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Prueba Hyundai KONA Hybrid, la alternativa urbana lógica

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La familia del Hyundai KONA se enriquece con la llegada de una nueva versión, el híbrido. De esta forma el pequeño B-SUV completa una de las gamas más extensas y polivalentes que hay en el mercado. Analizamos el Hyundai KONA Hybrid.

Cuando Hyundai creó el KONA no lo hizo solo con la intención de asaltar el segmento B-SUV, sino que también lo planteó para que fuera todo un ejercicio de versatilidad. Los tiempos actuales exigen que las marcas se esfuercen por crear coches cada vez más eficientes y la gama del Hyundai KONA es un buen ejemplo de ello. Primero llegaron las versiones convencionales de combustión, luego llegó el 100% eléctrico y ahora lo hace la variante híbrida.

El KONA Hybrid presenta el mismo aspecto que cualquier otro KONA, salvo por pequeños detalles

Fue hace dos años cuando Hyundai presentó en sociedad al KONA, y aunque lo hizo con una arriesgada estética a día de hoy acumula más 120.000 unidades vendidas en Europa. La apuesta era clara, y no era otra que la de dominar el cada vez más creciente segmento B-SUV. Sin embargo aquel lanzamiento adelantaba la aparición de una de las familias más completas que hay actualmente a la venta, ya que a diferencia de su hermano mellizo, el KIA Stonic, la plataforma del KONA fue desarrollada desde un principio para albergar diferentes tipos de mecánicas.

Ya tuve ocasión de probar el KONA cuando llegó y la verdad es que quedé asombrado por diversas cuestiones. Una de ellas era el diseño. Hyundai es una marca coreana bien asentada en Europa, y sabe perfectamente que en este mercado somos más conservadores en lo que a estilo se refiere. Sin embargo no les importó y diseñaron este SUV con una imagen muy característica y muy alejada del resto de sus hermanos. Los B-SUV tienen ese enfoque juvenil y desenfadado, y da igual que hablemos del KONA normal o el híbrido porque ambos son exactamente iguales.

El hecho de la hibridación de esta versión no supone cambio alguno en el diseño, que sigue conservando esos rasgos tan característicos y típicos de un SUV, como la gran presencia de plásticos negros, una parrilla frontal de grandes dimensiones, los parachoques sobredimensionados y en este caso el techo en pintura de diferente color para así crear ese efecto de techo flotante. Como ya digo el KONA híbrido es exactamente igual a sus hermanos diésel y gasolina, y de hecho la única diferencia apreciable entre ellos está en las llantas, que tienen un diseño específico, y en el logotipo hybrid de la parte trasera.

Ni un solo centímetro de cambio en sus medidas, conserva los 4,16 metros

A nivel estético no hay muchas novedades, y tampoco las hay de puertas para dentro. Una vez más el KONA se presenta con el estilo que ya conocíamos. Eso tampoco supone un problema muy grande porque es un interior bien hecho y bien presentado. Cierto es que la cantidad de plásticos duros es más elevada de lo que nos gustaría, pero sigue la tendencia del segmento, y en este caso hay que decir que el proceso de fabricación es bueno, sin holguras o remates raros que puedan afear un poco la sensación de buena calidad.

Pero los ingenieros de Hyundai sí que han aprovechado la llegada del híbrido para mejorar la carga de equipamiento, al menos un poco, que también se hará extensible al resto de la familia. Una de esas novedades es la pantalla del salpicadero, que si bien mantiene la posición que ya conocíamos incrementa su tamaño máximo hasta las 10,25 pulgadas. Sigue manejándose de forma táctil, pero ahora también se introduce un nuevo software y una nueva interfaz, con iconos rediseñados y funcionalidades añadidas, además de por supuesto, una mejora en la conectividad para dispositivos móviles.

El resto de mejoras del equipamiento no son visibles ya que hablamos de servicios conectados que ofrecerán al conductor una mejor experiencia gracias a información en directo del estado del tráfico y los radares fijos, acceso a servicios remotos como el tiempo, las noticias y también la búsqueda de estaciones de servicio, aparcamientos y demás. Esta tecnología queda recogida bajo el nombre BlueLink y aunque será un opcional en la mayoría de casos, incluirá una tarjeta eSIM que durante los primeros cinco años será gratis, y permitirá que el conductor pueda abrir y cerrar el coche de forma remota a través del teléfono móvil.

Por dentro el KONA Hybrid es el primero en incluir equipamiento que llegará al resto de la gama

Por supuesto la seguridad no podía ser un punto de menos atención. Aprovechando la llegada del híbrido Hyundai introduce más asistentes a la familia KONA. A la ya impresionante lista se suman ahora el asistente de mantenimiento de carril, la alerta de atención del conductor y el asistente de colisión posterior. Todo esto se suma a lo que ya conocíamos: alerta de cambio involuntario de carril, frenado autónomo de emergencia con detección de peatones, control del ángulo muerto, control de crucero adaptativo y radar de proximidad entre muchos otros.

Uno de los factores que hacen del KONA un coche perfecto para el segmento B-SUV es el grado de personalización que ofrece. No solo me refiero al exterior donde podremos jugar con las llantas, el color de la carrocería y el techo en negro, también me refiero al interior. Como ya pasara en el modelo original de 2017, el híbrido y todas las versiones actualizadas a este año, seguirán contando con personalización interior ya que podremos escoger el color de diferentes molduras que se reparten por el habitáculo para así poder ponerlas a juego con los ribetes de la tapicería y el color exterior o crear un ambiente completamente diferente.

Lo que sigue sorprendiéndome del KONA es lo bien aprovechado que está. A pesar de sus 4,16 metros de largo ofrece un espacio interior más que digno, inclusive en esta segunda fila de asientos donde los ocupantes irán relativamente cómodos. Ya digo que mejor dos que tres integrantes porque si metemos a un quinto pasajero el viaje se hará insufrible aquí detrás. Pero si viajamos con cuatro ocupantes, de estatura media, no habrá problemas. Como podéis ver el asiento del conductor está ajustado para mí, que apenas mido 1,75, y las rodillas no pegan con el asiento, y tampoco la cabeza con el techo. Así que muy bien.

En cuanto a la capacidad de carga los ingenieros han tirado de ingenio, valga la redundancia, y recolocando ciertas cosillas de los bajos han conseguido que el KONA Hybrid no pierda un solo litro de volumen de maletero. Eso le deja con una capacidad mínima de 361 litros que puede sobrepasar hasta los 1.135 cuando se abate la segunda fila de asientos. Además dispone de un doble fondo con el que podemos jugar para aumentar o reducir la altura del baúl.

La habitabilidad de las plazas traseras no cambia, solo la banqueta trasera está ligeramente elevada

Pero sin lugar a dudas lo más destacable de esta versión es el conjunto híbrido. Con la llegada de esta mecanización el KONA completa la gama, y lo hace incluyendo un sistema sacado directamente del Hyundai Ioniq. Emplea un motor de gasolina de 1.6 litros al que se le asocia una batería de iones de litio de 1,56 kWh y un motor eléctrico que por sí solo desarrolla 56 caballos para llegar a un máximo combinado de 141 caballos. Todo ello se gestiona desde una caja de cambios automática de doble embrague y un sistema de tracción solitario al eje delantero.

El KONA Hybrid ya está disponible en el mercado español. Se han fijado tres niveles de equipamiento: KLASS, TECNO y STYLE. El precio de salida queda fijado en los 26.190 euros, sin precios ni promociones. Como era de esperar resulta más caro que su ser hermanos de simple combustión, lo que le aleja del concepto barato típico del segmento B-SUV. Pero también es lógico, y no hay que olvidar que a su vez lleva otras ventajas gracias a la etiqueta ECO.

Prueba Hyundai KONA Hybrid

Una de las cosas que más me llamó la atención del KONA cuando lo probé en sus variantes de gasolina fue el nivel de refinamiento alcanzado. La calidad de rodadura y la baja rumorosidad eran mucho mejor de lo esperado, y si eso ocurría en versiones de combustión normales y corrientes, en un híbrido como ya os podéis imaginar que también pasa y más.

El cuadro de instrumentos nos muestra lo que queda de batería y lo eficientes que somos

Dado que la pequeña batería tiene capacidad para impulsar el coche durante un máximo de dos kilómetros, siempre y cuando no se supere cierta velocidad y cierto grado de uso de acelerador, los trayectos a baja velocidad se realizan en absoluto silencio. Estamos ante un coche muy cómodo y confortable, y eso teniendo en cuenta el segmento del que hablamos está muy bien.

Como ya decía la batería y el motor eléctrico funcionan siempre que pueden, ya sea impulsando el vehículo sin necesidad del motor térmico o bien apoyando a éste en diversos momentos. De esta forma la batería se recarga de forma autónoma gracias principalmente a la frenada regenerativa y a la retención del propio coche. Es un híbrido normal y corriente, no lleva enchufe, por lo que no hay que estar angustiado por si nos quedamos sin carga en la batería ya que se recarga ella sola con nuestra ayuda.

A diferencia de su principal competidor, el Toyota CH-R, el KONA híbrido emplea un cambio de doble embrague. Este tiene el inconveniente de ser más complejo y caro que el e-CVT del japonés, pero sin lugar a dudas es mejor a la hora de conducir. Se puede decir, que al igual que pasaba en el Hyundai Ioniq, el KONA no parece un híbrido como tal porque el funcionamiento es absolutamente normal. La respuesta del cambio permite que tengamos un tacto corriente, y también permite que tengamos más respuesta y empuje por parte del sistema híbrido.

En marcha el confort es muy elevado, y la rumorosidad es controlada hasta llegar a altas velocidades

Huelga decir que no es un coche al que le podamos pedir capacidades dinámicas. Si bien los KONA de combustión presentan un comportamiento óptimo, la versión híbrida es excesivamente pesada para tales menesteres. Hablamos que en báscula desprende 1.880 kilogramos de peso, y eso teniendo en cuenta que mide 4,16 metros es demasiado. Tampoco supone un gran problema porque al fin y al cabo el conjunto híbrido puede mover el coche con soltura, pero las leyes de la física tienen tienen un límite y la dinámica no es el punto fuerte de este coche.

A pesar de ello Hyundai nos plantea dos modos de conducción. Tenemos el modo ECO, el habitual, y el modo Sport. Será con el primero con el que circulemos la mayor parte del tiempo, con él el coche va a ir más relajado, con una puesta a punto más floja en cuanto a caja de cambios, dirección y acelerador, además de configurar el climatizador de forma relajadas para que consuma tantos recursos. El Sport, que se activa cuando trabajamos desde las levas o cuando ponemos en modo secuencial la palanca, tensará más el coche ofreciendo con ello un mayor rendimiento.

El KONA híbrido presenta unas prestaciones muy contenidas en sus 141 caballos. De o a 100 Km/h en 11,2 segundos y velocidad punta de 160 Km/h

Pero no tiene sentido ir así en un coche que está pensado para ser lo más eficaz eficiente posible. El trabajo de Hyundai ha sido tan intenso en ese aspecto que ha desarrollado tecnologías centradas en el ahorro, como ocurre con el ECO-DAS. Al introducir una ruta en el sistema de navegación, este sistema de control predictivo de energía analiza la ruta y los datos topográficos para generar una combinación óptima de potencia de la batería y combustible del motor. La guía de navegación eficiente informa al conductor de situaciones de conducción en las que puede reducir el consumo de combustible.

El KONA híbrido presenta dos ventajas principales. Una de ellas es la obtención de la etiqueta medioambiental ECO que trae consigo importantes ventajas sobre todo para aquellos que vivan en grandes ciudades como Madrid o Barcelona. La otra ventaja son los bajos consumos. El gasto medio homologado por Hyundai es de 5 litros en ciclo combinado WLTP, que combinado con su tanque de combustible de 38 litros nos deja con una autonomía superior a los 700 klómetros.

La familia KONA se completa con el híbrido. La apuesta más racional y equilibrada por precio

Conclusiones

A día de hoy las legislaciones obligan a las marcas a apretarse cada vez más el cinturón del gasto y las emisiones. Gamas como la del Hyundai KONA cada vez nos serán más habituales ya que ofrecen soluciones diferentes a muchos tipos de clientes. El KONA híbrido es especialmente bueno para aquellos que vivan agobiados por protocolos de contaminación o zonas de acceso restringido ya que el sistema híbrido y la etiqueta ECO se posicionan como importantes argumentos de venta.

También es especialmente bueno para aquellos compradores que buscan un SUV urbano de diseño arriesgado, bien equipado, con buen espacio interior, comportamiento suave y bajos consumos. Todos ellos factores positivos del KONA híbrido. Lo menos positivo es su precio, que hace que se aleje un poco de las pretensiones económicas habituales del segmento en el que se encuentra, y la pérdida de volumen en el maletero por culpa de las baterías. Pero al fin y al cabo no se puede tener todo en esta vida.

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