¿Quieres estar informado diariamente con las últimas novedades del mundo del motor?

Ahora noPermitir

La incendiaria carta de la Fórmula 1 a la FIA tras la «inaceptable interferencia» de Ben Sulayem

La incendiaria carta de la Fórmula 1 a la FIA tras la «inaceptable interferencia» de Ben Sulayem
Ben Sulayem, de nuevo en el disparadero en su segundo año al mandoFormula 1
Adrián Fernández
Adrián Fernández6 min. lectura

La consejera general de la Fórmula 1 y el responsable legal de Liberty Media han criticado duramente al presidente de la FIA por sus palabras sobre la oferta de compra saudí por «exceder los límites de sus competencias» y el riesgo de devaluar el producto.

Las crecientes tensiones entre los responsables comerciales de la Fórmula 1 y la Federación Internacional de Automovilismo (FIA), propietaria de la categoría, amenazan con alcanzar nuevas cotas en este 2023. El campo de batalla en este caso, es la mareante oferta de compra de los derechos de explotación de la categoría por parte del fondo soberano de Arabia Saudí. Desvelada por Bloomberg, la oferta habría sido rechazada en primera instancia por Liberty Media, pero ha avivado unas chispas cada vez más notorias.

La reacción pública de Mohammed ben Sulayem, presidente de la FIA, quien expresó en su cuenta de Twitter su «cautela» ante un «precio inflado» de 20.000 millones de dólares (más del cuádruple de lo que Liberty Media pagó en 2017), generó una gran indignación en el seno de la Fórmula 1, y la respuesta no se ha hecho esperar. Ha sido en una carta de carácter legal enviada a múltiples medios, a la que los equipos del Mundial tuvieron acceso de forma prioritaria, firmada por Sacha Woodward Hill (consejera general de la junta de administración de la F1), y Renee Wild, responsable legal de Liberty Media Corporation.

«Se arriesgan a causar daños sustanciales, sin mencionar la exposición a serias consecuencias regulatorias»

La misiva supone una respuesta furibunda a las palabras de Ben Sulayem, al que critican de forma directa por sus afirmaciones: «Fórmula 1 tiene los derechos exclusivos de explotación de los derechos comerciales del Campeonato del Mundo de Fórmula 1 de la FIA. Además, la FIA ha dado su compromiso inequívoco de que no hará nada que perjudique la propiedad, gestión y explotación de esos derechos. Consideramos que los comentarios vertidos por el presidente de la FIA en su cuenta oficial interfieren de forma inaceptable en esos derechos».

La carta, en particular, plantea como principal foco de problema la influencia que las declaraciones de Ben Sulayem pueda tener en el valor de la competición a nivel bursátil, así como en operaciones paralelas: «El señor Ben Sulayem ha excedido los límites de sus competencias en FIA. Cualquier individuo u organización que comente el valor de una entidad cotizada o sus subsidiarias, en especial si aseguran o implican poseer conocimiento interno de ello, se arriesga a causar daños sustanciales a los accionistas e inversores de esa entidad, sin mencionar la potencial exposición a serias consecuencias regulatorias».

Sacha Woodward Hill, una de las dos personas tras la carta de Fórmula 1.

«Es erróneo que tengan que consultarlo con FIA»

En la actualidad, el contrato que permite a Liberty Media gestionar los derechos comerciales y de promoción de la Fórmula 1 abarca los próximos 88 años hasta 2110, dentro del contrato original de 113 años que FIA firmó con Formula One Management a finales de los años 90. Dicho contrato se transfirió primero a CVC Capital Partners en 2005, y después a Liberty Media en 2017, contemplando la organización de un certamen sobre el que FIA retiene la propiedad y el poder legislativo.

Ambas transacciones gozaron de la aprobación de la FIA bajo sus presidentes en ambas eras, Max Mosley y Jean Todt. Pese a ello, las palabras de Ben Sulayem sobre el rol de la FIA como «guardianes del deporte» y la presunta necesidad, según varias informaciones, de que deban dar su visto bueno a cualquier comprador, no es una opinión que comparta la carta de los responsables legales de la Fórmula 1, que han sido muy claros: «Es erróneo que cualquier potencial comprador del negocio de la Fórmula 1 tenga que consutarlo con la FIA por requerimiento».

Sin llegar a amenazar de forma directa con interponer acciones legales, la carta termina con una afirmación que supone una velada advertencia ante la escalada de desencuentros entre ambas organizaciones: «En el punto en el que esos comentarios dañan el valor de la corporación Liberty Media, FIA puede ser responsable de ello como resultado». Por el momento, ninguna de las dos partes se ha postulado a través de sus canales oficiales, siendo esta 'guerra de caracteres' la que toma precedencia. Un ambiente de gran sosiego a mes y medio del inicio del 74º Mundial.

Fotos: Formula 1