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    Prueba Subaru Outback 2021, cómodo y resistente para ir a cualquier parte

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    La sexta generación del Subaru Outback llega con unas capacidades offroad excelentes, una mayor sensación de calidad percibida, mucho espacio interior, un equipamiento de seguridad sensacional y una gama mecánica reducida ¿Es el mejor crossover familiar del mercado? Lo probamos en su presentación.

    El Subaru Outback es uno de unos de los modelos más populares y versátiles de la marca japonesa. El Outback nació en el Salón del Automóvil de Nueva York de 1994 como una variante campera del Subaru Legacy pero pronto fue marcando una identidad propia en la gama global del fabricante nipón. Ahora llega a los concesionarios españoles su sexta generación.

    Los rivales del japonés son tan variados como el Audi A4 Allroad, el Skoda Scout, el Volvo V60 Cross Country, el Volkswagen Passat Alltrack y el futuro Mercedes Clase C All Terrain. El Outback 2021 se desmarca de ellos en capacidades fuera del asfalto y en durabilidad.

    Aspecto robusto sin perder cierta elegancia

    Es cierto que con respecto a su predecesor no hay grandes cambios estéticos pero el lenguaje de diseño Active & Tough ha reforzado el aspecto campero. Las protecciones de la carrocería ganan protagonismo y las dimensiones aumentan ligeramente. Ha crecido 50 mm de largo, llegando hasta los 4,87 m de longitud, y 35 mm de ancho.

    La gama 2021 del Outback se compone de los niveles de equipamiento Trek, Field y Touring. Los dos primeros tienen el mismo precio pero enfoques ligeramente diferentes: Trek para los conductores que usen el vehículo principalmente por carretera y Field para quienes hagan un uso más campero. El acabado Touring es el tope de gama ofreciendo todo lo que puede llevar el crossover japonés.

    El crossover familiar es conocido por su robustez y en el Outback 2021 eso también se observa en el habitáculo. En el interior la solidez de construcción es sobresaliente, todo está hecho para durar, y los materiales empleados han subido un escalón para proponer una atmósfera más agradable.

    La pantalla del sistema multimedia domina el salpicadero

    En cuanto a diseño del salpicadero todo resulta bastante convencional, llevándose el protagonismo la enorme pantalla táctil de 11,6 pulgadas en formato vertical de sistema multimedia más avanzado de Subaru hasta la fecha. En el marco que rodea la pantalla se ubican botones físicos para las funciones más frecuentes y el interfaz presenta botones táctiles grandes y menús claros, la respuesta táctil es buena y la calidad de imagen es simplemente correcta.

    Siguiendo la línea de los últimos lanzamientos de Subaru, el sistema de infoentretenimiento carece de navegador integrado. La marca japonesa apuesta por que el usuario emplee la navegación de su smartphone y para facilitar su uso cuenta con conectividad con Android Auto y Apple Carplay.

    Dependiendo de la versión el familiar nipón puede llevar elementos como asientos delanteros calefactados con ajustes eléctricos y función de memoria, tapicería de cuero, volante calefactado o techo solar. Con respecto a algunos de sus rivales prescinde de una instrumentación digital o una base de carga inalámbrica para smartphones.

    Las plazas traseras proporcionan mucho espacio en todas las cotas

    Detrás, los pasajeros de las plazas posteriores disponen de un espacio muy abundante y viajarán en asientos con calefacción, un par de tomas USB, salidas de ventilación y un reposabrazos abatible que integra un par de posavasos. Mucho confort que se agradecerá para llegar descansados en viajes largos. Viajes en los que se puede llevar la casa a cuestas gracias a un maletero de tamaño generoso.

    El portón de apertura eléctrica con función manos libres descubre una boca de carga mayor que la del modelo anterior. Dentro, con un simple toque la bandeja cubreequipajes se eleva dejando hueco para el acceso a un espacio de 561 litros. Las formas regulares permiten aprovechar muy bien cada rincón. Hay ganchos, una red lateral y tiradores para abatir remotamente los asientos traseros ampliando el volumen hasta los 1.306 litros medidos hasta la bandeja o 1.822 litros medidos hasta el techo.

    El Outback 2021 se asienta sobre la nueva plataforma SGP (Subaru Global Platform), una arquitectura que estrenó el Subaru Impreza y que aporta una mayor rigidez y un centro de gravedad más bajo. También brinda una mayor protección en caso de accidente ya que es capaz de absorber un 40% más de energía en caso de impacto.

    Maletero bien resuelto y muy aprovechable

    La seguridad siempre ha sido uno de los aspectos destacados del Outback y en el nuevo modelo se ha reforzado al adoptar la nueva generación de la tecnología EyeSight. La versión EyeSight 4.0 añade un servofreno eléctrico, una nueva cámara frontal con un mayor ángulo de visión y un sónar trasero, elementos que no tenía el Outback anterior. También se añade, por primera vez en Subaru, un volante sensorial.

    Este conjunto de funciones de seguridad incluye control de crucero adaptativo, limitador de velocidad inteligente, asistente de mantenimiento en el carril, reconocimiento de señales de velocidad o un asistente de frenada de emergencia marcha atrás. También estrena el Driver Monitoring System, un sistema de reconocimiento facial que alerta al conductor en caso de distracción o fatiga.

    Habrá versión GLP con etiqueta Eco

    Subaru se mantiene fiel a la receta del motor bóxer y la tracción total simétrica, unas características que son un símbolo de identidad de la marca. La tracción integral permanente Symmetrical All-Wheel Drive viene de serie en todas las versiones y el único propulsor disponible es el motor de gasolina de 2,5 litros y cuatro cilindros horizontalmente opuestos que desarrolla 169 CV.

    Como no podía ser de otra manera, la tracción total viene de serie en todas las versiones

    La base es el motor que ya estaba disponible en la generación anterior pero ha sido profundamente renovado y, según el fabricante, se han rediseñado el 90% de las piezas. La entrega de potencia es muy progresiva y sus 252 Nm de par máximo se entregan muy arriba, a 3.800 rpm, pero la falta de contundencia se compensa con el agrado de uso realizando una conducción tranquila.

    La gama se reduce a este único motor. Fuera de Europa este modelo también se ofrece con un motor bóxer turbo de 2,4 litros con 260 CV pero está descartada su llegada al Viejo Continente debido a la normativa europea de emisiones de la UE. Por el mismo motivo no habrá ninguna versión diésel.

    Resulta llamativo que no se haya planteado la hibridación aportando por el motor 2.0 Eco-Hybrid que ya tiene el Subaru Forester, según el fabricante japonés porque el 2.5i Lineartronic era más adecuado para el uso de este crossover familiar. De hecho, Subaru no ha incluido ningún tipo de electrificación en este motor y un coche grande con un motor grande y con tracción total tiene una consecuencia esperable que es la de tener un consumo de combustible elevado como evidencia el hecho de que muestra un gasto combinado de 8,6 l/100 km según la homologación en ciclo WLTP.

    El Outback se siente como pez en el agua lejos del asfalto

    Para paliar esto, en pocas semanas el nuevo Outback tendrá la posibilidad de disfrutar de las ventajas de la etiqueta medioambiental Eco con la introducción de una versión GLP. Subaru España ha recurrido al especialista Ircongas para la instalación de este sistema de gas en el motor 2.5i Lineartronic. La presencia del depósito de gas reduce en torno a 40 litros la capacidad del maletero.

    El propulsor está siempre asociado a una transmisión automática Lineartronic de variador continuo que también ha sido optimizada para esta nueva generación con una relación final más abierta y adoptando ocho marchas prefijadas. En una conducción normal no se aprecia una gran diferencia de comportamiento respecto a una caja por convertidor de par pero en situaciones de alta exigencia (como un adelantamiento, por ejemplo) el motor se revoluciona mucho como es de esperar en un CVT.

    Las virtudes de este motor y, sobre todo, de la tracción total con control activo del par se ponen de relieve nada más salir del asfalto. Ante la mayoría de obstáculos se mueve con soltura y si la cosa se complica basta con entre los dos modos del sistema X-Mode: “nieve y tierra” y, para casos más extremos, “nieve y barro profundos”.

    La distancia libre al suelo de la carrocería es mayor a la de la generación anterior

    La altura libre al suelo es de 213 mm, aumentando la distancia del modelo anterior y por encima de la mayoría de SUV del mercado, y las cotas todoterreno proponen un ángulo de ataque de 19,7º, un ángulo ventral de 21,0º y un ángulo de salida de 22,6º. Han mejorado pero siguen siendo la principal limitación de este modelo fuera del asfalto, como es lógico por su diseño, ya que en términos de tracción es tremendamente efectivo.

    La configuración de la suspensión, de tarado blando para filtrar todas las irregularidades, hace que este Subaru no sea demasiado ágil en carreteras de curvas. Aun así no cabe duda de que en el plano dinámico el mayor avance se encuentra en su comportamiento en carretera. El nuevo Outback es más suave y, sobre todo, extremadamente silencioso.

    El nuevo Subaru Outback 2021 está a la venta en España desde 42.500 euros si bien la marca japonesa propone una campaña de lanzamiento que reduce en 3.000 euros la tarifa, fijando el precio de partida en 39.500 euros para los acabados Trek y Field. El tope de gama Touring llega hasta los 46.900 euros, quedándose en 43.900 euros con la campaña actual.

    Prueba Subaru Outback 2021, cómodo y resistente para ir a cualquier parte