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    Prueba Toyota Mirai 2021: silencio, se rueda (con vídeo)

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    El Toyota Mirai recibe un relevo generacional para demostrar que la pila de combustible de hidrógeno es una alternativa real en la movilidad sostenible. Hay muchas ventajas evidentes frente a los coches eléctricos de batería pero también algunas limitaciones. Lo hemos conducido para conocerlo y analizarlo a fondo.

    El Toyota Mirai estrena segunda generación con muchas novedades

    Parece claro que la tendencia en el mundo automovilístico se dirige hacia el coche eléctrico. Pero hay dos tipos de eléctricos: los eléctricos de batería, que hay que enchufarlos a la red eléctrica, y los eléctricos de pila de combustible que recurren al hidrógeno. Es verdad, la movilidad sostenible basada en el hidrógeno todavía suena a algo futurista y lejano pero quizá está más cerca de lo que pensamos. Llega la segunda generación del Toyota Mirai y es un eléctrico que se recarga en menos de cinco minutos y tiene 650 km de autonomía.

    Toyota empezó a trabajar en el desarrollo de un vehículo eléctrico de pila de combustible en 1992, una carrera de fondo que fructificó en 2014 cuando se lanzó el primer modelo de hidrógeno al mercado, el Mirai. Aquella primera generación, que en motor.es pudimos conducir, tenía un diseño muy… llamativo, por decirlo de una manera amable.

    El nuevo modelo muestra un aspecto más convencional aunque sigue derrochando personalidad por los cuatro costados con la idea es que se vea rápidamente que es un coche diferente a todos los demás. Mide 4,97 m de longitud y frente a su predecesor es más largo, más ancho y más bajo. Se sitúa como el buque insignia de Toyota y no en vano emplea la nueva plataforma modular GA-L, la misma que llevan modelos como el lujosísimo Lexus LS.

    El Mirai es el buque insignia de Toyota

    Un detalle importante es que, aunque es un coche eléctrico, bajo la tapa de “combustible” no hay un enchufe sino una boca de llenado similar a la que tienen los modelos a gas. En una hidrogenera se coge la manguera, se engancha y en menos de cinco minutos el depósito ya está lleno. Con un repostaje se pueden hacer unos 650 km, un 30% más que el modelo anterior.

    Así que un coche eléctrico de hidrógeno se carga mucho más rápido y tiene más autonomía que un eléctrico de baterías. Suena bien. La clave está en que debajo de la piel del Mirai hay tres depósitos donde se almacena el hidrógeno, uno más que en el modelo de primera generación. Uno de 65 litros colocado en longitudinalmente en el túnel de transmisión, otro de 52 litros transversal debajo de los asientos traseros y el tercero de 25 litros debajo del piso del maletero.

    En total tienen 142,2 litros de capacidad donde caben 5,6 kg de hidrógeno comprimidos a un máximo de 700 bares de presión. Para comparar, el Mirai 2014 proponía 122,4 litros de volumen que daban cabida a 4,6 kg del gas. Justo encima del eje trasero está el motor eléctrico.

    Esquema del Toyota Mirai 2021

    En la parte delantera, debajo del capó, está la pila de combustible. Es el lugar donde reaccionan el hidrógeno que viene de los depósitos y el oxígeno que entra del exterior para generar electricidad. La nueva pila de combustible de polímero sólido tiene menos celdas (330 frente a las 370 del primer Mirai) lo que le permite ser más compacta y más ligera (52 kg frente a los 56 de la anterior) pero, sin embargo, su densidad energética es muy superior (5,4 kW/l frente a los 3,5 kW/l de la anterior).

    La electricidad que se genera en la pila se envía a directamente al motor eléctrico para su uso inmediato o a la batería de alto voltaje, donde se almacena. La batería está colocada justo detrás del respaldo de los asientos traseros de manera que no resta espacio al habitáculo. Es la misma que la del Lexus LS 500h y resulta más pequeña que la del Mirai de primera generación pero es de ion-litio en lugar de emplear níquel e hidruro metálico así que tiene más densidad energética y más capacidad (6,5 Ah frente a 4,0 Ah).

    Un vehículo de representación

    Si el diseño es curioso por fuera también lo es por dentro de este FCEV, especialmente por las salidas de aire en diagonal que atraviesan el salpicadero y por el gran panel que hay delante del conductor. Se observa una gran calidad de realización interior con abundantes superficies de cuero, algunas molduras de aspecto metálico y, no podía faltar, el infame plástico negro brillante que la mayoría de los fabricantes usan de manera indiscriminada.

    Gran calidad interior y mucho equipamiento

    El nuevo Mirai estrena un nuevo sistema multimedia de Toyota. Lleva una magnífica pantalla táctil de 12,3 pulgadas y es compatible con Apple Carplay y Android Auto, ojalá la veamos pronto en modelos más populares como el Corolla o el RAV4. Otro equipamiento inédito es la última evolución del sistema de aparcamiento automático bajo el nombre de Toyota Team-Mate y emplea 12 sensores ultrasónicos y cuatro cámaras y propone incluso una función de memoria.

    En esta berlina de gran tamaño hay muchísimo equipamiento como la instrumentación digital con pantalla TFT de 8 pulgadas, head-up display con una superficie proyectada de 10 pulgadas, luces bi-LED adaptativas, base de carga inalámbrica para smartphones, asientos con calefacción y ventilación tanto delante como detrás, retrovisor interior digital, un enorme techo solar panorámico de 831 x 802mm y todo el equipamiento de seguridad que puede llevar un Toyota.

    De todos los mandos que hay en el Mirai uno de los que más llaman la atención es el que está marcado con el texto H2O. Para saber para qué sirve hay que entender cómo funciona un coche de hidrógeno. Simplificándolo mucho, el hidrógeno de los depósitos y el oxígeno que viene del aire exterior y entra por la parrilla reaccionan dentro de la pila y eso genera una corriente eléctrica. Esa electricidad es la que se usa para mover la berlina de Toyota.

    Como consecuencia de generar esa electricidad dos átomos de hidrógeno (H2) se mezclan con uno de oxígeno (O). Efectivamente, se forma agua. En un eléctrico de pila de combustible no hay emisiones contaminantes de ningún tipo, el único residuo es agua que se descarga automáticamente a través del tubo de escape. Se generan aproximadamente unos 7 litros de agua cada 100 km. Ahora bien, puede ser que queramos evitar que se descargue agua en lugares inadecuados así que el conductor puede activar voluntariamente la descarga pulsando el botón H2O.

    El Mirai luce un nuevo sistema de infoentretenimiento

    En las plazas traseras una novedad de esta nueva generación del Mirai es que ahora tiene cinco plazas en vez de cuatro para tratar de ser un coche más utilizable aunque desafortunadamente la plaza central no sirve para mucho debido a su tamaño y forma y las de los extremos no son especialmente espaciosas por lo que pasajeros de más 1,75 m de estatura empezarán a ir justos.

    Si los ocupantes no son demasiados altos viajarán con una gran comodidad. Abatiendo el reposabrazos podemos manejar algunos elementos de confort para esta fila como la temperatura del climatizador, la calefacción y ventilación de los asientos o regular el sistema de audio.

    La gran berlina de Toyota es un coche que por autonomía no teme a los viajes largos pero el principal inconveniente en cuanto a practicidad es el espacio de carga. El maletero sólo tiene 300 litros de capacidad y no es tan grande como podríamos esperar en un coche de 5 metros de largo, de hecho se queda por detrás de muchos compactos. Además las formas son irregulares así que está claro que no es un coche familiar, se muestra más como un coche de representación.

    El espacio de carga condiciona su uso como vehículo familiar

    Un 30% más de autonomía eléctrica

    Ya en marcha, el Mirai 2021 convence rápidamente. El sistema entrega 182 CV, de los cuales 174 proceden de la pila y el resto de la batería de alta tensión, mientras que el par máximo es de 300 Nm. No parecen cifras demasiado impresionantes para un coche de este tamaño pero se mueve bien.

    Las prestaciones no son demoledoras pero más que suficientes. Acelera de 0 a 100 km/h en 9,2 segundos y los 175 km/h de velocidad máxima que no parece mucho en comparación con coches con motor de combustión pero ¿quién necesita más? Y menos siendo un coche que se disfruta sobre todo por el confort de marcha que es capaz de ofrecer.

    Es muy suave, la dirección está muy asistida, la amortiguación es blanda y la aerodinámica optimizada de este modelo hace que se forme menos ruido y mejora la autonomía. Es extremadamente silencioso y los ocupantes pueden charlar entre susurros incluso circulando a ritmos de autopista. Dudo que en el mercado haya un coche más silencioso que éste.

    La insonorización del habitáculo del Mirai es sensacional

    El nuevo Mirai tiene una suspensión delantera y trasera multibrazo, un esquema muy diferente al empleado en el modelo anterior. También cambia que el Mirai de primera generación era de tracción delantera pero el nuevo anima al eje trasero y además tiene una distribución del peso ideal, 50:50 entre el eje delantero y el trasero. Todo ellos da como resultado un coche con una buena estabilidad.

    Una cosa fascinante de los coches de hidrógeno es que no sólo no producen emisiones contaminantes sino que el vehículo literalmente limpia el aire al circular. El aire que toma el coche para alimentar la pila de combustible pasa previamente por un filtro catalizador que captura las partículas microscópicas contaminantes. Ese aire purificado reacciona con el hidrógeno y el agua que se expulsa es potable.

    De esta manera el Toyota Mirai espera replicar en el campo del hidrógeno el éxito del Toyota Prius en el campo de la hibridación. La propuesta es interesante porque la pila de combustible tiene todas las ventajas de un coche eléctrico pero elimina las limitaciones en cuanto a autonomía y tiempos de carga. Claro, no todo es perfecto, hay un par de inconvenientes.

    Repostaje en menos de 5 minutos para obtener 650 km de autonomía eléctrica

    Por un lado tenemos un precio muy elevado porque su precio empieza en los 69.000 euros si bien Toyota España ofrece 4.000 euros de descuento y hay que tener en cuenta que ahí no está incluido el Plan Moves II. Todo ello podría bajar la tarifa hasta los 61.000 euros. El coste es lógico porque la tecnología FCEV todavía no se ha popularizado aunque en esta generación el precio se ha rebajado en torno a un 20%.

    Es importante señalar que, en nuestro país, esta generación del Mirai sí está a la venta para particulares. El primer modelo sólo estaba disponible para empresas colaboradoras de Toyota pero con el Mirai 2021 se abre el abanico y cualquier persona que lo desee puede tener uno. La compra siempre es bajo pedido. Del primer Mirai se han vendido unas 11.000 unidades en todo el mundo y el objetivo de Toyota con esta segunda generación es multiplicar por diez esa cifra.

    Es un objetivo ambicioso aunque para conseguirlo dependerá del segundo inconveniente ¿Dónde cargo hidrógeno? La infraestructura de estaciones de hidrógeno está empezando a crecer y hay algunos países que están apostando fuerte por ello. España va despacio en este tema pero hay planes de expandir poco a poco la red. De hecho, este mismo año se ha abierto una nueva estación, en este caso en Madrid, y alguna más está en camino para este 2021.

    Prueba Toyota Mirai 2021: silencio, se rueda (con vídeo)