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    Alonso: «No llegué a pensar que no volvería a ser el de antes»

    La sonrisa se ha vuelto a instaurar en el rostro del ovetense.Alpine

    El piloto español de Alpine ha repasado todos los puntos clave en su regreso a la Fórmula 1, lo que ha supuesto para él regresar a su nivel original y lo que aguarda al 'Gran Circo' con él dentro en 2022.

    A sus 40 años, Fernando Alonso Díaz afrontará el Gran Premio de Hungría junto al equipo Alpine después de haber regresado a la Fórmula 1, el deporte que le vio crecer, precisamente un año antes de que la revolución reglamentaria que la FIA y los máximos dirigentes de la categoría reina del automovilismo entre en vigor.

    Dos años alejados de los circuitos del 'Gran Circo', con experiencias tan alejadas a lo que estaba acostumbrado como el Dakar, le hicieron 'desaprender' ciertas cosas que había hecho una y mil veces y que ha debido recordar a marchas forzadas junto a Esteban Ocon. Aunque finalmente ha llegado a estar al nivel que le gusta, Alonso ha atravesado diferentes etapas.

    Cuando se coloca el casco, Alonso reconoce que se siente exactamente igual que hace años.

    «Ninguna. Todo sigue igual», comentó Alonso en una entrevista a SoyMotor al ser preguntado por las posibles diferencias que encuentra entre el Fernando del 2005 y 2006 con el actual. Con la «ilusión de repetir los éxitos del pasado» intacta, en parte por la «esperanza en las nuevas reglas», el #14 ve «difícil» repetir aquellas imágenes de la marea azul.

    «Difícil. Lo veo con admiración y disfruto el momento, con la fortuna de haberlo vivido en primera persona y que fuese por nosotros, por Renault y por mí. Fuimos pocos los afortunados que tuvimos un circuito entero», relató. Lo más parecido a esta marea ha sido la invasión de aficionados holandeses gracias a Max Verstappen. «Ponía la tele por Verstappen», desveló sobre su tiempo sin monoplazas.

    Clave de la resurrección

    Después de tener que dar un paso atrás en su afirmación sobre que le costaría 3 o 4 carreras volver a estar al máximo nivel para reconocer que terminaron siendo 6 o 7, tal y como él mismo indica, Alonso reconoció que lo que más le ha costado ha sido entender los neumáticos delanteros.

    «Los neumáticos delanteros son un poco más complicados este año», argumentó. «Los hay que hacen las curvas más a 'v', que hacen las curvas más redondas... Personalmente quería un volante algo más duro, la dirección estaba demasiado suave para mí. Necesito un volante que me dé diferentes durezas en entrada, mitad y salida de curva para notar yo cómo van las ruedas delanteras, el agarre, si han pasado ya el límite del agarre o si no», explicó

    'Recordar' su estilo de conducción y adaptar el A521 al mismo ha sido, según sus propias palabras, su mayor dolor de cabeza.

    «Mi estilo de conducción históricamente, que siempre se veía en las on board, era de dar un volantazo en la entrada de curva, y a partir de ahí yo iba sintiendo las ruedas delanteras lo que hacían, si se ponía más blando el volante es que estaban ya cediendo; si se ponía más duro es que tenían demasiado agarre y la parte posterior te iba a dar un latigazo tarde o temprano. Yo todo lo siento con las manos y con el tren delantero normalmente. Si eso te lo quitan... yo estoy muerto», reveló Alonso.

    Mientras que «otros pilotos conducen el coche con el cuerpo o con otras cosas», el tacto del bicampeón con el volante es esencial para su conducción. «Para mí si me quitan las ruedas delanteras estoy indefenso. En una curva, lo que va a hacer el coche... no lo puedo predecir. Hemos trabajado en ese sentido a la hora de tener mucho feeling con el volante», agregó.

    Críticas = positivo

    Preguntado por cómo afrontaba las críticas, Alonso fue tajante. «No llegué a pensar que no volvería a ser el de antes», aseguró, recalcando que para él todo fue, desde un principio, un «periodo de adaptación» que «seguramente esperaba que fuera más rápido».

    «La F1 era una cosa más natural para mí. En Mónaco tenía esperanzas, me quedé fuera de la Q1. Las críticas... no es que me gustasen, pero lo veía como una bendición, porque era sólo una cuestión de tiempo que si hacía 10º se valorase. Si estaba siempre por delante de Ocon se iba a decir como siempre, que mi compañero no estaba al nivel y que el coche podía dar más», confirmó añadiendo que en Francia no hizo «nada especial», pero que «se vendió como una 'supercarrera'».

    Las comparaciones son odiosas, y con Esteban Ocon lo fueron... hasta que Alonso logró darle la vuelta a la tortilla.

    En cuanto al hecho de no ganar, algo a lo que llegó a acostumbrarse antaño, Alonso reconoció que, si bien «no lo digiero aún», por el momento no le come por dentro del todo ya que «no estoy en una posición de luchar». «Si estoy en Mercedes o Red Bull y gana el otro... sería un volcán», afirmó.

    Que los monoplazas de 2022 mejoren en tráfico a los actuales es su mayor ambición de cara al año que viene, puesto que actualmente «cuando sales con ocho coches por delante es inconducible». Por último, Alonso subrayó que cumplir 40 años el próximo 29 de julio no es algo que le preocupe.

    «En mi deporte el crono es el que manda afortunadamente»

    «No lo siento, igual un día me despierto y tengo tristeza, pero ahora mismo no creo que importe demasiado. En mi deporte el crono es el que manda afortunadamente, y físicamente tienes que estar aceptable. Si tuviese problemas de vista o algo... no me ha pasado ni creo que me pase, cumplo años y me siento bien. Al espejo me sigo viendo jovencísimo. Estaré hasta que me llame el cuerpo, la F1 me divierta y sea competitivo. Me estoy divirtiendo», concluyó Alonso.

    Fuente: SoyMotor