Sainz explica el incendio en los frenos y pone nota a las mejoras: «Es más rápido, seguro»
Carlos Sainz cerró la jornada inaugural del Gran Premio de Azerbaiyán tras superar un incendio en los frenos traseros de su Williams durante los primeros entrenamientos libres. Pese al tiempo perdido en boxes, el madrileño confirmó que las nuevas mejoras aerodinámicas funcionan según lo previsto.

Williams desembarcó en el circuito urbano de Bakú con un paquete de evoluciones orientado a corregir el exceso de peso y mejorar la eficiencia aerodinámica del monoplaza, dos de los principales hándicaps que han condicionado su rendimiento en los circuitos previos.
Por tanto, la jornada del jueves representaba una prueba de fuego para verificar sobre el asfalto si las simulaciones de fábrica se traducían en una ganancia real por vuelta. Pero los planes de trabajo iniciales se vieron alterados prematuramente cuando el fuego hizo acto de presencia en el coche de Carlos Sainz a mitad de la primera sesión de entrenamientos.
Un sobrecalentamiento acusado en el eje posterior derivó en un conato de incendio en los conductos de freno en el preciso instante en que el piloto español se detenía junto al garaje de Williams.
Los mecánicos y el personal de pista, que no se habían preparado para la llegada del madrileño, tuvieron que intervenir de urgencia con los extintores para sofocar las llamas antes de que dañasen la estructura del tren trasero. El incidente limitó el rodaje de Sainz en esa primera sesión, obligando a los técnicos de Grove a trabajar a contrarreloj.
Un sobrecalentamiento repentino en la calle de boxes
El propio Sainz explicó el origen de la avería al término de la jornada, restando dramatismo a un contratiempo que se desencadenó por la falta de ventilación al detener el monoplaza.
«En realidad, el problema vino de un fallo con la radio. Perdimos la comunicación y, cuando entré en boxes, los mecánicos no estaban preparados para que entrase porque no teníamos radio. Por eso los frenos se incendiaron», aclaraba el madrileño.
A pesar de los minutos perdidos en el garaje comprobando el alcance de los daños, tanto Sainz como Williams sacaron adelante el programa de trabajo del día, con el compañero de Alexander Albon completando 21 y 20 vueltas respectivamente en cada una de las sesiones.
Gracias a eso, la recopilación de datos resultó suficiente para que Sainz pudiera emitir un primer diagnóstico claro sobre el impacto del paquete de actualizaciones introducido por la Williams.

El veredicto sobre las evoluciones: «Es más rápido, seguro»
Cuestionado sobre el comportamiento de las piezas recién instaladas, el español ratificó la ganancia de prestaciones respecto a la versión anterior del coche.
Sainz subrayó la efectividad del trabajo realizado en la fábrica al asegurar que el monoplaza «es más rápido, seguro», confirmando que los números teóricos coinciden con las sensaciones al volante en un trazado tan exigente como el urbano de Bakú.
«Cuando estuve en pista, tanto en la FP1 como en la FP2, sentí que era un paso adelante y conseguimos ser más competitivos que en los últimos fines de semana. Pero estábamos tan lejos que, aunque hayamos traído una actualización tan grande, todavía parece que tenemos que recuperar mucho terreno», valoró.
«No hay grandes sorpresas en términos de ritmo, como ya prometí. Es un paso adelante. Pero si queremos pasos más grandes, tendremos que esperar al año que viene», agregó a continuación Sainz.
Esta confirmación llega tras unas jornadas previas en las que el piloto había preferido rebajar las expectativas públicas para evitar triunfalismos prematuros. Sainz ya había advertido de que la evolución no iba a transformar radicalmente el comportamiento del monoplaza de la noche a la mañana ni a catapultar al equipo hacia la zona de puntos de forma automática.
Qué esperar de Williams en Bakú
El objetivo inmediato para la jornada del viernes pasa por afinar la puesta a punto en los Libres 3 antes de afrontar una clasificación crucial.
Sainz confía en que, una vez resueltos los problemas de temperatura en los frenos traseros y ajustado el balance aerodinámico, el potencial demostrado por las nuevas evoluciones permita a Williams pelear por rebasar el corte de la Q1 y, quizás, meterse en la pelea directa por las posiciones de puntos.
«Quizás podamos intentar entrar en Q2 con un poco más de facilidad y ver si podemos luchar con algunos coches allí. Pero va a ser difícil», explicó el español. «Venimos de algunas carreras en las que caíamos con un coche en Q1 e incluso estábamos por detrás de Aston Martin algunas veces. Así que un gran paso ya sería estar peleando alrededor de la Q2».
