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    Si quieres cargar un coche eléctrico en casa, debes saber que...

    Antes de tomar la decisión de cargar un coche eléctrico en nuestra plaza de garaje, tenemos que tener en cuenta algunos detalles sobre el suministro eléctrico y el coste que va a tener. Para eso hay que hacer antes algunos números.

    Recargar en casa es una gran ventaja de los coches eléctricos, tanto por comodidad, como por limpieza y costes

    Los coches eléctricos se pueden cargar en cualquier enchufe que tenga unas determinadas características técnicas (empezando por toma de tierra), pero hay algunas pequeñas consideraciones a tener en cuenta. Cuanta más rápida queremos que sea la carga, más hay que profundizar en temas técnicos.

    Si tenemos una vivienda unifamiliar con garaje privado, seguramente tendremos una toma con 10 amperios, lo cual daría un máximo de 2,3 kW de potencia. Antes de continuar, conviene recordar una fórmula básica en lo relativo a electricidad:

    P = I x V, o potencia es igual al producto de la intensidad (en amperios) por el voltaje

    Por ejemplo, con 16 amperios y 230 voltios nos salen 3.680 vatios, o 3,68 kilovatios (kW). La velocidad a la que se carga un coche eléctrico depende de la potencia de carga, y esta a su vez de la intensidad, ya que el voltaje es "constante".

    Si disponemos de una potencia de 3,68 kW, significa que cada hora podremos recargar un poco menos de 3,68 kWh, ya que hay considerar unas pequeñas pérdidas en el proceso. Por cada hora completa, se multiplica. En 10 horas habremos cargado algo menos de 36,8 kWh. Sencillo, ¿verdad?

    Los coches eléctricos pueden tener o un pequeño cargador para uso ocasional, o un conector específico para puntos de recarga diseñados para tal fin. En algunos casos, el cargador de uso ocasional se vende por separado y no viene incluido en el equipamiento.

    El cargador ocasional no es tan rápido como el específico, y puede funcionar realmente despacio. Por ejemplo, si funciona a 6 amperios, necesitaríamos 12 horas para llegar a 16 kWh. Si hablamos del Nissan Leaf con las baterías más grandes (30 kWh), en esas 12 horas no recargaríamos ni la mitad, pero daría para algo más de 100 kilómetros de autonomía.

    Lo ideal es tener un punto de recarga específico, con 16 amperios y 3,68 kW de potencia

    Dependiendo de la instalación, habrá falta más o menos obra y modificaciones en el circuito eléctrico. El grosor de los cables, por ejemplo, es un factor a tener en cuenta. El reglamento que regula todo esto se llama TC-BT-52, del Reglamento Electrotécnico de Baja Tensión, aprobado el año pasado. Todas las instalaciones deben realizarse por personal cualificado, no es algo que pueda hacer uno yendo un par de tardes a IKEA.

    Los puntos de recarga rápida y supercargadores no se han pensado para usuarios domésticos por su elevado coste. Su finalidad es resolver problemas de movilidad puntuales, no son para uso habitual y continuado

    Podemos instalar un punto de recarga en plaza de garaje colectiva, informando por escrito al presidente de la comunidad, como define la Ley 19/2009, de medidas de fomento y agilización procesal del alquiler y de la eficiencia energética de los edificios. En el caso de necesitar un contador secundario, es necesaria la aprobación de la comunidad de propietarios también.

    Dependiendo del caso de cada uno, se instalará un contador separado (a veces con un segundo contrato) o se derivará desde el contador principal una línea al cargador. Conviene asesorarse con un electricista cualificado, porque este tipo de instalaciones solo podrán hacerlas ellos. El coste depende de qué haya que hacer en cada caso.

    En ningún caso la comunidad de vecinos asumirá dichos costes

    Al margen, hay que considerar el coste del propio punto de recarga, dependiendo de su potencia, medidas de seguridad y tipos de conectores. Los más básicos tienen conector Schuko (el que hay en cualquier hogar), otros tienen conector europeo Mennekes (o tipo 2) y otros el Yazaki (o tipo 1). Un precio orientativo está entre 500 y 1.500 euros.

    A veces, tendremos problemas al cargar nuestro coche fuera de casa, como pudo comprobar nuestro compañero Fran Valle probando el Audi A3 e-tron

    Los costes del contrato y la electricidad

    Poca gente ha leído en profundidad la factura del suministro eléctrico, y conviene hacerlo. En mi caso tengo contratados 3,45 kW con discriminación horaria, en la tarifa más ventajosa pago cada kWh de consumo a 0,067189 euros. Cada kilovatio de potencia disponible me cuesta 3,503605 euros. Para 3,45 kW de potencia pago 12,09 euros al mes, consumo e impuestos eléctricos van aparte. Eso es el término fijo.

    Con esta potencia no puedo recargar a 16 amperios, saltaría el diferencial magnetotérmico (o "los plomos") al exceder los 3,45 kW. A 10 amperios sí podría recargar, 2,3 kW, si no lo simultaneo con otro kilovatio de consumo en electrodomésticos o lo que sea. Por lo tanto, para cargar a 16 amperios hace falta más potencia contratada. Una vivienda unifamiliar suele tener contratada más potencia, 16 amperios no suponen un problema.

    Un coche eléctrico consume unos 12-14 kWh cada 100 km

    Sin la discriminación horaria, los 30 kWh de un Nissan Leaf los podría recargar con 3,82 euros, sin considerar pérdidas. Con tarifa nocturna bajaría a 2 euros. Existe una tarifa aún más baja, la supervalle, a la que no me he acogido. Eso es el término variable, lo que pagamos por el consumo.

    Volviendo al ejemplo de 10 amperios, para conseguir energía para hacer 100 kilómetros, como término medio (13 kWh), necesitaría unas seis horas y me costaría 0,87 euros. Sin discriminación horaria, no llegaría a los 2 euros. Ese coste es inalcanzable para cualquier coche con motor térmico, aunque use gas.

    De ahí la importancia de ver la factura, para echar una estimación de cuánto nos costaría recargar. Si hace falta un segundo contrato, el término fijo o la potencia contratada habría que pagarla aparte.

    Visto lo visto, uno entiende que no es viable colocar un punto de recarga rápida en casa (requiere 40 kW de potencia) a menos que tenga una cuenta corriente muy saneada. Serían 140 euros al mes solo de potencia contratada, aunque no se cargase el coche ni una sola vez.

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