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Prueba nuevo Volkswagen Touareg, menos todoterreno, más SUV (con vídeo)

El Touareg nació en una época de excesos, pero su tercera generación se debe enfrentar a un mundo completamente diferente. Sus rivales no se lo van a poner nada fácil, pero el Volkswagen Touareg 2019 guarda muchas sorpresas que ya hemos catado.

En una época de excesos y exageraciones los SUV eran los claros indicadores de cuanto más grande mejor. A principios de siglo, cuando la moda crossover no había inundado todos los mercados, eran los modelos más grandes, como el Cayenne, el X5 o el XC90, los que más miradas y ventas acaparaban. En ese momento Volkswagen aprovechó para lanzar al mercado su todoterreno más grande, lujoso y caro. A día de hoy, en 2018, el nuevo Volkswagen Touareg aterriza en un mercado, que al igual que él, está muy cambiado.

Está claro que el nuevo Touareg tiene que enfrentarse a un mundo completamente diferente. Su principal problema será la gran cantidad de rivales que han ido surgiendo con el paso del tiempo, no solo los anteriormente mencionados, sino alguno de ellos dentro de su propia familia, como el Audi Q7, del cual podríamos decir que es el hermano gemelo del Volkswagen ya que ambos comparten plataforma, motores, mucha tecnología e incluso un precio de venta muy similar, siendo de apenas 1.000 euros a favor del Volkswagen Touareg.

De hecho ambos se parecen. En el caso del Volkswagen presenta un frontal mucho más espectacular. De hecho todo parece parrilla. La separación entre los grupos ópticos principales y la parrilla es tan difusa que no parece haber. Los faros de LED se integran de una forma muy elegante, y sigue la tendencia de diseño que emplean otros modelos SUV de la casa como el Volkswagen Tiguan o el Volkswagen T-ROC. El parachoques nos servirá para identificar el paquete estético del coche, ya que cambia en función del selecionado. Desde el más conservador Pure hasta el más deportivo R-Line, pasando por elegante Premium.

Volkswagen quería que el nuevo Touareg, a pesar de sus cambios, se siguiera reconociendo fácilmente. En la vista lateral el estilo es mucho más continuista, aunque también hay que reconocer que se parece bastante a su hermano el de los cuatro aros. Esta vista también sirve para comprobar el crecimiento de esta tercera generación, que resulta ser ocho centímetros más largo que el anterior, llegando a los 4,87 metros por 1,98 de ancho.

El Touareg se ha vuelto más refinado, pero también más deportivo gracias a sus paquetes

Estamos ante un coche considerablemente más elegante y mejor preparado para envejecer. Aunque sigue los patrones de diseño del resto de productos de Volkswagen, la realidad es que el Touareg cuenta con un estilo más personal. La parte trasera es buena muestra de ello. La superficie acristalada es muy grande, lo mismo que el portón del maletero que al igual que en la generación anterior sigue partiendo los faros traseros en dos mitades. Personalmente me quedo con el detalle del catadióptrico rojo de la parte inferior, le queda muy bien y además le da un toque racing bastante chulo.

El Touareg dispone de varias líneas de equipamiento estético: Pure, Premium y R Line. El Pure es más discreto en cuanto a juegos de llantas y colores se refiere, además de no disponer de esos detalles cromados que sí que están presentes en los otros niveles. El acabado Premium busca dotarlo de más elegancia, y si estilo deportivo es lo que se busca, lo mejor es acceder al acabado R-Line, pero ojo con él porque el precio del coche se puede llegar a elevar en hasta casi 16.500 euros. Eso sí, no solo cambia la apariencia, pues también se acompaña de mucho más equipamiento.

Y es que otra cosa no, pero en lo que se refiere a equipamiento, el nuevo Touareg va bien servido. La verdad es que no se ni por dónde empezar, así que vayamos directamente a lo más novedoso, la pantalla de la consola central. Ahí donde la veis puede llegar a tener un tamaño de 15 pulgadas, es tras la de Tesla, la más grande del mercado. Obviamente es lo que más llama la atención al entrar al coche porque por mucho que ya nos hayamos acostumbrado a los paneles digitales, contar con este tamaño no es muy habitual. Es más grande que algunos portátiles.

La suspensión neumática permite variar la altura de la carrocería en hasta 11 centímetros

Dispone de un manejo táctil y aunque el gran tamaño genera mucha desatención de la conducción, lo bueno es que dispone de botones muy grandes que hacen que sea más fácil manejarla una vez vamos en marcha. Como te puedes imaginar todos los sistemas del coche se manejan a través de la pantalla, y son tantos que en un primer momento desborda. Aunque la interfaz es fácil de manejar, requiere un periodo de aprendizaje para poder sacarle todo el jugo a un sistema que no resulta especialmente barato, ya que forma parte de un paquete de equipamiento denominado Innovision Cockpit, solo disponible para los acabados Premium y R Line, que tiene un precio de más de 4.200 euros.

Al pagar esa gran cantidad de dinero Volkswagen no te pone una, sino que te pone dos pantallas. La segunda es algo más pequeña, con 12 pulgadas, y la encontramos directamente delante de nosotros haciendo las funciones de cuadro de instrumentos. También se encarga de mostrar mucha información, aunque en este caso lo hace más centrada en la conducción. Podemos alterar el diseño a nuestro gusto, pudiendo incluso llegar a convertir todo el panel en un mapa. Opcionalmente, y separado del Innovision Cockpit, encontramos en Head-Up Display, que cuesta 1.570 euros y que sirve para que la información más importante en lo referente a conducción se proyecte en el parabrisas, lo que nos permitirá no tener que desviar tanto la mirada.

Por supuesto ahí no se queda el equipamiento del Touareg, la lista es tan larga que de entrar en detalle de todos los elementos que se pueden incluir, la prueba duraría medio día. Así que vamos a hacer un resumen de lo más destacado. Faros IQ MatrixLED, cámara de visión nocturna, cámara trasera, que sorprendentemente no es de 360 grados, climatizador de cuatro zonas, asientos climatizados, con calor y frío, iluminación interior de LED, masaje en los asientos delanteros, así como otra interminable lista de elementos de seguridad activa y pasiva: Control de crucero adaptativo con frenado autónomo y asistente en atascos, asistente de salida de carril, indicador del ángulo muerto, asistente de cruces, Park Assist, avisador de tráfico trasero y sistema proactivo de protección de ocupantes, entre otros muchos.

Ha quedado suficientemente claro que en lo que a equipamiento y tecnología se refiere el nuevo Touareg se ha ganado el ser considerado como modelo premium. Obviamente el precio de venta también apunta a ello, pero en lo relativo a los materiales empleados no me parece tanto. Cierto es que en líneas generales el tacto de los materiales es muy bueno, la sensación de calidad también lo es, pero justo por la parte inferior del salpicadero y en el túnel central nos encontramos con plásticos duros. Yo no les veo mayor problema, pero por el precio de venta, igual no me termina de convencer. 

Sensación de durabilidad, aunque algunos materiales no van acorde al precio de venta

En lo relativo a habitabilidad y confort. El Touareg siempre ha mostrado mucho espacio interior, y dado que esta generación ha crecido con respecto a la anterior y que sabe aprovechar mejor la batalla, nos encontramos con que en todas las plazas hay hueco más que suficiente. En la segunda fila de asientos, el espacio para las piernas es más que suficiente, incluso para personas de talla grande. Lo mismo que para la cabeza y los hombros, dado que tres pasajeros pueden viajar muy cómodamente dado que cada uno de ellos tendrá su propia plaza, aunque la del centro es algo más estrecha.

En cuanto al maletero se refiere, el Touareg no es capaz de disponer de dos plazas adicionales, dado que la línea del techo no permite que dos adultos puedan viajar con seguridad. Pero como no hay mal que por bien no venga, gracias a ello se ha podido optimizar el espacio de carga. Tanto es así que la cifra mínima es de 810 litros, y la máxima de 1.800 litros la conseguimos al abatir la segunda fila de asientos en una proporción 40:20:40. El único problema que le veo es que la boca de carga es muy alta, aunque este problema se puede mitigar bajando la altura del coche si montamos la suspensión neumática opcional.

En lo referente a motores el Touareg dispone de una gama corta. Aunque el diésel está de capa caída es por el momento la única variante mecánica posible. Hablamos de un motor V6 TDI de tres litros que genera una potencia mínima de 231 caballos. Asociado a todas las unidades encontraremos un cambio de marchas automático de ocho velocidades y un sistema de tracción total 4MOTION. En unos meses llegarán al mercado el resto de opciones mecánicas que se contemplan. Por un lado un V6 TSI con 340 caballos y por otro un bloque diésel V8 con 421. Esta última será la variante más potente de la gama.

¡Qué no falte! La pantalla central puede tener un tamaño de hasta 15 pulgadas. Enorme.

Prueba nuevo Volkswagen Touareg

A día de hoy todo el mercado se basa en sinergias y colaboraciones. El Grupo Volkswagen es uno de los más grandes del mundo, y por ese motivo coches de diferentes marcas acaban pareciéndose. En este caso en particular los ingenieros y desarrolladores de Volkswagen han echado mano de los conocimientos aprendidos por ellos mismos y por sus colegas de Audi, Porsche e incluso Bentley. El Q7, el Cayenne y el Bentayga tienen algo en común con este coche, y es la plataforma, que ha sido aligerada para que a pesar del incremento de tamaño del coche, sea 106 kilogramos más ligero que su predecesor.

Al tratarse de un gran SUV lo que se ha buscado es obtener el máximo confort de marcha posible. Y ya te puedo adelantar que se ha logrado. Además se ha hecho en todos los amplios significados de la palabra. El aislamiento acústico por ejemplo es impecable, apenas se filtran ruidos al habitáculo, ni siquiera cuando aceleramos fuerte o entramos en una carretera con el firme roto. Con todo se consigue que al viajar se tenga la sensación de ir como en primera clase.

En realidad el Touareg siempre ha dispuesto de estas cualidades, pero muy posiblemente esta nueva generación consiga mejores cotas que las anteriores. Las consigue porque Volkswagen no se ha ahorrado nada a la hora de integrar elementos y mejorar la conducción. Contamos con eje trasero direccionable, con suspensión neumática y con un conjunto de barras estabilizadoras activas que integran su propio sistema eléctrico de 48 voltios, lo que hacen es compensar el ángulo de inclinación de la carrocería a su paso por curva. Todos estos elementos, opcionales eso si, consiguen generar la sensación de estar conduciendo un coche más pequeño de lo que realmente gracias a una agilidad impropia de un coche de esta talla.

El crecimiento otorga un mayor espacio para todos los ocupantes. Aunque no hay tercera fila

Obviamente donde más se nota es en una carretera de curvas donde el Touareg demuestra que a pesar de no sentirse especialmente cómodo se desenvuelve con mucha soltura. La tracción total facilita el paso por curva, lo mismo que las barras estabilizadoras activas que hacen que el coche gire más plano. El chasis y el eje trasero direccionable hacen que responda mejor a los cambios de dirección, y la suspensión es capaz de aguantar un trato muy exigente, conteniendo un alto peso que únicamente se deja notar en las frenadas.

En cuanto al motor la verdad es que no se le puede poner ninguna pega. Es el bloque de tres litros que ya hemos conocido en otras unidades de la casa. Es un producto garantizado. En esta ocasión hemos podido poner a prueba la que más ventas debería llevarse. Me estoy refiriendo a ese motor de V6 diésel que ya he mencionado pero con 286 caballos. Resulta ser casi 6.000 euros más caro que la unidad de acceso, pero sigo pensando que es la mejor opción posible por su equilibrio de rendimiento. Tal y como ya os adelanté en la primera toma de contacto que hicimos del Touareg meses atrás. 

El Touareg puede llegar a disponer de hasta siete modos de conducción: Eco, Confort, Normal, Sport, Offroad, Snow e Individual

Como ya digo es un motor más que sobrado, y aunque no sea especialmente prestacional es capaz de mover sin problema alguno al coche. Los diferentes modos de conducción apenas varían el comportamiento, igual el pedal del acelerador se vuelve más sensible y el cambio más tenso, pero en lo que a respuesta y conducción se refiere el Touareg mantiene siempre el mismo carácter rutero que se le espera. De hecho durante el 95% del tiempo se puede circular en modo Eco o normal sin problema alguno. Otra cosa es cuando salimos del asfalto.

Con el paso de los años y las generaciones el Touareg ha ido alejándose del campo volviéndose cada vez más asfáltico por decirlo de alguna manera. Ya no cuenta con una reductora y eso ha hecho que pase de ser un todoterreno a SUV puro y duro. Sin embargo la electrónica permite que sus capacidades offroad sigan siendo buenas. Dos de los modos de conducción del coche se destinan para el fuera pista. Estos lo que hacen es cambiar la altura de la carrocería en hasta 11 centímetros, ajustar el mapa motor para que la potencia se entregue de una forma más acorde a las circunstancias, y hacer que el ordenador del coche le diga a la tracción 4MOTION cuánta fuerza enviar a qué rueda y en qué momento.

Los modos de conducción cambian el comportamiento del coche. Aunque hay demasiados

Tampoco vayamos a pensar que el Touareg está al nivel de un Jeep Wrangler, un Toyota Land Cruiser o un Mercedes Clase G por ejemplo. Es capaz de afrontar obstáculos de mucha complejidad, pero estará limitado por el tipo de neumáticos y el tamaño de llanta que se monte. Aun así como ya digo es capaz de solventar la papeleta del fuera pista con mucha soltura. Algo que sinceramente creo que no va comprobar la mayoría de sus clientes.

Por último llega la hora de abordar el feo asunto del consumo. Volkswagen anuncia que el gasto medio del Touareg ronda los 6,6 litros de media en el mejor de los casos. Durante la semana de pruebas hubo lugar a alcanzar esos datos, incluso a mejorarlos, pero siempre y cuando se condujera de forma tranquila. En ciertos momentos pude llegar a ver cifras cercanas a los seis litros o incluso menos si el terreno favorecía a los intereses. Pero no es lo normal. Lo normal será rodar en torno a los 7 litros a los 100 kilómetros. Y si hacemos un uso urbano más extenso la cifra crecerá en torno al litro o litro y medio. Aún así cifras totalmente lógicas dada la potencia y el tamaño de la unidad.

También ha cambiado el precio, de hecho puede que sea lo que más ha cambiado. Tanto que Volkswagen no pretende situarlo en la atmósfera premium, sino que lo hace directamente en ellaEl precio de salida del Touareg, sin ofertas ni promociones, está en 64.715 euros. Esto lo enfrenta directamente a importantes rivales, como el Volvo XC90, el BMW X5, el nuevo Mercedes GLE y por supuesto el Audi Q7 como ya hemos dicho.

Un gran coche. Muchas cualidades y pocos defectos para el buque insignia de la casa Volkswagen

Conclusiones

Tras haber desaparecido del mercado el Phaeton, ha sido el Touareg el que ha asumido el papel de buque insignia de la casa. Esta denominación nunca le ha sentado tan bien, porque gracias a las evoluciones y las mejoras el Touareg ha ganado mucha calidad en todos los aspectos. En esta tercera generación nos encontramos ante un coche más elegante, más equipado, con más calidad y mejor habitabilidad. Por supuesto su conducción también ha mejorado en todos los sentidos. Es un coche tremendamente cómodo, sabe soportar muy dignamente una conducción alegre, y, aunque ya no tenga tantas armas para el offroad, se desenvuelve perfectamente cuando salimos del asfalto.

Por poner una pega pondría el precio. Volkswagen siempre ha sido más económica que sus rivales premium, como Audi. Por ese motivo me parece una temeridad o un exceso de confianza por parte de la casa alemana equiparar el Touareg y el Q7 en lo que a precio se refiere. Nadie niega que sea un cochazo, y aunque sea igual de bueno en muchos aspectos, hay ciertos acabados que no son equiparables. El Touareg llega más cargado de tecnología y equipamiento, pero el Q7 sigue mostrando una mejor calidad interior. Eso sí, donde realmente sale más barato el de Wolfsburgo es a la hora de sumar todos esos artilugios y gadgets que tanto gustan. Por lo demás sigo sin entender por qué no hay una cámara de 360º. 

Nota: 8.9

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