ha estado aparcado al sol, le cuesta más enfriar el interior.

Afortunadamente, las lunas tintadas hacen que el viaje sea más confortable en las plazas traseras cuando aprieta el sol, aunque la comodidad en esa zona es una asignatura pendiente. Mis pasajeras, que se fueron turnando en las plazas traseras, coincidieron en que no es muy cómodo, y eso en autopista. Como conductor noto la suspensión "deportiva" rebotona y puntualmente seca.

Cuando abandonamos la autopista y empezamos a circular por carreteras de montaña, con muchas curvas, manifestaron sentirse más incómodas con mi conducción -a pesar de que rodaba a un ritmo normal en relación al tráfico- y eso no había ocurrido en otros coches en los que han ido conmigo. ¿Por qué ocurre esto? Por los ajustes que hizo Ford debido a las primeras críticas al EcoSport en Europa, y por el hecho de ser "deportiva".

La banqueta trasera no se puede ajustar en longitud, pero los asientos pueden inclinarse en tres posiciones de respaldo

Me explico. El EcoSport es un coche alto, con un centro de gravedad alto, y para mantener la estabilidad los ingenieros tuvieron que endurecer los muelles y amortiguadores, así como aumentar la rigidez de la barra de torsión trasera. De esa forma el coche balancea menos, pero se vuelve más incómodo. En el eje delantero se nota menos, el trasero es menos refinado, pero es lo habitual en este segmento.

Habríamos ido más cómodos en un Fiesta, aunque con un poco menos de espacio disponible, ya que el EcoSport mejora las cotas de longitud y altura. Tengamos en cuenta que el EcoSport pesa más, por lo que para conseguir el mismo resultado dinámico, la suspensión tiene que ser más dura que en el Fiesta. Por otro lado, al ir el coche cargado, los amortiguadores tienen menos recorrido, el problema va a más.

De los otros modelos SUV B que he conducido, por lo general me han parecido más cómodos, aunque no los he conducido tan cargados. Este modelo concreto tiene la suspensión más dura de lo normal por ser una versión "deportiva", en un EcoSport Trend o Titanium la sensación de incomodidad habría sido inferior. Pero... ¿podemos considerarlo como "deportivo"?

Va más alto, pero no hay ninguna protección para los bajos

Lo veremos en la siguiente entrega.

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