El Alpine A110 será eléctrico, pero no se domestica: apunta a superar los 550 CV y ser diferente a cualquier Renault
El tercer modelo eléctrico de Alpine, el que reemplazará al A110 con el que el mítico nombre volvió a resurgir en 2017, contará con una plataforma y un chasis que ya hemos visto.

El año que viene llegará el tercer modelo 100% eléctrico de la gama Alpine, y ese no es otro que la versión EV del Alpine A110. No es casualidad, pues precisamente el próximo año se cumple una década exacta del retorno de Alpine como marca, cuando lo hizo con el A110 de combustión que está en proceso de desaparición.
Desde hace tiempo el Grupo Renault ha dejado más que claro su intención de hacer a Alpine una marca 100% eléctrica. Lo hemos visto ya con el A290 (basado, por supuesto, en el Renault 5 E-Tech) así como en el A390, que se basa en la misma plataforma AmpR Medium sobre la que se hicieron el Scénic E-Tech o el Nissan Ariya, así como el nuevo Nissan Leaf.

Primeros datos técnicos del futuro Alpine A110 eléctrico
Ya en el aspecto estético este nuevo Alpine A110 promete ser diferente. El que hemos conocido hasta ahora puede considerarse un coche 'retro' dado que se inspiraba en el A110 Berlinette fabricado entre 1963 y 1977, un coche que llegó a tener producción en España (en la planta de Valladolid), aunque con una motorización distinta a las unidades que salían de la planta de Dieppe.
También es un coche muy ligado a las carreras, siendo el A110 el primer coche que ganó un campeonato mundial de rallies en 1973 para la marca. Ese éxito se ha replicado con el moderno Alpine A110 RGT (a su vez basado en el A110 GT4, ambos desarrollados junto a Signatech), coche con el que Jorge Cagiao fue campeón de España de rallies de asfalto tanto en 2024 como en 2025 (en este caso con la versión RGT+).
El Alpine A110 tomará la base del Renault más exclusivo
Ahora bien, ¿Cómo será este nuevo Alpine A110 BEV? De entrada ya se ha dado a conocer la plataforma que utilizará y no será ni la AmpR Small ni la AmpR Medium. En su lugar, usará la Alpine Performance Platform (APP), la misma sobre la que se hizo el Renault 5 Turbo 3E, de modo que nos podemos imaginar parte de sus prestaciones dado que el 5 Turbo 3E entrega 555 CV de potencia gracias a un sistema de dos motores en el eje trasero y uno en el delantero.

Hasta ahora el A110 ha sido un GT clásico de tracción trasera, pero la plataforma APP permite muchas opciones - incluso la opción de estar propulsado por hidrógeno, una tecnología que el Grupo Renault trabaja con su laboratorio rodante Alpenglow con motor V6. En lugar de un coche de aspecto retro, se espera que el A110 BEV sea más bien un diseño futurista, según ha dejado entrever el CEO de Alpine, Phillipe Krief.
Plataforma APP con batería de 70 kWh
La potencia del Renault 5 Turbo 3E deja por detrás en casi 200 CV la del Alpine A110 más extremo, el Alpine A110 R Ultime de 345 CV de potencia. Este coche es en esencia la traca final, una serie limitada a 110 unidades por valor de 265.000 € - en cambio, el Renault 5 Turbo 3E se limitó a 1.980 unidades, un coche para coleccionistas con un precio desde 160.000 €. Al ser un coche 'normal' de producción en serie, el precio podría variar bastante con respecto a estas dos referencias.
Se espera que, además de la plataforma APP, también utilice la batería de 70 kWh de capacidad, con una potencia de carga de 350 kW. La batería se sitúa por detrás de las dos plazas delanteras, lo que permite que el coche vaya tan agazapado como se puede esperar de un A110 - Krief, de hecho, anticipa que la posición de conducción sería totalmente deportiva, con los pies elevados como ocurre en la Fórmula 1 y otros monoplazas de competición.

Objetivo: mantener las sensaciones, con 1.500 kg como objetivo
El peso es un aspecto importante, pues en vez de los 1.100 kg del A110 de combustión, el objetivo es que ronde los 1.500 kg. Algo lógico, teniendo en cuenta los 1.450 kg de peso del 5 Turbo 3E y que este coche será más largo, con una silueta similar al modelo saliente. Otro objetivo es que la batería aguante tres vueltas al Nürburgring Nordschleife a ritmo de carrera, o bien una autonomía WLTP cercana a los 500 km.
Lo que sí que será hecho 100% desde cero será el interior, sin tomar nada del Renault retro, centrándose más en botones físicos que en pantallas para ofrecer una experiencia analógica orientada al conductor. No sólo se quiere preservar el estilo del Alpine actual, sino la experiencia de conducción y la sensación al volante tan particulares que han caracterizado al modelo que, en esencia, encarna la idea de Alpine como marca.

