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    Prueba Peugeot Metropolis GT y SW, deportividad y practicidad sobre tres ruedas

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    Ponemos a prueba los dos nuevos formatos del triciclo francés. Nos subimos a lomos de las nuevas Peugeot Metropolis GT y SW. Dos motos que pueden ser conducidas con carnet de coche y que muestran atributos muy diferentes entre sí.

    A día de hoy los valores de tráfico se han recuperado un 90% a los datos pre-pandemia. El mundo se reactiva y con él las congestiones y las horas de atascos. El miedo al virus y a contagiarse sigue ahí. Mucha gente ha abandonado el transporte público en aras de una movilidad más segura. Pero ¿se puede ir rápido al trabajo y también seguro? Se puede, la solución pasa por las motos como las nuevas Peugeot Metropolis SW y GT.

    Nuevas carrocerías para la Metropolis, una práctica y otra más deportiva

    El mercado de las motos crece mientras que el de los coches baja. Los ciclomotores y motocicletas en general han ganado adeptos por la versátil movilidad que proponen y porque te permiten ir donde quieras sin tener riesgos de contagio. Obviamente no todo el mundo se atreve a dar el salto al mundo de las dos ruedas, y también mucha gente que no se quiere sacar el carnet específico de moto. Con triciclos como el Peugeot Metropolis todos esos inconvenientes se dejan atrás.

    Se conduce con el carnet tipo B, es decir con el carnet de coche. No requiere tener que volver a la autoescuela y pasar otra vez por los tediosos y, a veces, excesivamente complejos exámenes de la DGT. El Metropolis, al igual que el resto de motos de tres ruedas como la Piaggio MP3, la Yamaha Tricity o la Qooder QV3, no requieren de ese carnet específico de moto de gran cilindrada, ni el coste que él conlleva.

    La última evolución de la Metropolis se ha desarrollado para satisfacer una demanda cada vez mayor, y de paso jugar con diferentes carrocerías y versiones para contentar a más público. En septiembre del año pasado presentaron al Metropolis clásica de tres ruedas con un aspecto muy cambiado e importantes novedades. Ahora nos llegan dos "carrocerías" extra para satisfacer necesidades y también para dar un punto más cañero al aspecto del triciclo.

    El Peugeot Metropolis GT quiere emular la apariencia de motos como la Yamaha T-MAX, la BMW C 650 Sport o la Honda Forza 750. Maxi scooters de gran tamaño con aspecto y rendimiento dignos de unidades más deportivas. Para la ocasión los diseñadores se han centrado en reducir el tamaño de la pantalla delantera, dándole un toque ahumado, poner un manillar tipo naked que ya se había visto en la Pulsion RS de 125, incorporar un suelo plano con cubrimiento de aluminio y por supuesto etiquetarla con los emblemas GT.

    La Metropolis GT destaca por sus pinturas de guerra. Gris satinado con acentos amarillos

    Las sinergias entre la división de Peugeot Motocycles y Peugeot automóviles siempre han estado presentes, pero más si cabe en estas nuevas versiones de la Metropolis. El GT corresponde a un acabado específico dentro de la marca, tal y como podemos ver en los Peugeot 308 o Peugeot 508. Y en este caso pasa igual. La Metropolis GT no suma más rendimiento, solo una imagen más deportiva y agresiva para aquellos que buscan un enfoque más cañero en su triciclo.

    Por el contrario, la Metropolis SW busca un enfoque más práctico y funcional. Al igual que en las carrocerías ranchera de los 308 o 508, el indicativo SW (Sport Wagon) implica una mayor capacidad de carga. Uno de los problemas que siempre se le han achacado al triciclo de Peugeot es la imposibilidad de guardar dos cascos en sus baúles. Ese problema se corrige al extender verticalmente el cofre trasero. La capacidad de carga se incrementa hasta los 56 litros, lo que permite poder guardar dos cascos integrales en su interior.

    Si a eso le sumamos el cofre bajo el sillín (22 litros), el resultado total son 76 litros de capacidad que nos permiten meter muchos bártulos. Gracias a una comunicación entre los baúles podemos llevar objetos de hasta 90 centímetros de largo. Las diferencias entre poner un top case y el formato de la Metropolis SW es que l integración resulta mucho mejor, bastante lograda todo sea dicho de paso, y que la apertura se realiza de forma electrónica mediante los botones que hay bajo el manillar.

    La ventaja del cofre trasero extendido no solo reside en un mayor espacio de carga, también proporciona un soporte para la espalda de nuestro acompañante, algo que seguramente que agradecerá enormemente. Para rematar el apartado de cambios funcionales, la tapicería del asiento se ha modificado para estas versiones SW y GT. La gama de colores también incluye novedades. La Metropolis GT está disponible únicamente en gris Titanium con acentos decorativos en amarillo. Y la Metropolis SW se ofrece en cuatro colores: azul, blanco, negro y el color de posicionamiento, Smoky Quartz Satin que ves en las imágenes.

    Por fin la Metropolis puede incorporar dos cascos en su interior

    En todo lo demás las SW y GT son exactamente iguales a la Metropolis que ya habíamos conocido. Eso incluye una avanzada tecnología que incluye faros Full LED, desbloqueo y arranque sin llave, y un sistema de conectividad i-Connect que te permite enlazar tu móvil con la moto y así poder recibir notificaciones en el display del cuadro y también indicaciones de navegación al activar el guiado en la aplicación Peugeot Motocycles. Estos sistemas cada vez son más corrientes en el mundo de las dos y tres ruedas, y suponen una mejor experiencia de usuario para los conductores.

    En la parte ciclo se presentan algunos cambios. Para la seguridad se mantiene el sistema ABS y SBC para la frenada y el Anti-Tilting, el sistema de estabilización en parado. En bloque principal también se conserva, ahora entraré en detalles, y la novedad llega por parte de una doble suspensión trasera TR de amortiguación hidráulica que permite variar el ajuste de la dureza con 22 posiciones diferentes. Un pequeño guiño racing que altera de forma notable el tacto de la moto, volviéndola muy blanda, muy dura, o equilibrada en un punto intermedio.

    En un futuro no muy lejano la Metropolis acabará siendo completamente eléctrica. Una tendencia lógica del mercado

    Pero como venía diciendo, Peugeot ha decidido mantener exactamente igual la parte mecánica que ya conocíamos. Se trata de un bloque monocilíndrico de cuatro tiempos Euro5 de 400 centímetros cúbicos. Desarrolla 35,6 caballos a 7.250 revoluciones y 38,1 Nm de par motor a 5.750 vueltas. Según su ficha técnica la velocidad punta es de 135 Km/h con un consumo de 3,9 litros a los 100 kilómetros (algo más alto en un mundo real). ¿En qué se traducen esas cifras? Veámoslo.

    Prueba Peugeot Metropolis SW y GT

    Con 400 cc estamos hablando de una moto de media cilindrada con un rendimiento muy equilibrado. Sus capacidades urbanas son muy sobradas, donde es fácil circular con menos de un tercio de gas dado, más si cabe con estos nuevos límites de velocidad urbanos fijados por la DGT. Como ambas comparten mecánica y sistemas, la realidad es que en marcha no se nota una gran diferencia entre una y otra. Puede que sí se sienta algo diferente a la Metropolis normal, pero es más por culpa de la suspensión trasera regulable.

    El manillar tipo naked de la GT obliga a recolocar los botones del freno de mano y los warning

    El puesto de conducción es cómodo, aunque echo en falta algún apoyo lumbar un poquito mayor para el piloto. En cuanto a la maniobrabilidad, hay que reconocer que las medidas de la Metropolis son grandes. 2,15 metros de largo, 77,5 centímetros de ancho y un peso en orden de marcha de 280 kilogramos. Eso quiere decir que en un circuito urbano cuesta mover la moto a baja velocidad. En marcha el problema se camufla bastante bien, aunque la recuperación es más lenta que con una moto de dos ruedas y más aligerada de peso.

    Sortear el tráfico es relativamente sencillo, pero una vez más no alcanza los niveles de virtuosismo de un scooter convencional como por ejemplo el Peugeot Pulsión. Hay que reconocer que se siente cómoda en cualquier entorno. Para la ciudad es más que sobrada, y en carreteras rápidas circula sin aparentes problemas. Aunque la ficha técnica indica una velocidad punta de 135 Km, puede coger más (guiño, guiño). Eso quiere decir que puede mantenerse en regímenes legales sin problemas y con una reserva de gas que te permite adelantar sin grandes problemas.

    Como novedad, a partir de ahora Peugeot ofrece 5 años de garantía, sin pérdidas de cobertura, y un año de seguro gratis

    La doble horquilla delantera aporta mucha confianza y seguridad, algo ideal para el que viene del mundo de las cuatro ruedas y busca algo estable. Dado el peso y las características, la tendencia natural de las Metropolis SW y GT es a irse de la curva. Hay que adelantar el giro de la moto para que no nos sorprenda, aunque pronto uno se da cuenta que el grado de inclinación es mucho mayor del esperado. La moto tumba bien, o al menos tan bien como el resto de triciclos del mercado. Tampoco vayamos a pensar en hacer un Marc Márquez porque no es así.

    El anti-tilting resulta de lo más cómodo y lo más práctico. Mediante un mando específico en el puño derecho podemos bloquear y desbloquear el eje de la moto. Obviamente solo permite hacerlo a baja velocidad o cuando estamos completamente parados. De esta forma al llegar a un semáforo no es necesario echar el pie a tierra. Se bloquea el giro y la moto permanece estable hasta que desconectemos el sistema o volvamos a dar gas.

    La doble amortiguación trasera permite ajustar la dureza al gusto de cada ocasión

    El elevado peso de marcha debe acompañarse de una frenada contundente para evitar sustos. Para la ocasión Peugeot confía en frenos de disco perforados con 230 milímetros en los ejes delanteros y de 240 milímetros en el eje trasero. Las manetas responden bien y con contundencia cuando así se les exige, y el pedal de freno proporciona una frenada más gradual y típica de turismo. Por si te lo preguntas, es necesario incluir ese tercer sistema de frenado por temas de homologación.

    Insisto en que la Metropolis, en cualquiera de sus versiones, me parece una alternativa ideal para aquellos que quieran dejar el coche atrás en sus viajes rutinarios. Práctica, aporta confianza, cómoda, bien equipada y encima con un diseño bastante atractivo. Tiene sus problemas como ya te he dicho: peso, pérdida de agilidad con respecto a una scooter más pequeña, y sobre todo precio. Hay que tener en cuenta que no hablamos de motos especialmente económicas.

    La versión normal de la Metropolis arranca su oferta en los 8.990 euros para la versión Active y en los 9.490 euros para la versión Allure. La Peugeot Metropolis GT se ofrece desde los 9.890 euros, y la Metropolis SW desde los 9.995 euros, todo ello sin ofertas o promociones. Eso quiere decir que es de las más caras de la categoría, aunque hay que tener en cuenta la consideración de que sus rivales ofrecen una cilindrada menor.

    Aunque no es tan ágil como otras Maxiscooters, la Metropolis se desenvuelve muy bien
    Prueba Peugeot Metropolis GT y SW, deportividad y practicidad sobre tres ruedas