¿Quieres estar informado diariamente con las últimas novedades del mundo del motor?

Ahora noPermitir
    Autobild.es

    Prueba Volkswagen Caddy 2021, más cerca del Golf (con vídeo)

    12

    Volkswagen presenta la quinta generación del Caddy con un enorme salto de calidad, diseño y equipamiento. Asentado sobre la plataforma del nuevo Golf, el modelo alemán se acerca a la experiencia de conducción de un turismo con el espacio y versatilidad de una furgoneta.

    Hemos conducido el Caddy Life 1.6 TDI 122 CV MT6

    Ya está aquí la nueva generación del Volkswagen Caddy y la hemos podido conocer durante su presentación. La popular furgoneta alemana, que compite en segmento que se lleva casi la mitad de las ventas de todos los vehículos comerciales, llega compartiendo plataforma y algunos elementos de diseño con el Golf 8 lo que implica una interesante evolución.

    La relación del Caddy con el Golf no es casual. Cuando salió la primera generación en 1978 era un pickup basado en el Golf. Sí, he dicho pickup porque antes de llegar a Europa primero se comercializó en Estados Unidos donde ese tipo de coches es muy popular. Una de las versiones pickup que más éxito tuvo fue la que tenía la caja cerrada y por eso en Volkswagen pensaron que en la segunda generación sería ideal venderlo como una furgoneta. Acertaron: después de tres millones de unidades vendidas en todo el mundo aterriza la quinta generación.

    Lo que no ha cambiado con el tiempo ha sido su funcionalidad. En el nuevo Caddy se propone una versión Caddy Cargo pensada para el transporte de mercancías, la versión Kombi para un uso mixto, una variante camper llamada Caddy California y versiones de enfoque monovolumen (Origin, Outdoor y Life) destinadas para los particulares, que es la que estamos probando aquí.

    El nuevo Caddy incrementa su versatilidad como vehículo familiar

    Cada una tiene sus peculiaridades estéticas pero en el caso de las variantes de estilo familiar en este vehículo comercial podemos ver muchos rasgos comunes con la gama de turismos de Volkswagen. Dependiendo de la versión los faros pueden ser de led en sus funciones principales y las luces diurnas tienen un patrón que las conecta con una parrilla frontal que, en el acabado Life, tiene un diseño muy similar a la que tiene el Volkswagen Golf. Llama mucho la atención el paragolpes punteado, un diseño que hasta ahora sólo habíamos visto en los coches eléctricos de Volkswagen.

    Con respecto a la generación anterior la distancia entre ejes es mayor y la puerta corredera lateral es más grande. Unas puertas correderas que pueden tener cierre eléctrico asistido de manera opcional. Otro elemento opcional destacado es que por primera vez este modelo puede montar unas llantas de aleación de hasta 18 pulgadas. Hay dos longitudes de carrocería disponibles: la estándar con 4,50 m de largo y la Caddy Maxi con 4,85 m de largo.

    Una parte que me ha gustado particularmente es la trasera. Las furgonetas suelen ser todas parecidas aquí pero Volkswagen ha sabido darle un toque de personalidad con uno pilotos traseros led oscurecidos o una luneta trasera especialmente grande que parece dividir en dos el portón. Sólo se puede reprochar que la luneta no es practicable. En general un diseño muy moderno por los cuatro costados.

    La furgoneta alemana está disponible en dos longitudes de carrocería

    Nada más sentarnos en estas plazas delanteras lo primero que captan nuestros ojos es que el diseño general es muy similar al del Golf. Es cierto que se emplean materiales más sencillos pero más resistentes y duraderos, pero por lo demás nada parece indicar que estemos subidos en una furgoneta sino en un turismo. Os hablaba antes de funcionalidad y Volkswagen ha añadido unos prácticos compartimentos en la parte superior del salpicadero y el asiento del conductor tiene muchas regulaciones para conseguir una posición de conducción muy cómoda.

    Equipamiento inédito en el segmento

    Dejando el aspecto a un lado, si por algo destaca este modelo es por ser la furgoneta de su tamaño con mayor tecnología a bordo ¿Habías visto alguna vez una furgoneta con instrumentación digital? Pues el Caddy la lleva, con pantalla de 10,25 pulgadas. También tiene acceso y arranque sin llaves, freno de estacionamiento eléctrico, climatizador bizona, una base de recarga inalámbrica de smartphones y un par de tomas USB-C, entre otras cosas.

    El sistema multimedia es muy moderno, es compatible con Apple CarPlay y Android Auto, emplea una pantalla táctil de hasta 10 pulgadas, tiene un interfaz muy juvenil y muchísimas funciones. Es muy completo y causa una muy buena primera impresión… pero a medida que lo vas usando ves que la función táctil funciona regular, es algo lento y es poco intuitivo. Algunas funciones se manejan con botones táctiles que, en marcha, no resultan muy prácticos. El sistema de infoentretenimiento tiene apartados mejorables.

    Interior de aspecto similar al de los turismo de Volkswagen

    En la segunda fila de asientos de este Volkswagen Caddy se proponen tres plazas pero no son independientes, tienen una proporción 60:40. Son bastante confortables y hay mucho espacio. La sensación de amplitud es aún mayor si se equipa el techo panorámico que es enorme, abarca las dos filas de asientos dando una superficie acristalada de 1,4 metros cuadrados. Las ventanillas laterales son fijas, no cuentan con ningún sistema de apertura.

    Hubiera sido un acierto que fueran deslizantes longitudinalmente pero no es el caso, aunque sí son extraíbles. Pueden contar con una mesita de tipo avión, un par de prácticos bolsillos en la parte superior del respaldo, salidas de aire y dos tomas USB. Hay anclajes Isofix para sillitas infantiles en las plazas de los extremos y también en el asiento delantero derecho, pero no para la plaza central.

    En cualquiera de las dos longitudes de carrocería, el modelo alemán puede ofrecer siete plazas añadiendo una tercera fila con dos asientos independientes que son amplios, abatibles y extraíbles. Son de serie en la carrocería Maxi y opcionales para las versiones de batalla estándar.

    El Caddy propone versiones para uso profesional y particular

    Uno de los elementos clave para una furgoneta es el espacio de carga disponible. La boca de carga es enorme, el umbral queda muy bajo (a 59 cm del suelo) y el maletero es de hasta 1.213 litros en la versión Maxi manteniendo cinco plazas operativas. No hay ningún monovolumen tradicional con un tamaño similar que pueda competir con esta capacidad.

    La evolución de este modelo se ve en todos los aspecto, también en su conducción que es casi como la de un turismo. El aislamiento acústico está a buen nivel, la dirección es ligera y se maniobra sin esfuerzo, la palanca de cambios también es muy suave y la amortiguación es blanda. La suspensión trasera es un eje rígido pero ya no se emplean ballestas como en la generación anterior sino muelles helicoidales lo que repercute en un confort de marcha mayor. Es un coche que está pensado para hacer muchos kilómetros sin cansarse.

    Versiones para todos los gustos

    En cuanto a motores se proponen los diésel TDI con 102 y 122 CV y un gasolina TSI de 114 CV. Para las versiones de uso profesional también se propone un TDI de 75 CV. Todos de tracción delantera y llevan cambio manual, aunque tanto el gasolina como el TDI 122 también pueden estar vinculados a un cambio DSG de doble embrague y siete marchas. El cambio automático es un acierto para quien quiera maximizar el confort pero es caro, aumenta el precio final en unos 2.200 euros.

    Las cinco generaciones del Caddy, juntas

    También hay una variante con tracción total 4Motion, asociada exclusivamente al motor TDI 122 CV y cambio manual, lo que convierte a esta Caddy en la única furgoneta de este segmento que la ofrece de fábrica. Más adelante se ampliará la gama con una versión de GNC que se presentará a finales de año y una variante híbrida enchufable que llegará en 2022. No está previsto que haya una Caddy 100% eléctrica ni versiones mild hybrid.

    Una de las cosas de las que puede presumir el Caddy es la cantidad de sistemas de asistencia y seguridad disponibles, sobresaliente en este segmento. Esta furgoneta puede contar con frenada de emergencia con detección de peatones y ciclistas, control de crucero adaptativo con función Stop and Go, asistente de cambio de carril con control de punto ciego, aviso de salida de carril, asistente de aparcamiento, alerta de tráfico trasero cruzado y el sistema Drive Assist de conducción semiautónoma de nivel 2, entre otras cosas.

    El Volkswagen Caddy sigue convenciendo por espacio y versatilidad, pero ahora además también puede presumir de diseño, un interior similar a un turismo y un equipamiento de seguridad y confort sin precedentes. Será una de las más buscadas de su categoría a pesar de que el precio de salida es de 16.850 euros para profesionales sin contar impuestos (Caddy Cargo TDI 75) mientras que las variantes para particulares arrancan en 23.135 euros (Caddy Origin TSI 114).

    Prueba Volkswagen Caddy 2021, más cerca del Golf (con vídeo)