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Combustibles sintéticos (e-fuels), ¿sí o no? Una cuestión de excedentes

Combustibles sintéticos (e-fuels), ¿sí o no? Una cuestión de excedentes
Cómo entender los combustibles sintéticos, de un vistazoeFuel Alliance
Javier Costas
Javier Costas7 min. lectura

De momento, las cuentas no salen. Para que los combustibles sintéticos sean una alternativa razonable al petróleo fósil, deben producirse a gran escala. Para que tal cosa ocurra, se debe emplear una cantidad salvaje de electricidad renovable. Si sobrase, sería un mal menor.

En el amanecer de la humanidad, las sociedades empezaron a desarrollarse en el momento en el que nuestros antepasados dejaron de conseguir el alimento justo para poder sobrevivir, y empezaron a acumular excedentes por las mejoras en agricultura y ganadería.

Los excedentes de producción permitieron que las poblaciones se asentaran, que se desarrollase una primitiva economía, y que no toda la población tuviese que dedicarse estrictamente a conseguir alimentos y otras funciones básicas. Así se empezó a trabajar en otros campos, como las letras y la ciencia.

Este resumen de brocha gorda, por el cual sería crucificado por cualquier historiador, resume un concepto simple: no es lo mismo ir justos que ir sobrados. Pues con los combustibles sintéticos o e-fuels va a ocurrir lo mismo, que tengan sentido o no dependerá de su abundancia, y eso liga con otra derivada, la energía.

Los e-fuels son una solución que no necesita adaptar los motores. No es 100% ecológica, ya que se contamina algo, pero son prácticamente neutros en CO2

Los combustibles sintéticos permiten la obtención de hidrocarburos a partir de, básicamente, aire, agua y electricidad. Por lo tanto, si la electricidad proviene de energías totalmente renovables -sin emisión de gases de efecto invernadero-, hablaríamos de combustibles teóricamente neutros respecto al cambio climático, una de las preocupaciones contemporáneas más importantes.

Hoy día la energía renovable no sobra en el planeta por una sencilla razón, no es que falte, es que no captamos la suficiente. A escala planetaria hay más energía solar, eólica, maremotriz, geotérmica o hidráulica de la que querríamos consumir. Es teóricamente posible un punto que eso sea insuficiente, pero no lo vamos a vivir nosotros, ni siquiera nuestros bisnietos.

Un informe reciente de la Agencia Internacional de la Energía pone a España en un honroso primer puesto de la lista de países que más energía solar tiene en su sistema eléctrico. Lideramos la tabla con un 19,1% de las necesidades energéticas solo con energía solar. Sí, se podría llegar a un punto teórico en el que todo el país se pudiese «mover» con energía solar, aunque claro, es mejor -y necesario- diversificar, o habría que invertir mucho en almacenamiento.

Mientras la energía eléctrica renovable no nos sobre a patadas, tiene más sentido emplearla para mover coches eléctricos. Un reciente estudio del ADAC establece que un generador eólico que produzca 3 MWh de energía será capaz de alimentar 1.600 coches eléctricos, funcionando 2.000 horas al año (9 diarias de media).

Pero la misma energía cunde mucho menos si la empleamos para producir hidrógeno para vehículos de pila de combustible, esos 3 MWh dan para alimentar a 600 coches. Y si esa energía la empleásemos para producir combustibles sintéticos para motores térmicos, el balance es desastroso, solo 250 coches.

Está claro cómo se aprovecha mejor la energía, son números

Dada una situación en la que la energía renovable sobra y la electricidad es muy barata, nos podemos permitir el siguiente lujo: desperdiciarla. Como el planeta puede provernos de más energía de la que podemos gastar, daría igual esa monstruosa pérdida de energía. Total, ya lo hacemos con el petróleo, vamos a dejar de usarlo por lo que contaminamos, no porque vayamos a agotarlo (y hablo del que se puede extraer).

Ningún vehículo va a aprovechar más la energía que un eléctrico. No tiene discusión

Pero lo malo del petróleo es que es renovable a muy largo plazo, pongamos decenas de millones de años, así que debemos considerarlo como «agotable» en una escala de tiempo humana. No pasa lo mismo con la energía solar, eólica, maremotriz... Es posible abastecer el sistema eléctrico al 100% solo con renovables. Un país tan humilde como Costa Rica está próximo a lograrlo, aunque también ayuda tener los recursos naturales adecuados.

En definitiva, si la capacidad de generación renovable aumenta a niveles en los que el desperdicio energético pasa a ser aceptable (total, ya es energía que no aprovechamos igual, y a diario), tendrán un mínimo de sentido. Hasta que no se alcance una producción masiva, no será algo aceptable para las economías humildes, sino un apaño para gente con mucho dinero para que pueda mover sus Ferrari, Rolls-Royce o Buggati.

Mientras tanto, las voces que piden dar prioridad a la electrificación y, en segundo lugar, a la economía del hidrógeno, tienen razón. La energía estará mejor usada para esos fines. Hasta que sobre. No sobrará con plantas nucleares de fisión, habría que hacer aprovechamientos masivos y no es una cuestión menor, son inversiones a largo plazo y a enorme escala.

El que espere combustibles sintéticos baratos, que coja silla, esto va para largo.

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