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    La historia del Audi Rosemeyer SupersportwagenAmores de juventud: el Audi Rosemeyer Supersportwagen

    Amores de juventud: el Audi Rosemeyer Supersportwagen
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    El Audi Rosemeyer 'Supersportwagen', una joya de las que no se olvidan.
    David Plaza
    David Plaza7 min. lectura

    Esta maravilla de la técnica nunca llegó a comercializarse, pero sentó las bases de varios modelos de gran relevancia en la historia de la industria. Te contamos cómo nació el concept car que sirvió para rendir homenaje a uno de los mejores pilotos de la historia.

    Cuando Bernd Rosemeyer perdió la vida el 28 de enero de 1938 en la autopista que unía Frankfurt y Darmstadt, el automovilismo perdió a uno de los mayores talentos que el mundo de las carreras haya visto jamás, además de gran rival de Rudolf Caracciola y Tazio Nuvolari.

    El tridente de grandes campeones de la época nunca tendrá el reconocimiento que sí tuvieron posteriormente grandes nombres como Juan Manuel Fangio, Ayrton Senna o Michael Schumacher, pues todo lo que sucedió antes del comienzo del Campeonato del Mundo -hoy conocido como Fórmula 1 -en 1950 pertenece a un periodo injustamente infravalorado.

    Pero Audi quiso rendir un merecido homenaje a la memoria del que fuera estandarte de Auto Union, marca de los cuatro aros que dio origen a la firma de Ingolstadt que conocemos actualmente. Rosemeyer perdió la vida durante uno de los intentos de la marca de superar el récord de velocidad, tras salirse de la carretera a consecuencia de una fuerte racha de viento mientras alcanzaba los 479 km/h, según cuentan las crónicas de la época.

    Las flechas plateadas

    Rosemeyer fue, junto con Rudolf Caracciola, el máximo exponente de una época en la que dominaron las llamadas Silver Arrows, los Mercedes y Auto Union. En aquel momento, la tensión política se trasladaba al automovilismo y tanto alemanes, como italianos y franceses buscaban alardear de su capacidad tecnológica a través de las carreras.

    A finales de ese mismo siglo, la industria se encontraba también en su apogeo y la competencia era feroz en el ámbito de los vehículos deportivos. Audi quería hacer alarde de su músculo tecnológico, al igual que seis décadas atrás, (aunque por fortuna por otras razones) y pensó en un concept car para ello.

    Uno de los escasos vídeos del Audi Rosemeyer en vivo.

    El elegido fue el llamado Audi Rosemeyer, acompañado popularmente con el sobrenombre de Supersportwagen. Este monstruoso deportivo estaba basado a su vez en otro aún más imponente para la época en la que fue construido: el Auto Union Type 52 de 1934 que tampoco llegó a ver la luz y que, del mismo modo, recordaba al Type C con el que Rosemeyer competía.

    Todos ellos tenían una cosa en común: un motor de 16 cilindros dispuestos en V (o en W). Además, el Rosemeyer Supersportwagen contaba con carrocería de aluminio al descubierto, sin pintura alguna, para rememorar los tiempos de las flechas de plata.

    Su estética seguía la tendencia de la época, con una parrilla frontal enorme y una línea superior descendente a medida que se dirigía hacia la zaga. Muy características eran también las enormes ruedas -al estilo de los años 30- de 20 pulgadas, aunque la tecnología que acompañaba era propia de un vehículo de última generación.

    Para domar los 639 CV y 1032 Nm de par máximo del propulsor atmosférico de 8 litros, Audi recurrió a una caja de cambios manual de 6 velocidades y su popular sistema de tracción quattro.

    En el interior, unas pantallas mostraban el exterior captado por las cámaras que sustituían a los retrovisores, mientras que materiales exóticos como la fibra de carbono y el Nomex estaban también presentes: el primero en el salpicadero y el segundo, ignífugo, en techo, montantes y suelo.

    Los pedales eran ajustables y los asientos, tipo baquet, mientras que las prestaciones -teóricas, pues en realidad el Audi Rosemeyer nunca llegó a estar preparado para circular- eran también de infarto, con una velocidad máxima proyectada de 350 km/h.

    La base de una estirpe de grandes deportivos

    El Audi Rosemeyer nunca llegó a comercializarse porque la marca germana no quería ensombrecer el trabajo de otras firmas del grupo, principalmente Lamborghini y Bugatti, pero sirvió de inspiración para otros modelos que han dejado huella en la industria de la automoción.

    El principal de ellos fue el Bugatti Veyron, que heredó algunos rasgos de diseño y el motor del Rosemeyer, al que le añadió cuatro turbocompresores. Este mismo motor sigue vivo bajo una especificación muy revisada en el actual Chiron.

    De igual modo, el prototipo sucesor del Rosemeyer, el Le Mans quattro, sirvió de inspiración para crear el Audi R8 (fabricado sobre la plataforma del Lamborghini Gallardo).

    La carrocería de aluminio confiere al Rosemeyer una estética y personalidad sin igual.

    CARACTERÍSTICAS TÉCNICAS

    El sofisticado -a la par que 'retro'- interior del Audi Rosemeyer.

    No te pierdas el resto de clásicos recordados en nuestra sección, Amores de juventud.

    Fotos: wheelsage.org

    Amores de juventud: el Audi Rosemeyer Supersportwagen