Dos conductores se retan en una carretera de Lleida y las cámaras graban hasta dónde llega su pique
El uso de cámaras en el coche es cada vez más frecuente en España y, en este caso, ha ayudado a identificar a dos conductores temerarios en Lleida que protagonizaron un pique ridículo en una carretera secundaria. Los conductores ya han sido denunciados de forma penal.

Dos conductores se picaron en la carretera C-14 el pasado verano, en la provincia de Lleida, a la altura de Ribera d’Urgellet, pero el vídeo de la escena no se ha publicado hasta ahora. Los Mossos d’Esquadra revelaron los hechos y anunciaron la denuncia penal contra nuestros protagonistas.
El vídeo es realmente esclarecedor y muestra unas conductas peligrosas entre los dos conductores, que conducen un Range Rover y un VW Polo, ambos blancos. No solo se ponían en peligro a ellos, sino al resto de conductores de la vía. Todo ello en una carretera de montaña y con el asfalto mojado.

Una “dashcam” de otro conductor fue clave
Los Mossos d’Esquadra pudieron identificar a estos dos conductores gracias a la cámara onboard del coche que circulaba detrás de ellos. Las famosas “dashcams” son cada vez más habituales entre los conductores españoles, aunque hay que tener cuidado luego cómo se usan las imágenes.
En España no hay una ley que prohíba la instalación de cámaras onboard en los coches particulares, pero hay que tomar en consideración lo que dicen las normativas de protección de datos, derecho a la intimidad y, sobre todo, su potencial uso en redes sociales.
El caso es que estas imágenes sí que fueron útiles para los agentes de la autoridad catalana, que vieron lo mismo que veis vosotros en el vídeo de más abajo: los dos conductores, de 57 y 47 años, realizando todo tipo de maniobras realmente delictivas.
Adelantamientos peligrosos, incluido alguno por la derecha invadiendo el arcén, metiéndose directamente en el sentido contrario de forma peligrosa, realizando frenazos bruscos… y a punto incluso de impactar de forma frontal con una autocaravana que iba en el otro sentido.
Los Mossos emplearon las imágenes del otro conductor, que ayudaron a reconstruir los hechos e identificar a los dos conductores implicados en la escena, y posteriormente les impusieron sendas denuncias penales. Según el cuerpo policial, los dos protagonistas ya comparecieron en juicio en una vista rápida.
Las consecuencias de la conducción temeraria
Más allá del propio riesgo en el que se ponen los dos conductores de forma ridícula, por un pique en la carretera, estos pusieron en riesgo al resto de usuarios de la vía. Estuvieron a punto de colisionar con una autocaravana, pero la cosa podría haber sido peor, sobre todo si se hubiesen cruzado, por ejemplo, con un ciclista.
Una situación como esta podría derivar en una sanción económica y pérdida de puntos si se lleva por la vía administrativa: 500 euros y 6 puntos menos en el carné. Pero, como ya hemos dicho, los Mossos lo han llevado por otra vía, entrando el Código Penal de por medio.
Si se consideran estos actos como un delito de conducción temeraria, el artículo 380 del Código Penal entra en acción, ya que está claro que existe una conducta manifiestamente temeraria que pone en peligro la vida o integridad física de otras personas.
¿El posible resultado? Los conductores podrían ser condenados a entre 6 meses y 2 años de prisión, así como el derecho a perder el carné de conductor entre 1 y 6 años. Lo más seguro es que ambos conductores no terminen en prisión, ya que si carecen de antecedentes penales relevantes, el juez puede establecer otro tipo de condenas en tipo económico.
Fuente: Antena3.com

