¿Quieres estar informado diariamente con las últimas novedades del mundo del motor?

Ahora noPermitir
Mis favoritosAccesoVender coche
    Autobild.es

    Toma contacto Volkswagen ID.4, ganas de probarlo (Con vídeo)

    22

    El Volkswagen ID.4 llega al mercado español. Hemos tenido la ocasión de conocerlo casi en primicia, aunque solo de forma estática. Un crossover 100% eléctrico que ofrece un gran espacio interior y autonomías homologadas de hasta 522 kilómetros. Un nuevo miembro para la familia más ecológica.

    La familia ID de Volkswagen representa el futuro. Sobre ella se articulará toda la gama de los 75 próximos modelos eléctricos que lleguen al mercado hasta el año 2029. El ID.3 fue el primer en llegar a este mundo, y tal como dictan las reglas de la aritmética el Volkswagen ID.4 es el siguiente en hacerlo. De forma preliminar he tenido la ocasión de conocerlo, aunque solo de forma estática, pero me ha servido para extraer las primeras conclusiones.

    Primeras impresiones con el Volkswagen ID.4

    La movilidad eléctrica es el presente y el futuro más inmediato del mundo del motor. Todas las marcas se encuentran lanzando al mercado sus primeros eléctricos, escogiendo cada una el formato, el tamaño o las condiciones que mejor consideren. Volkswagen no solo ha seguido esa pauta, también ha creado una gama completamente nueva y separada de las versiones convencionales. Todos los ID son eléctricos, y por si te lo estás preguntando, no, las siglas no corresponden a ninguna abreviatura.

    El ID.4 es más grande que el Volkswagen ID.3. Se considera un modelo de tamaño medio, aunque Volkswagen quiere venderlo como un crossover, un término medio entre una berlina clásica y un SUV. Sus medidas dejan clara evidencia de esto: 4,58 metros de largo, 1,85 metros de ancho y 1,61 metros de alto con una distancia entre ejes de 2,77 metros y un peso en vacío que, en función de la versión, puede llegar a ser de más de 2,1 toneladas.

    El Volkswagen ID.4 es un coche grande, del segmento D, muy enfocado al espacio

    Como venía diciendo, el ID.4 quiere ser considerado un crossover, es decir una berlina con una altura con respecto al suelo mínimamente superior a lo normal, apenas 16 centímetros. Si fuera un SUV la altura sería mayor, pero eso supondría un lastre muy grande en eficiencia y rendimiento, algo que no queremos en un eléctrico. Por ese motivo se ha optado por esta solución intermedia. Y para darle un ambiente más campero se ha incluido mucho plástico negro en pasos de rueda, bajos y parachoques.

    Este artificio estético completa a una filosofía de diseño que ya habíamos visto en el ID.3. Se trata del lenguaje de diseño específico de la familia eléctrica, que poco o nada tiene que ver con el resto de los modelos y que dentro de poco veremos en más modelos como el recién filtrado Volkswagen ID.6. Paneles cerrados reducen la resistencia al aire hasta logras un coeficiente aerodinámico de 0,28. Por su parte, las grandes superficies acristaladas generan una mayor sensación de amplitud interior.

    La trasera es la parte que me resulta más espectacular con unos bien diseñados faros principales que quedan unidos por una franja de LED que le permite ofrecer una firma nocturna muy exclusiva. Se suma mucha línea horizontal para darle un aspecto más robusto, y por supuesto también se echa mano del recurso del techo en diferente color, algo que no llega en todas las versiones, y con juegos de llantas de entre 18 y 21 pulgadas.

    Como buen eléctrico que es, el ID.4 apuesta por la tecnología

    Al abrir sus puertas el ID.4 nos ofrece un diseño que ya habíamos visto dado que es clavado al ID.3, o casi clavado. Las diferencias entre ambos se limitan a la forma del salpicadero y a los materiales que presenta, que en este caso son algo mejores a los del compacto. Sigue habiendo mucho plástico duro, pero me complace anunciar que algunas superficies tienen un tacto más agradable gracias a materiales blandos y acolchados. En líneas generales la sensación de calidad es elevada, aunque seguro que podría ser mejor.

    La disposición de los elementos es clásica y como no podía ser de otra manera en Volkswagen, muy ergonómica. Siempre tendremos dos pantallas, la primera es la más compacta, la del cuadro de instrumentos con 5,3 pulgadas de tamaño. Y la segunda es la del sistema de infoentretenimiento que recoge todas y cada unas de las funcionalidades del coche, incluida la climatización. Esta pantalla tiene un tamaño mínimo de 10 pulgadas, pudiendo llegar a un máximo de 12 si cogemos los acabados superiores. La calidad es buena, aunque como ya sabes, el hecho de tener que estar manipulando constantemente la pantalla para cualquier cosa no es lo más seguro del mundo.

    El motor eléctrico, la caja de cambios y el módulo de control pesan 90 kg que se suman a los 344 Kg de la batería de 52 kWh, o los 493 Kg de la pila de 77 kWh

    Más que nada porque el ID.4, como buen eléctrico que es, puede contar con muchísima tecnología. Multitud de sistemas y ayudas donde cabe destacar: faros matriciales Full LED, acceso y arranque sin llave, cámara trasera, techo panorámico, navegador, servicios conectados, Head-Up Display con realidad aumentada, Android Auto, Apple CarPlay, iluminación ambiental, mando fónico y mucho más, incluyendo por supuesto un completísimo equipo de asistentes a la conducción y elementos de seguridad con nivel dos de conducción autónoma, muchos de ellos de serie. También hay que destacar un sistema de climatización de tres zonas que podrá ser opcionalmente mediante bomba de calor, de serie en el acabado superior.

    La gama de equipamientos del ID.4 gira en torno a diferentes unidades, de menor a mayor dotación encontramos los niveles: City, Style, Pro, Life, Business y Max. A ellos hay que sumar dos ediciones especiales con motivo del lanzamiento comercial, 1st y 1st Max, que incluye de serie mucho del equipamiento opcional. Estas unidades podrán identificarse por las insignias especiales que podemos encontrar repartidas en la carrocería y el interior. Cada nivel no solo otorga un mayor equipamiento, también altera el diseño y la gama mecánica a la que se tiene acceso.

    El sistema de infoentretenimiento controla todas las funciones del coche, que son bastantes

    Como ya habrás visto las medidas del ID.4 son bastante generosas, y eso sobre todo lo vamos a notar en la fila trasera. Una fila con mucho espacio para todos los ocupantes, superior al que podemos ver en otros modelos familiares como el Volkswagen Tiguan Allspace. Al ser un eléctrico no existe el molesto túnel de transmisión, por lo que tres adultos podrán viajar aquí detrás con relativa comodidad. El espacio para las piernas es bueno, y también para la cabeza, así que si eres alto tampoco vas a tener muchos inconvenientes.

    Volkswagen ha aprovechado la plataforma MEB específica para vehículos eléctricos. Las baterías se colocan en el suelo del coche, y eso entrega varias ventajas. La primera es un centro de gravedad bajo, algo que se notará a la hora de tomar las curvas. Lo segundo es un óptimo reparto de pesos, casi el 50% sobre cada eje, así que esperamos que sea un coche muy equilibrado. Y por último también ayuda a ofrecer un gran maletero con 543 litros de capacidad mínima y 1.575 litros de capacidad máxima.

    Aunque por tamaño el ID.4 es superior a un Volkswagen Tiguan, en espacio interior se parece más a un Tiguan Allspace de batalla extendida.

    Llega el momento de hablar de lo que quizás es la parte más importante de un coche eléctrico, su batería y sus motores. Como ya he dicho, la batería se coloca en toda la parte inferior del coche, pero el motor eléctrico no lo vamos a encontrar en el capó, si no que se coloca en la parte posterior, así que por ello el ID.4 es considerado un coche de propulsión. Algo que promete grandes dosis de dinamismo y un radio de giro muy pequeño, de apenas 10,2 metros, ya que las ruedas delanteras tienen más espacio para girar.

    A diferencia de las mecánicas tradicionales, la gama de ID.4 gira en torno al tamaño de la batería. Hay dos unidades disponibles, las dos con tecnología de iones de litio refrigerada por líquido. En un primer nivel encontramos la batería de 58 kWh de capacidad, 52 reales, con nueve módulos de 24 celdas tipo Pouch cada una. Y la y a continuación la pila más grande de 82 kWh de capacidad, que se quedan en 77 kWh de capacidad real con doce módulos de otras 24 celdas cada uno.

    La capacidad de carga es similar a la que ofrece un Volkswagen Passat

    En función de la batería escogida tendremos diferentes potencias tal y como podéis estar viendo. La compacta pila de 52 kWh tiene una autonomía de hasta 340 kilómetros en ciclo WLTP. Está acoplada con dos etapas de potencia: una con 170 caballos y 310 Nm de par, y la otra con 132 caballos y 220 Nm de par. En febrero se espera la llegada de una variante con una potencia menor, 148 caballos. Por su parte la batería de 77 kWh proporciona una autonomía de hasta 522 kilómetros en ciclo WLTP con un motor que ofrece una potencia máxima de 204 caballos y 310 Nm de par desde el arranque. A lo largo de este año 2021 se espera el lanzamiento de una versión con 173 caballos y máxima autonomía, así como versiones más potentes con tracción total.

    En cuanto a tiempos de recarga, cada batería presenta capacidades de carga diferentes. La pila de acceso permite potencias de hasta 7,2 kW en corriente alterna y hasta 100 kW en corriente continua. La batería superior mejora esas cifras, ofreciendo hasta 11 kW en corriente alterna y hasta 125 kW en corriente continua. Volkswagen está tan segura de la calidad de sus baterías que garantiza que después de 8 años o 160 mil kilómetros todavía mantenga un 70% de su capacidad original.

    Los tiempos de recarga oscilan entre la media hora para cargar del 0 al 80% a 125 kW y más de 20 horas si lo hacemos en un toma doméstica

    El ID.4 está llamado a rivalizar principalmente con el Tesla Model 3, con el Skoda Enyaq y con el Ford Mustang Mach-e, entre otros que se irán sumando con el paso del tiempo. Un factor determinante será el precio de venta, y por ello Volkswagen anuncia un precio de salida de 40.935 euros, sin ofertas, para el ID.4 de 170 caballos con batería de 52 kWh y acabado Pure.

    Si queremos más autonomía tendremos que rascarnos algo más los bolsillos. Lo mínimo serán 45.780 euros, sin descuentos, para la versión de 204 caballos con batería de 77 kWh y acabado Life. A esos precios habrá que sumar las diferentes soluciones de carga ofrecidas por Volkswagen, cuyo coste oscila entre los 480 y los 1.450 euros.

    Volkswagen espera que el ID.4 sea un éxito, aunque espera ayudas comerciales del Gobierno

    El Volkswagen ID.4 ya está disponible en los concesionarios de toda España. Como buen eléctrico promete mucha calidad de rodadura y una conducción relajada. Pero como hemos podido ver también tiene otras cualidades como el espacio interior, la tecnología y una gama mecánica eléctrica muy variada y completa para que cada cliente busque y compre la solución que mejor se adapte a sus necesidades y circunstancias. Esperamos poder probarlo dentro de poco.

    Toma contacto Volkswagen ID.4, ganas de probarlo (Con vídeo)