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    Circular por una rotonda y turboglorieta: claves para hacerlo bien

    Circular por una rotonda y turboglorieta: claves para hacerlo bien
    Las rotondas son sencillas de hacer si se tienen algunos conceptos claros.
    David Plaza
    David Plaza10 min. lectura

    Las rotondas y glorietas inundan las vías de circulación desde hace años, pues se han convertido en un modo muy efectivo de gestionar el tráfico y las prioridades de paso en las intersecciones. Así es como deben hacerse.

    A pesar de que se hace bastante hincapié en las autoescuelas, muchos de los conductores experimentados que aprobaron el carnet de conducir años atrás siguen sin realizar correctamente una rotonda cuando conducen. Esto suele dar lugar a pitadas, enfados e incluso accidentes, ya que acostumbran a ser puntos de tráfico intenso en el que si no existe coordinación entre vehículos, las trayectorias de los mismos entrarán en conflicto.

    Esto da lugar a que muchos conductores consideren que las rotondas hay que hacerlas de un modo para aprobar el carnet y de otro para conducir en la vida diaria. Lo cierto es que, en muchas ocasiones, dicha diferencia radica en la dejadez de algunos conductores, que fuerzan a los demás a trazar las rotondas de manera incorrecta. Así es como hay que hacerlo realmente.

    Principios básicos para hacer una rotonda correctamente

    Independientemente del lugar hacia el que el vehículo deba ir, es decir, qué salida quiera tomar, el conductor debe tener claros algunos principios básicos invariables:

    1. Los vehículos que circulan por la rotonda siempre tienen prioridad.
    2. Nunca tomar una salida directamente desde un carril interior.
    3. Utilizar el intermitente para señalizar cuándo vas a cambiar de carril o salir de la rotonda, no mientras continúas por el mismo carril ‘en círculos’.

    Y es que el modo normal de rodaje en una rotonda es el circular, por lo que sólo debes indicar cuándo alterarás esa trayectoria normal cuando la vayas a modificar. Si estás dentro de una rotonda y no señalizas, el resto de coches deben interpretar que seguirás en ella. Por esa misma razón, nunca debes cruzar carriles para tomar una salida, ya que de lo contrario podrías impactar contra un vehículo que ya esté en el carril exterior. Antes de salir, debes estar ya claramente en el mencionado carril exterior.

    Cómo colocarse bien en una rotonda

    Muchas rotondas son sencillas por el simple hecho de contar con un único carril de circulación. En ese caso, sólo tienes que girar hasta encontrar tu salida, señalizando tu siguiente movimiento con el intermitente.

    Pero la cosa se complica cuando la rotonda tiene dos o más carriles, pues varios vehículos circularán en paralelo y con diferentes destinos de salida. En estos casos, antes de entrar en la rotonda debes tener dos cosas claras:

    1. Colocarte en el carril derecho siempre que sea posible.
    2. Tener clara la salida que debes tomar.

    Si no tienes claro qué salida debes tomar, no podrás colocarnos en el carril adecuado y lo mejor será que sigas girando en la rotonda hasta que lo tengas claro o colocarte en el carril exterior para tomar una salida, detenerte y averiguar el camino. De igual modo, si no has podido colocarte en el carril exterior para salir por el lugar que quieres, debes dar una vuelta más para poder hacerlo sin peligro y sin molestar a otros conductores.

    En función de nuestro destino, actuaremos de un modo u otro.

    Ahora vamos a ver cómo hacer la rotonda en función de la salida que quieres utilizar, tomando como referencia una rotonda convencional de cuatro salidas:

    • Girar a la derecha (primera salida): esta es sencilla, coges el carril exterior y tomas la primera salida, pero sin abrirte para tomarla invadiendo el carril central, que no estás en un circuito buscando la trazada más rápida.
    • Seguir de frente (segunda salida): en este caso no debes cruzar los carriles haciendo ‘recta’ la rotonda, sino que debes tomar el carril exterior y salir.
    • Girar a la izquierda (tercera salida): este es uno de los casos en los que es buena idea tomar el carril interior o central, para no molestar a los vehículos que salen antes que tú. Eso sí, deberás incorporarte al carril exterior al pasar por la salida anterior a la nuestra para no cruzarte en el último momento.
    • Cambiar de sentido (cuarta salida): si quieres volver por donde has venido, haz lo mismo que en el caso anterior, pasando al carril exterior tras rebasar la tercera salida.

    Cómo hacer una rotonda cuando hay ciclistas

    Este es otro de los casos que te puedes encontrar, en cuyo caso debes tener muy claro que la prioridad será para los ciclistas. Estos usuarios, catalogados como vulnerables, tienen prioridad de paso respecto a los vehículos a motor cuando, circulando en grupo, el primero ya haya iniciado el cruce o entrado en una rotonda. En la práctica, debes considerar al grupo de ciclistas un único ente al que ceder paso.

    Los grupos de ciclistas deben tomarse como un único vehículo.

    Qué hacer en una rotonda cuando llega un camión

    Los camiones de grandes dimensiones no podrán respetar por completo los carriles de las rotondas, ya que su capacidad de maniobra no se lo permitirá. Por tanto, cuando vayas a entrar en una rotonda junto a un vehículo de este tipo, deberás prestar atención y darle espacio para maniobrar.

    Los camiones no siempre pueden mantenerse en un único carril al realizar giros.

    Por su parte, el conductor del camión deberá indicar que va a ocupar el carril izquierdo y, posteriormente, realizar un giro de salida de la rotonda a la derecha.

    Las glorietas partidas

    En ocasiones nos encontramos con las glorietas partidas, es decir, rotondas que contienen carriles rectos en el centro que la dividen en dos mitades. En este caso, los conductores que circulan por los carriles centrales no tienen que hacerlo en sentido circular, pasando recto por la isleta central.

    Las glorietas partidas incluyen circulación en ambos sentidos por carriles centrales.

    En este caso, si no existe señalización al respecto, la regla que regula el tráfico es la de prioridad a los vehículos de la derecha. En la anterior ilustración puedes ver cómo circular correctamente por ella a la hora de realizar giros.

    Cómo circular en una turboglorieta

    Este tipo de rotonda o glorieta no es habitual, pero existe y debes saber cómo actuar en ella. Se trata de un tipo de intersección en el que los vehículos que circulan por el interior también tienen prioridad sobre los que esperan para acceder a la misma.

    Así deben hacerse las turboglorietas.

    La diferencia está en su forma, lo que hace que cada carril encauce el tráfico hacia una salida distinta, de modo que no es posible hacerla por completo por el carril exterior. Por tanto, antes de ingresar en la turboglorieta debes atender a la señalización para coger el carril adecuado. Una vez tomado dicho carril, sólo debes seguirlo para salir por el lugar deseado, pues este estará delimitado por líneas continuas.

    Eso sí, para que la turboglorieta sea realmente efectiva, es necesario tener muy claro dónde vas, tomar el carril adecuado y respetar la señalización. De ese modo, no te cruzarás con otros vehículos y el riesgo de colisión desaparecerá.

    ¿Quieres aprender cómo circular siempre con la marcha correcta y muchos otros consejos y trucos sobre mecánica, seguridad vial y más? No dejes de consultar nuestra sección de artículos prácticos y tutoriales.

    Fotos: Unsplash | DGT