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    Prueba Toyota Yaris Hybrid (III): Conducción, conclusiones y valoraciones

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    Después de hablaros detenidamente de cómo es el Toyota Yaris Hibrid por fuera y por dentro, es hora de analizar su conducción. Si por algo destaca esta unidad es por presentar unos consumos más que ajustados, sin embargo no se queda ahí.

    El Yaris, el pequeño Yaris... Tengo que reconocer que no las tenía todas conmigo a la hora de probar a éste urbano japonés, muchas son las cosas que había oído previamente sobre él y muchas eran las dudas que me generaba. Pero como ya os dije en la segunda parte de la prueba de Toyota Yaris Hybrid, tengo que reconocer que he acabado sorprendido, gratamente sorprendido. Déjame que te cuente cuales son las ventajas que presenta esta unidad híbrida frente al resto de sus hermanos petroleros.

    Para esta nueva generación del Yaris. Toyota afirma haber cambiado cerca de 1.000 piezas y componentes. La carrocería es un 20% más rígida, la dirección se ha mejorado, la suspensión presenta nuevos tarados, el equipo híbrido se ha afinado... Es decir que más que un restyling, como muchos lo tildan, estamos ante un modelo prácticamente nuevo. Y lo mejor de todo es que estos cambios han sido todos para mejor, y por ello el Yaris mejora en todos los sentidos frente a su predecesor.

    En cuanto al motor, ya te he comentado que Toyota afirma haberlo mejorado. La versión híbrida ahora es capaz de presentar la homologación EURO 6 y un consumo oficial de 3,3 litros a los 100 kilómetros. Quepa decir que esta cifra solo se logra con las versiones equipadas con llantas de 15 pulgadas. Otra mejora proviene del acelerador, donde se ha aumentado el rango de funcionamiento eléctrico. Es decir que tenemos más margen de pisada para que el motor eléctrico siga en funcionamiento, algo que siempre ayuda para bajar los gastos de carburante.

    Y ahora bien, ¿todo esto como se traduce a la hora de conducir el Toyota Yaris Hybrid? Pues desde un primer momento este pequeñín sorprende por la ausencia de ruidos o vibraciones. Es tan calmado que realmente tienes que verificar si lo has encendido, porque al arrancar siempre con el motor eléctrico éste no se nota en absoluto. El cuadro de instrumentos te hace saber que realmente estás listo para emprender la marcha y solo hace falta engranar la D en la caja automática y al lio.

    El Toyota Yaris Hybrid representa la suavidad híbrida típica de la marca japonesa, pero en su formato más pequeño

    En este punto tengo que decir que la caja de cambios e-CVT apenas sufre modificaciones con respecto a su predecesora. Ésta sigue siendo la ideal para lograr unos consumos realmente bajos y para ello se sigue apoyando en un total de 6 velocidades. Si por algo destaca esta transmisión, aparte de por su eficiencia, es por la suavidad de su comportamiento. No solo en los cambios, que son prácticamente inapreciables, sino también a la hora de circular y pisar el acelerador. En todos los casos el Yaris Hybrid gana velocidad, pero lo hace de una manera muy gradual.

    Ésta característica es ventajosa para ciudad, donde el Yaris Hybrid responde a la perfección ante cualquier cambio de ritmo que se le exija. Otra cosa es en carreteras abiertas donde echaremos en falta el reprís de otros motores. La caja actúa con rapidez, elevando rápidamente las revoluciones y bajando marchas, pero si circulamos a velocidades que ronden los 90 Km/h y queremos acelerar, el empuje es demasiado progresivo. Si circulamos por autopistas o autovías no habrá problemas, será a la hora de adelantar en carreteras secundarias donde tendremos que anticiparnos a la maniobra para poder hacerla con toda seguridad.

    El Yaris Hybrid está pensado para ciudad, toda la gama Yaris en realidad. En éste terreno se mueve como pez en el agua, se nota que le gusta y que se siente cómodo. No te evitará los atascos, de eso no te libra nada ni nadie, pero los afrontarás de otra manera, pudiéndote colar por huecos pequeños y por calles estrechas. A la hora de aparcar nos llega otra ventaja, ya que con sus escasos 3,95 metros de largo puede hacerlo en casi cualquier hueco que encuentres, ayudándote de la cámara trasera, que no de los sensores, que no los tiene.

    Dejando a un lado el tema del tamaño y la practicidad, dos aspectos notables del Yaris Hybrid, lo sobresaliente de esta versión llega en el consumo. Toyota homologa un gasto medio de 3,3 litros cada 100 kilómetros. Si bien estas cifras son difíciles de conseguir, no anduve muy lejos de ellas durante toda la semana, con una mayor parte de recorrido urbano. Gracias al apoyo del motor eléctrico los consumos bajan drásticamente, pero aunque no contemos con su ayuda éstos tampoco se elevan demasiado. Tengo que decir que fui incapaz, y mira que lo intenté, de pasar de los 4,7 litros a los 100 kilómetros. En ningún momento el ordenador de a bordo desprendió una cifra más alta. Mayúscula fue mi sorpresa ante ello.

    Conclusiones

    Así que en definitiva y a modo de resumen, ¿cómo es el Toyota Yaris Hybrid? Cómo ya os dije, el concepto que tenía de este coche era otro. Al final de la semana y después de haber recorrido cientos de kilómetros con él, habiéndolo usado para todo, me ha gustado. A ver no es un coche con el que perderte en una carretera de montaña un soleado sábado de primavera, tampoco es un coche con el que una familia podrá realizar largos viajes, pero para todo lo demás se me antoja perfecto.

    Dejando temas de diseño a un lado, cada uno que juzgue si le gusta o no, hay que reconocer que el Yaris (en todas sus versiones) es un coche bien pensado. Pensado para moverte en el día a día, para ir y volver del trabajo, para ir a la compra, a por los niños, para desplazamientos cortos de fin de semana, para escapadas...para todas esas cosas el Yaris cumple perfectamente. Por dentro ha mejorado mucho con respecto a su predecesor, mejor equipado y mejor acabado, con buena habitabilidad y un gran confort de marcha.

    Realizar consumos cercanos a los 4 litros es una tarea sumamente sencilla

    Pero será a la hora de repostar cuando este pequeño te asombre. Tendrás que hacerlo muy de vez en cuando porque con sus consumos y su depósito de combustible, 42 litros, le permiten rondar una autonomía de 1.000 kilómetros, y no serán 1.000 kilómetros por autopista a 90, no, serán 1.000 kilómetros en el entorno más consumista de todos, la ciudad. De verdad que me ha sorprendido este aspecto.

    Por último hablar de precio. Cómo ya te comenté el Yaris está disponible desde los 10.240 euros, sin embargo la unidad probada, el Hybrid con acabado Advance, pack Skyview y Toyota Touch 2 & Go se dispara hasta los 18.915 euros. Ahora depende de cada uno echar cuentas y ver la rentabilidad que le puede sacar al coche, pero el Hybrid es una gran opción a tener en cuenta.

    Prueba Toyota Yaris Hybrid (III): Conducción, conclusiones y valoraciones