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    Prueba MINI Countryman SD ALL4, el grandullón se actualiza

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    El MINI Countryman pone al día su estética y nosotros lo ponemos a prueba

    El más grande de todos los MINI se actualiza para continuar siendo un jovenzuelo dentro de la familia de la marca inglesa. Rejuvenecido tanto exterior como interiormente, el Countryman 2021 ya ha pasado por nuestras manos en su versión SD ALL4, es decir, la motorización más potente del abanico diésel junto a una tracción total ALL4.

    ¿Recordáis cómo comenzó la vida de la marca MINI?. El propio nombre indicaba el tamaño de sus vehículo, ya que estos eran auténticos coches “mini”. De hecho, durante la segunda vida de la marca de la mano del Grupo BMW, al principio pudo mantener la esencia de aquellos pequeños coches utilitarios de mediados del pasado siglo, ya que los coches no eran especialmente grandes. Entonces llegó el año 2014 y con él, un nuevo cambio de generación. Los MINI crecían considerablemente. Es lógico, los tiempos cambian. Pero si retrocedemos un tiempo atrás, concretamente el año 2010, conocimos a un nuevo integrante de la familia aún más grande: el Countryman.

    Este modelo venía a llamar a los potenciales clientes que querían poner un SUV, firmado por MINI, en su garaje. Sus líneas eran clásicas dentro de la marca e imposible no distinguir de la familia que venía. Después de varios años en el mercado, con un par de actualizaciones a sus espaldas, ha llegado el MINI Countryman 2021, un modelo que viene a seguir encabezando el mercado SUV compacto premium, y lo hace “con todas las de la ley”.

    En la zona trasera encontramos cambios sustanciales como los nuevos faros con la Union Jack

    Cambios sutiles pero acertados

    El MINI Countryman que ya conocíamos, perfectamente podría pasar por un modelo actual. Por él no han pasado los años. Pero desde el Grupo BMW han visto bien poner al día a su grandullón con algunos detalles más actuales que montan la totalidad de modelos de la marca. Entre ellos destacan una nueva firma lumínica en las ópticas delanteras y traseras, así como nuevos parachoques delantero y trasero.

    Sus faros delanteros, aunque no modifican su forma externa, sí lo hacen en su apariencia interna. Estos montan tecnología LED de serie, aunque opcionalmente podremos incorporar un alumbrado matricial. Sin salir del frontal, también tenemos una parrilla de nueva factura y un parachoques inferior rediseñado. Ahora las luces antiniebla, también LED, tienen una nueva ubicación, así como unos pequeños huecos verticales de entrada de aire en los extremos de esta parte, que airean los pasos de ruedas y sus respectivos frenos.

    El perfil mantiene prácticamente incorrupta la estética que ya conocemos a pesar de incorporar nuevos diseños de llantas de aleación ligera. Los diferentes tamaños de estas van desde las 17 a las 19 pulgadas. Si pasamos a la zona trasera, como ya sabemos, encontramos los nuevos faros con el diseño de la Union Jack inglesa en formato vertical, por supuesto con tecnología LED de serie. El parachoques ha sido rediseñado acogiendo ahora dos molduras decorativas en los extremos, donde se instalan unos catadióptricos. Las salidas de escape, una a cada lado, quedan acogidas por el bajo parachoques de plástico negro junto a una moldura decorativa que otorga un aspecto más campero.

    Nuevos juegos de llantas donde escoger entre las 17 y las 19 pulgadas

    Si abrimos las puertas para acceder al interior nos encontraremos con un habitáculo muy continuista. Apenas ha variado del modelo previo al lavado de cara. Ya sabéis, si algo funciona, para qué cambiarlo. Aunque algunas zonas sí han sido modificadas, como el cuadro de instrumentos, que ha sustituido el clásico de aspecto más tradicional, por un cuadro más moderno con una pantalla de 5 pulgadas. También se ha renovado la pantalla central de info-entretenimiento, teniendo ahora un tamaño de 8,8 pulgadas y los diales en acabado negro piano.

    Nuestra unidad cuenta con el nuevo acabado MINI Yours, que viene bastante completo en cuanto a equipamiento, ofreciendo varios juegos de llantas, tapicerías de cuero y molduras que podremos escoger el que más se adapte a nuestro gusto. También incluye otros útiles como el acceso confort, modos de conducción, volante específico, climatizador, compartimentos en el maletero, cámara marcha atrás, accionamiento automático del portón del maletero o los reglajes de los asientos traseros, entre otros. Podremos acceder a este paquete por un precio extra de 5.500 euros.

    Pero continuando con el interior aunque pasando a la zona de carga, el MINI Countryman, tiene un volumen de maletero de 420 litros de capacidad mínima. En caso de que se nos quede corto, podremos abatir la segunda fila de asientos en una proporción 40:20:40, llegando a un volumen máximo de 1390 litros. Tal y como he comentado en el párrafo anterior, nuestra unidad consta de la opción de compartimentos en el maletero, esto no es otra cosa que un hueco extra bajo el piso de este, y donde podremos transportar un extra de carga.

    Como vemos, un interior continuista, salvo por la renovación de sus pantallas y algunos detalles

    Diferentes mecánicas

    El abanico de mecánicas con el que cuenta este coche es bastante amplio, pudiendo optar entre bloques más tradicionales de gasolina o diésel, e incluso con una alternativa híbrida enchufable. Para los más acérrimos a la adrenalina, también está disponible una versión John Cooper Works.

    En cuanto a las motorizaciones más accesibles, encontramos una versión de gasolina de 3 cilindros TwinPower Turbo, que se monta bajo la denominación Cooper, con una potencia de 136 CV. No es la variante que más prestaciones ofrece, pero sí la más lógica al fin y al cabo. La versión Cooper S acoge un motor de 4 cilindros y 178 CV. Como versión tope y más deportiva encontramos el JCW que cuenta con el mismo bloque de 4 potenciado hasta los 306 CV. Este último lo pudimos probar hace algún tiempo.

    En cuanto a las mecánicas de gasóleo encontramos una versión One D de acceso que cuenta con un motor tricilíndrico y 116 CV, al igual que la versión Cooper D que cuenta con el mismo bloque con una potencia superior, llegando hasta los 150 CV. Para la versión tope dentro del abanico diésel tenemos el Cooper SD, el cual cuenta con una potencia de hasta 190 CV. La variante híbrida enchufable llamada MINI Cooper SE Countryman cuenta por su parte con una potencia máxima de 162 kW (220 CV). Las versiones Cooper S y Cooper D podrán contar con tracción total ALL4 opcionalmente, mientras que las variantes Cooper SE y Cooper SD siempre montarán este tipo de tracción a las cuatro ruedas.

    Nuestra unidad monta el motor diésel tetracilíndrico de 190 CV

    Las diferentes cajas de cambios que montarán estos modelos serán una manual de 6 velocidades de entrada. En opción para sustituir a esta podremos escoger una automática Steptronic de 7 relaciones y para los modelos más superiores de gama tendremos una automática Steptronic de 8 velocidades. En opción podremos incorporar una variante Sport a las cajas Steptronic de 7 y 8 velocidades, lo que nos proporcionará unos cambio más rápidos y mayor dinamismo entre ellos.

    Probemos su dinámica

    Como ya sabremos, nuestra prueba dinámica de hoy será a lomos del MINI Countryman SD ALL4. La versión más alta del abanico diésel. Tenemos un motor de 4 cilindros que emana una potencia máxima de 190 CV y un par máximo de 400 Nm desde las 1.750 hasta las 2.500 rpm. Un régimen que nos deja con una entrega de potencia desde muy abajo y que esto vendrá muy bien a la hora de realizar una aceleración o de portar una cuantiosa carga en nuestro MINI. La caja de cambios es la automática Steptronic de 8 relaciones y denominación Sport.

    Y lo primero que cabe destacar una vez nos acoplamos al espacio del conductor, es su nuevo cuadro de instrumentos de corte más moderno y con una pantalla digital de 5 pulgadas. Aquí siento que no pueda ser tan positivo, pero ciertamente la pantalla no presenta la calidad esperada, ya que incluso no tiene la nitidez de un coche de este nivel. Este nuevo cuadro ya lo hemos podido probar en otros MINI actuales como el Cooper SE o el GP, y en ambos la sensación es idéntica. Además su nivel de personalización es directamente inexistente.

    La nueva instrumentación tiene algunos desaciertos, como la falta de nitidez o la nula personalización

    En cambio, la renovación de la pantalla central de info-entretenimiento sí es de aplaudir. Esta nueva tiene un tamaño de 8,8 pulgadas, y aunque apenas han variado sus funciones o gráficos, sí que aprovecha mucho más tamaño completo del panel, en el modelo anterior, al usar Apple CarPlay la pantalla se dividía y era considerablemente más pequeña. Las funciones táctiles también se han revisado y ahora nos deja con una mayor sensibilidad al tacto, así como un manejo general considerablemente mejorado.

    Pero en lo que el Countryman no ha variado un ápice es en la comodidad de proporciona a sus ocupantes. En la primera fila tenemos espacio suficiente, así como bastantes huecos portaobjetos. Lo mismo sucede en la segunda fila, donde también hay un notable espacio tanto para la cabeza como para las piernas. La posición de conducción es algo alta aunque no excesiva, pero esto es algo normal ya que estamos a bordo de un modelo sobre elevado con una fisionomía muy campera.

    En cuanto a su conducción como tal, el Countryman posee ese tacto inconfundiblemente MINI. Una dirección con un tarado notable, que transmite a la perfección todo lo que sucede más allá del aro, con una dureza suficiente para que la conducción sea firme y comunicativa. Al igual que su suspensión adaptativa, la cual se aclimata a la perfección a cualquier tipo de terreno o calzada por la que circulemos, por lo que si queremos desfogarnos cogiendo curvas por nuestra carretera favorita podremos hacerlo sin mayores problemas, ya que esta nos dejará con un tarado más firme, evitando así en mayor medida los conocidos balanceos de los coches elevados o, al menos disimulándolos considerablemente. Lo contrario sucederá en el momento en que queramos circular en modo “Mid”, más conocido como el modo comfort, y con el que sus amortiguaciones se volverán más blandas y permisivas con las irregularidades del pavimento.

    Exteriormente el MINI Countryman llama la atención por su diseño y sus detalles

    Motor, caja de cambios, suspensiones y dirección juegan un papel crucial en este coche, ejerciendo un mano a mano para dejar al conductor con unas sensaciones sobradamente buenas en prácticamente todos los entornos en los que circules. Como contrapartida el MINI Countryman no goza de un aislamiento acústico como esperaríamos, ya que el ruido aerodinámico así como el de rodadura se pueden colar con facilidad en el habitáculo, aunque esto será audible únicamente cuando circulemos a altas velocidades.

    Como he dicho, el coche nos deja con un sabor de boca muy bueno. El motor tiene un comportamiento fabuloso, haciendo una entrega de potencia muy escalonada, aunque sus 190 CV y 400 Nm de par máximo se dejan notar en cuanto hagamos un movimiento tan simple como hundir un poco más el pedal del acelerador. La capacidad de tracción es sobresaliente, ya que el ALL4 se deja notar otorgándonos una alta sensación de seguridad a la hora de encarar una carretera con curvas. La caja de cambios reacciona rápidamente a los cambios, aunque si queremos que estos sean realmente rápidos los mejor será situar esta en modo Sport, aunque sin llegar a esto, sus cambios serán suficientemente ágiles.

    Las cifras de consumo extraídas durante la prueba fueron más que buenas, dejándonos con un consumo mixto de 5,4 litros, habiendo circulado tanto por ciudad, autopista o rondas de circunvalación. Por ciudad esta cifra podrá llegar hasta los 5,8 litros de media, y por autopista rodando a velocidades legales y con el aire acondicionado activado, apenas rondará los 4,6 litros. Como digo, unas cifras de auténtica risa.

    Los asientos sujetan notablemente y tienen una comodidad destacable

    Vamos con la conclusión y los precios

    Por último y como conclusión, debo decir que el MINI Countryman SD ALL4 me ha sorprendido muy gratamente. Estéticamente es un coche muy atractivo que llama poderosamente la atención, debido a sus muchos detalles; y en cuanto a la conducción es tan perfecto para largos viajes, como para usarlo en nuestro día a día. Contrarresta la experiencia el nuevo cuadro de instrumentos no tan bueno como cabría esperar, así como un aislamiento acústico mejorable.

    En cuanto a los precios de la gama Countryman, encontramos el modelo de acceso a la gama de gasolina, con la denominación Cooper, el cual tiene cambio manual de 6 velocidades y motor tricilíndrico de 136 CV, por un precio de partida de 30.250 euros. El escalón más alto de la gama de gasolina viene protagonizado por la variante JCW, y que tiene un precio de partida de 49.915 euros. Si nos conviene más una de las alternativas de gasóleo, el catálogo inicia su andadura en un One D con un precio de partida de 29.492 euros, llegando al máximo exponente con un Cooper SD y sus 41.300 euros. La variante más ecofriendly se la lleva el llamado Cooper SE, la alternativa con tecnología híbrida enchufable, la cual tiene un precio base de 42.100 euros.

    El frontal del MINI Countryman se ha actualizado considerablemente en la mayor parte de sus zonas
    Prueba MINI Countryman SD ALL4, el grandullón se actualiza