Mis favoritosAccesoVender coche
Autobild.es

¿Acabaremos conduciendo todos un coche Made in China?

China ha establecido una nueva hoja de ruta para eliminar la regla del 50/50 por la que cualquier fabricante occidental que quiera tener una fábrica en el gigante asiático debe hacerlo mediante un socio local. Con la desaparición de esta normativa se dará un nuevo impulso a la industria automovilística china y a todos los fabricantes que quieran establecerse allí. ¿Acabaremos conduciendo todos un coche con el sello «Made in China»? Lo analizamos en este artículo.

Producción de coches en China

Producción de coches en China.

Cada año se venden en China casi 30 millones de automóviles y más de 20 millones de vehículos a dos ruedas electrificados. Ese crecimiento incesante, desde 1994, está íntimamente vinculado a la norma del 50/50, según la cual cualquier fabricante extranjero que quisiera establecerse en China debería de hacerlo con un socio local. Las empresas occidentales y japonesas del motor están ampliamente asentadas en el país bajo este sistema, con socios a los que han transferido un "know how" ingente. Pero en las últimas semanas se ha conocido una noticia de impacto que apenas si ha tenido eco en la prensa española: Tras 25 años de la regla del 50/50, China tiene una hoja de ruta para eliminar esta limitación. Las consecuencias podrían ser profundas e incalculables para el futuro de la industria.

La famosa regla del 50/50 implica que cualquier fabricante occidental que quiere tener fábrica en el gigante asiático debe de hacerlo a través de un socio local, con el que comparte negocio y mercado. Bajo este paraguas legal muchos de los fabricantes europeos, americanos y japoneses han contribuido decisivamente a la motorización del país: hace 20 años en China se vendían unos 4 millones de automóviles, ahora siete veces más. Con una estabilidad, madurez y sostenibilidad en el crecimiento continuados, la norma del 50/50 ha resultado ser una apuesta ganadora:

  • Por un lado, la industria europea ha tenido acceso al mercado de mayor crecimiento del mundo, y en este punto de la evolución, el más grande.
  • Por otro la industria china ha tenido acceso a tecnologías de fabricación y estándares de diseño y calidad inauditos para el país.
Tesla en China

Tesla será uno de los numerosos fabricantes que se beneficiarán de la retirada de la regla 50/50 en China.

Esta política ha hecho que marcas como Volkswagen, el ejemplo más espectacular, haya pasado de vender un 23% de su producción total en China al doble en 2017, un 46%, lo que supone que ha fabricado y vendido en ese país más de 3 millones de coches: Recordemos que en España se espera que se vendan en 2018 1,3 millones de automóviles, en total. Volkswagen casi triplica el tamaño del total del mercado español en China. Casi 1 de cada 2 coches VW son Made in China... para China.

Hasta la fecha, las marcas que no han optado por adaptarse a este modelo proteccionista tenían que pagar un fuerte arancel del 25% para colocar su producto de importación; algo que sólo pueden hacer las marcas de gran lujo. Es sabida por un lado la avidez que tienen los chinos con poder adquisitivo de comprar productos caros cuando están de vacaciones, la explicación la tienen justo en ese sobreprecio que su gobierno les obliga a pagar.

Pero todo esto va a cambiar. Y si hablamos de aranceles, es precisamente porque esta decisión se anuncia en medio de una guerra arancelaria con los EEUU respecto a materiales primas y otros bienes de consumo; es bien sabido que la política de Donald Trump, marcadamente proteccionista y nacionalista, choca frontalmente con la política osmótica también practicada por China: Somos la fábrica del mundo, pero a cambio de muchos beneficios y condiciones tanto dentro como fuera del país, donde su influencia es cada vez mayor en aspectos como materias primas, grandes obras públicas y políticas financieras.

Jaguar-Land Rover en China

Jaguar-Land Rover en China.

Lo que se sabe de la decisión, que se lleva madurando desde 2016, es que se va a instaurar en tres fases:

  • Los fabricantes de automóviles híbridos enchufables o eléctricos pueden asentarse desde este mismo año en China, sin socio local.
  • El mercado de fabricación se abrirá para creadores de furgonetas y vehículos industriales en 2020.
  • La norma entrara en vigor para cualquier otro tipo de vehículo turismo a partir de 2022.

La decisión de China ha sido enormemente aplaudida por los fabricantes occidentales del motor. La mayoría cuentan ahora con 4 años de moratoria para decidir qué hacen con sus socios estratégicos locales; todos coinciden en que los fabricantes chinos son los grandes perjudicados, pues tendrán que competir con marcas extranjeras que tienen mucha mejor imagen que las locales; veremos también a qué altura están las tecnologías de cada cual. Un efecto resultante podría ser un aumento de la competencia y un abaratamiento de precios.

Nissan Sylphy EV

El nuevo Nissan Sylphy EV es un nuevo coche eléctrico de batería específico para el mercado chino. Ha sido presentado recientemente en el Salón de Pekín 2018.

No obstante, los acuerdos industriales realizados hasta la fecha: sin ir más lejos, VW acaba de sacar una nueva marca con un socio local JAC, llamada SOL para hacer coches eléctricos asequibles. Esto no se puede parar de un día para otro. Tendrán que pasar años para que el puzzle se reconstruya, y veamos si estas alianzas se rompen o no. Aunque a largo plazo parece inevitable, también puede ser plausible que se mantengan más años de los esperados.

Pero la decisión de que esta norma desaparezca ya este año para automóviles electrificados habla bien a las claras de la intención del gobierno chino de no sólo ser el centro mundial de la fabricación de coches, sino también del coche electrificado.

Sin ir más lejos Tesla, llevaba más de un año negociando en Shanghái para conseguir socio local, sin éxito alguno. De un plumazo, todos los problemas de Tesla se borran en el terreno burocrático (habrá que ver luego la cuestión financiera de este asunto).

SOL E20X

Volkswagen y su socio local, JAC, han creado una nueva marca denominada SOL para hacer coches eléctricos asequibles. Su primer modelo es el SOL E20X.

Así pues, todo aquel que quiera hacer coches eléctricos en China puede hacerlo desde ya. Esto supone mucho en términos estratégicos, de liderazgo mundial en este mercado, de influencia en el mercado del litio, y por qué no, de responder al proteccionismo de Donald Trump poniendo en bandeja a las empresas de su propio país su establecimiento en China.

Por otra parte, el mercado de China es tan grande, que cualquier empresa podría vivir de vender sólo en China, aunque el objetivo parece otro. China quiere ser la fábrica mundial del automóvil, y para ello cuenta con las mejores condiciones; incluido también, desde ya, el talento y la formación tecnológica para el desarrollo del automóvil del futuro: Llevan 25 años preparándose para ello.

Noticias relacionadas

Configuración de cookiesLas cookies son importantes para el correcto funcionamiento de nuestra web. Usamos cookies para mejorar tu experiencia de navegación, recordar tus datos de inicio de sesión y recopilar estadísticas para optimizar la funcionalidad de la web y ofrecerte contenido personalizado en función de tus intereses. Lee aquí nuestra política de cookies. Acepto