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    Reciclaje de baterías a temperatura ambiente y en 30 minutos: eficaz y barato

    Reciclaje de baterías a temperatura ambiente y en 30 minutos: eficaz y barato
    Las baterías de los coches eléctricos deberán ser recicladas en masa en pocos años.
    David Plaza
    David Plaza5 min. lectura

    Científicos de la Universidad de Chalmers trabajan en la optimización del reciclaje de las baterías, un proceso clave en la expansión y asentamiento de la movilidad eléctrica, así como en la sostenibilidad medioambiental.

    Si bien la mejora de las tecnologías asociadas a las baterías es clave en su expansión en sectores industriales y de movilidad, también lo es alcanzar la sostenibilidad medioambiental en materia de reciclaje.

    Las baterías actuales de los coches eléctricos, por ejemplo, no superan los 10 o 12 años de vida útil, lo que planteará un problema serio para finales de la presente década si no se encuentran métodos eficaces de reciclaje en los próximos años.

    «Este estudio ofrece un conocimiento de valor incalculable para los fabricantes y operadores de esta tecnología»

    En ese sentido, una investigación en curso realizada por la Universidad Tecnológica de Chalmers, Suecia, sostiene que el reciclaje de baterías de automóviles eléctricos puede ser más fácil, más barato y más respetuoso con el medio ambiente.

    La investigación, publicada en la revista Waste Management, ha sido llevada a cabo por algunos de los principales expertos mundiales en la materia, y representa un paso vital hacia la sociedad de electromovilidad del futuro.

    Temperatura ambiente y 30 minutos

    Actualmente, el método más común es una combinación de pretratamiento térmico e hidrometalurgia, en la que se utiliza química acuosa para recuperar los metales. Sin embargo, no se trata de un proceso estandarizado y cada compañía utiliza tiempos y temperaturas diferentes.

    El estudio liderado por Burcak Ebin y Martina Petranikova, investigador y profesora asociada del Departamento de Química e Ingeniería Química de Chalmers, señala que el proceso hidrometalúrgico se puede llevar a cabo a temperatura ambiente, produciendo así grandes beneficios en forma de impactos ambientales reducidos y menores costes para reciclar las baterías.

    El proceso de reciclaje actual es caro y complejo.

    Además, el proceso también se puede llevar a cabo significativamente más rápido de lo que se pensaba. «En algunos casos puede ser tanto como reducir la temperatura de entre 60 y 80 grados centígrados, hasta temperatura ambiente, y de varias horas a sólo 30 minutos», dice Burcak Ebin.

    El estudio incluye una comparación entre dos enfoques diferentes para el pretratamiento térmico: incineración o pirólisis. Este último no tiene oxígeno y se considera más respetuoso con el medio ambiente, y los investigadores determinaron que dio los mejores resultados.

    «Para satisfacer la enorme necesidad de reciclaje de baterías que se avecina, los procesos actualmente en uso deben ser lo más efectivos y eficientes posible, por lo que este estudio ofrece un conocimiento de valor incalculable para los fabricantes y operadores de esta tecnología», señala Martin Petranikova, antigua trabajadora de Northvolt, uno de los mayores fabricantes de baterías de Europa.

    Reducción de costes

    Pero la expansión de la electromovilidad no se basa sólo en encontrar procesos eficientes y medioambientalmente sostenibles, sino también en la reducción de unos costes actualmente elevados.

    «Para reducir los costes, necesitamos reducir los pasos en el proceso de reciclaje. Estamos trabajando en varios proyectos con ese objetivo en este momento, y las colaboraciones cercanas y la buena comunicación entre los investigadores y los desarrolladores de la tecnología serán extremadamente importantes para que tengamos éxito con los desafíos que enfrentamos», dice Petranikova.

    Un ejemplo de esto es visible en relación con una nueva tendencia que se ha extendido entre los productores de baterías EV: las baterías de estado sólido. Estas baterías contienen una cantidad muy superior de metales diferentes, lo que hace que el reciclaje sea mucho más difícil.

    «Como investigadores, vemos una necesidad vital de acordar un estándar global para un número máximo de metales en estas baterías», concluye Petranikova.

    Fuente: Universidad de Chalmers