Alonso, doblado tres veces en Austria, anticipa que el AMR26B no estará listo en Bélgica
Fernando Alonso acabó el Gran Premio de Austria en 18.ª posición, último de los clasificados, a tres vueltas del ganador George Russell y a 53 segundos del 17.º, Alexander Albon. El bicampeón asturiano asumió sin dramatismos una realidad que durará al menos dos carreras más.

No fue solo que los pilotos de Mercedes, Ferrari, Red Bull y McLaren le doblaran. Lo más revelador es que Albon, piloto de un Williams que también atraviesa una temporada muy complicada, también le sacó casi una vuelta a Fernando Alonso antes de acabar la carrera. 53 segundos concretamente.
Eso sitúa a Aston Martin en una posición que ya no admite matices y demanda desesperadamente una reacción. Esa reacción tiene nombre: AMR26B. Pero el propio piloto asturiano confirma que este no llegará hasta la última carrera de julio en Hungría. Quedan, por tanto, al menos dos grandes premios más de infierno.
«No fue inesperado», afirma Fernando Alonso
Cuando le preguntaron si estaba decepcionado tras bajar del coche, Fernando Alonso fue directo: «Bueno, no fue inesperado. Obviamente, sabemos dónde estamos. Sabemos que va a ser lo mismo en Silverstone y Spa».
Una respuesta que se ha convertido en un clásico del asturiano en esta etapa de transición para Aston Martin. No hay rabia, ni tampoco reproches, solamente resignación y esperanza ante una situación que no cambiará hasta que llegue el AMR26B.
Alonso explicó que, ante la imposibilidad de competir por posiciones, el equipo aprovecha estos fines de semana para pulir otros aspectos: «Intentamos aprender todo lo que podemos. Sabiendo que el rendimiento no está ahí, todavía necesitamos mejorar algunas cosas operativas. Y usamos este tiempo para eso».
La comunicación por radio, los pit stops, las decisiones estratégicas; es en esas pequeñas parcelas donde Aston Martin busca un margen de mejora que la aerodinámica y la unidad de potencia, por ahora, no pueden darle.

Difícil disfrutar desde el fondo
Fernando Alonso también fue preguntado acerca de si hay algo de lo que pueda disfrutar pese a todo. La respuesta fue directa: «Difícil en este momento, obviamente, ya que estás muy lejos. El ritmo es difícil porque estás luchando con un coche complicado en cada vuelta».
Y, aun así, el remate fue el de siempre en Alonso: «Pero, como he dicho, nada nuevo. Llegamos al fin de semana sabiendo cuál es el reto que tenemos por delante. Y aceptamos el reto e intentamos mejorar».
Un domingo de abandono y penalización
La carrera de Aston Martin fue, además, accidentada. Lance Stroll tuvo que abandonar en la vuelta 47 con un problema en la parte eléctrica de la unidad de potencia, y Alonso recibió una penalización de cinco segundos por exceso de velocidad en el pit lane. Un detalle menor, en cualquier caso, en una jornada donde la clasificación final era irrelevante desde el semáforo.
El contexto de la carrera tampoco ayudó a inflar artificialmente el resultado: cuatro abandonos por fiabilidad —los dos Cadillac en las primeras vueltas por sobrecalentamiento de frenos, Carlos Sainz con un problema eléctrico en la recta de meta y el propio Stroll— dejaron a Alonso como último clasificado pese a ver la bandera a cuadros.
De momento, Silverstone y Spa esperan con la misma fotografía. La esperanza de ver el AMR26B en Spa-Francorchamps se desvanece y el objetivo pasa a ser Hungaroring. Veremos si Aston Martin cumple el pronóstico y logra estrenar el nuevo coche antes del parón veraniego.
