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    Qué es la barra estabilizadora y por qué es tan importante

    7 min. lectura
    En la parte inferior de este vehículo, podemos ver la barra estabilizadora negra.

    La barra estabilizadora forma parte del sistema de suspensión y sirve para reducir la inclinación lateral de la carrocería cuando el vehículo toma una curva. Gracias a eso proporciona estabilidad al coche, aumentando su rendimiento y seguridad.

    La eficacia y seguridad de un vehículo depende en gran medida del trabajo de las suspensiones, que son las encargadas de mantener en todo momento las ruedas en contacto con el asfalto o la superficie por la que estas circulan.

    Para lograrlo, el sistema de suspensiones cuenta con elementos como el amortiguador y los muelles, pero también necesita de la barra estabilizadora para cumplir dicho cometido. Vamos a profundizar en el funcionamiento y las particularidades de este vital elemento de todo vehículo.

    Qué es la barra estabilizadora y cómo funciona

    La barra estabilizadora es una barra metálica que une la suspensión de cada lado de un mismo eje y que también va fijada por el centro al chasis.

    Gracias a esto, reduce el balanceo de la carrocería, ya que se opone a la inclinación natural de la misma a causa de la inercia. Esto es especialmente importante a la hora de tomar una curva, pues de lo contrario el lado exterior del coche se hundiría e incluso podría hacer volcar el vehículo.

    La barra estabilizadora va unida a la suspensión de cada lado del eje a través de una bieleta que permite un movimiento limitado gracias a la intervención de una rótula. Por su parte, la unión al chasis permite la rotación de la barra estabilizadora, lo que hace posible que cuando la suspensión de un lado se hunde, la otra lo haga también, equilibrando así la carrocería.

    Esquema de una suspensión con barra estabilizadora (rojo) realizado por Evan Mason.

    No todas las barras estabilizadoras son iguales, pues las hay más gruesas o más finas.

    Las más gruesas son más rígidas y reducen más el balanceo del coche. Por tanto, una barra estabilizadora de este tipo estará fabricada con un metal más duro y propiciará que el vehículo sea menos sensible al balanceo y eficaz en la conducción, aunque también más incómodo.

    Las menos gruesas son más flexibles, por lo que permiten mayor balanceo del coche. Esto hará que dicho automóvil sea también más cómodo.

    Todo esto puede hacernos pensar que, cuanto más rígida sea la barra, mejor desde el punto de vista puramente prestacional. En la práctica no es así, pues un exceso de rigidez o de flexibilidad hará que las suspensiones de un vehículo no funcionen correctamente. Así, en función del tipo de suspensión y del coche, se busca un equilibrio que satisfaga las necesidades del conjunto, así como el objetivo para el que se ha diseñado (no es lo mismo una gran berlina que un ágil y potente deportivo).

    Qué pasa si se daña la barra estabilizadora

    Que una barra estabilizadora se dañe es algo realmente complicado de ver en un vehículo destinado a un uso convencional no competitivo, por lo que no es un elemento que precise mantenimiento ni revisión periódica.

    Sin embargo, existen casos de avería o rotura en los que la resistencia de la barra o de algunos de sus elementos se ve sobrepasada.

    • Las bieletas: son quizá el punto más débil del conjunto y puede ocurrir que con el paso del tiempo cojan holgura y deban ser reemplazadas.
    • Los anclajes: esto es realmente complicado que ocurra, salvo que el coche sufra un fuerte accidente. En estos casos, suele ocurrir que el chasis o el sistema de suspensión se han descuadrado y han provocado la rotura de los anclajes de la barra estabilizadora al chasis.

    Cómo saber si está dañada la barra estabilizadora

    En el caso de que uno de estos elementos o la propia barra estabilizadora se rompan, notaremos un empeoramiento del comportamiento del vehículo. En las curvas, la carrocería se hundirá más de lo normal o incluso de manera exagerada del lado de la rueda exterior, ya que la barra no cumplirá su función adecuadamente.

    Además de esa sensación de que el coche va a volcar en una curva, notaremos que este va demasiado ‘suelto’, así como golpeteos y/o chirridos al pasar por encima de los baches.

    Obviamente, es una avería que debemos solucionar lo antes posible, ya que implica una disminución considerable de la seguridad.

    Qué es la barra tensora o de torsión

    No debemos confundir la barra estabilizadora o barra antivuelco con la barra tensora o de torsión.

    Barra de torsión instalada en el vano motor de un SEAT.

    En realidad la función es parecida, aunque no son lo mismo. Existe un tipo de barra de torsión que une la rueda al chasis para ejercer un efecto de suspensión que aisla al coche de las irregularidades del terreno.

    Otro tipo de barra de torsión es la que se instala sobre los ejes o torretas de la suspensión, uniendo ambas de un mismo eje para aumentar la rigidez torsional del chasis. Esta modalidad se utiliza únicamente en vehículos con una clara inspiración deportiva.