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    «Ganar Mundiales», el objetivo de los nuevos dueños de Williams a largo plazo

    Russell y Latifi serán los encargados de materializar las novedades en la pista.Williams Racing

    Propietarios de pleno derecho de la estructura de Williams desde el pasado GP de la Toscana, Dorilton Capital ha optado por mantener las bases que dieron forma en su día a la formación de Grove para crecer de forma exponencial.

    Tras pasar por McLaren como director de operaciones en 2003 antes de poner rumbo a la ‘antigua’ Racing Point y volver a Woking siete años más tarde, esta vez como miembro de su equipo ejecutivo, Simon Roberts se ha erigido a día de hoy como punta de lanza provisional del proyecto de Williams liderado por Dorilton Capital, los nuevos dueños de la formación de Grove que dejó de contar con Frank y Claire Williams a partir de la conclusión del Gran Premio de Italia.

    El farolillo rojo en los dos últimos años en Fórmula 1, con todas las papeletas para reeditar este dudoso honor en 2020, tiene ante sí una ardua tarea por llevar a cabo para volver siquiera a parecerse al equipo con un estado de forma tal que les hizo ser uno de los grandes en la categoría reina del automovilismo, pero por la mentalidad de estos nuevos propietarios no pasa el darse por vencido a la primera de cambio.

    Simon Roberts tiene las ideas claras y pretende aportar todo lo posible en este 'renacer' de Williams.

    «Tengo un conocimiento profundo en las operaciones del día a día», reconoció Roberts, quien al mismo tiempo aseguró no tener la experiencia de los demás jefes de equipo ante las cámaras y la prensa. «Estamos intentando asegurar que mantenemos la gestión del equipo estable con los nuevos dueños, y que yo ascienda nos hace poder lograrlo. Trabajamos con ellos cada día, viendo qué tenemos que mejorar», explicó.

    «Son nuevos en el deporte, pero es genial trabajar con ellos: son agradables, realmente inteligentes y muy abiertos de mente. No podríamos desear nada más, tienen una visión a largo plazo del equipo; esto no es algo rápido, es cuestión de llegar y avanzar. Esto no es un viaje gratuito, no están sentados con un montón de dinero para invertir, tenemos que justificar cada euro que gastamos», agregó, plenamente consciente de que el camino es largo y sin olvidar «el legado de Frank y Patrick».

    Metas a corto plazo

    Pelear codo con codo con los grandes el día de mañana es el anhelo principal de Dorilton Capital.

    «Ahora mismo estamos asegurándonos de que contamos con lo básico. Parte de ello es un poco soso y aburrido, pero tenemos que solidificar las bases de la fábrica para que el equipo cuente con la infraestructura nuclear al nivel adecuado. Fiable, de última generación, que funcione; eso es lo que estamos haciendo ahora mismo», detalló Roberts, focalizando su intervención en sentar las bases para una futurible expansión.

    «Tenemos margen para ampliar el personal si queremos, pero no es algo que venga dado. Podemos invertir más, pero, dado el límite presupuestario, debemos tener cuidado, al igual que podemos externalizar más cosas si lo decidimos. Por ahora no hay nada decidido: el tope presupuestario es un arma de doble filo y hasta cierto punto los requerimientos de homologación del año que viene nos detendrán un poco, porque hay cosas que me gustaría hacer que simplemente no podemos», añadió.

    «En Dorilton han investigado sobre los que compraron equipos en los últimos 10-12 años y el tiempo que pasó hasta que compitieron por títulos»

    Con la intención de equilibrar la balanza entre los equipos grandes y los más modestos, la Fórmula 1 ha puesto en marcha un límite presupuestario gradual al que la parrilla deberá adaptarse a marchas forzadas para no quedarse atrás, algo con lo que Williams también deberá aprender a convivir. «No nos quejamos de ello, nos gusta el concepto de una homologación de alto nivel y el nivelado de los costes. En Dorilton son muy realistas, han investigado sobre los que compraron equipos en los últimos 10-12 años y el tiempo que pasó desde ahí hasta que compitieron por títulos mundiales, ganar carreras o lo que sea, y saben que supone una travesía», analizó.

    La «ambición» de Dorilton Capital quedó clara desde el primer momento, pero Roberts se afana en resaltarla. «No se trata de un ‘Simplemente queremos tener un equipo, nos lo vamos a pasar bien’, sino de ser capaces de ganar carreras y, en algún momento, competir por campeonatos. En Dorilton saben que algunos de los equipos grandes han gastado mucho dinero, cuentan con instalaciones geniales y tienen ventaja, llevará unos años», apuntó, sabedor de que los grandes «tendrán que aprender a operar a niveles más bajos».

    «Dorilton no quiere que nos convirtamos en un ‘equipo B’»

    La reciente cláusula de 200 millones impuesta para entrar en Fórmula 1 «implica que no podían empezar con un equipo desde cero, no era viable», por lo que los nuevos dueños de Williams no tenían alternativa de querer entrar de verdad en el deporte. Si bien «no hay una decisión definitiva» relativa a qué unidad de potencia utilizarán en el futuro próximo, «Dorilton no quiere que nos convirtamos en un ‘equipo B’», lo que deja algunas dudas que seguramente se resolverán en los próximos meses.

    «No vamos a empezar a hablar de grandes saltos de rendimiento, esa es la ética del equipo. Hay un buen entendimiento entre lo que era Williams, lo que es Dorilton y en lo que nos vamos a convertir. Los valores de las dos organizaciones son realmente próximos y similares, no van a llegar y diseñar el coche para nosotros. Sencillamente tenemos que hacer el trabajo, contamos con el equipo para ello. Tenemos unas instalaciones geniales ahora, en las que quizás se ha invertido de menos en los últimos 10 años, pero no están inutilizadas. Sin revoluciones, nada grande planeado, simplemente hacerlo bien con la gente adecuada y construir sobre ello», concluyó Roberts.

    Fuente: Racefans.net / Fotos: Williams Racing