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    El ePrix de Santiago siembra las dudas en la Fórmula E

    Fernando Sancho
    Fernando Sancho3 min. lectura

    Las altas temperaturas que se encontró la Fórmula E en Santiago de Chile llevaron al límite a los 'Gen 2' durante la carrera.

    El sentir general es que sin las banderas amarillas, muy pocos monoplazas hubieran alcanzado la meta del ePrix celebrado en el Parque O'Higgins.

    El ePrix de Santiago de Chile fue la carrera más calurosa que ha tenido la Fórmula E en su corta historia y no por los más de 20.000 aficionados que se dieron cita en el Parque O'Higgins o por los múltiples incidentes en pista. Las altas temperaturas, por encima de los 40º C, llevaron al límite a los 'Gen 2' y más concretamente a sus baterías, producidas desde esta temporada por McLaren Applied Technologies. De hecho, el sentir general en el paddock de la Fórmula E es que sin los dos periodos de 'Full Course Yellow' que se vivieron durante la carrera, muy pocos monoplazas hubieran alcanzado meta.

    Estas dos neutralizaciones provocadas por Maximilian Günther y Stoffel Vandoorne fueron muy importantes para el 'normal' desarrollo del ePrix de Santiago. El propio Mitch Evans, piloto de Jaguar Racing, así lo reconoce: "Fue una carrera muy dura, por muchas razones. Por las altas temperaturas la batería se calentó excesivamente muy pronto, lo que nos hizo gastar más energía. Pienso que las banderas amarillas evitaron que todo el pelotón se detuviera. Sin las neutralizaciones hubiéramos tenido que ahorrar muchísima energía. Pienso que sin estos dos periodos de 'Full Course Yellow', todos nos hubiéramos tenido que parar sin poder terminar la carrera".

    Más allá del elevado consumo de energía por el sobrecalentamiento de las baterías, las altas temperaturas también pusieron a prueba a los 'Gen 2' en otras áreas. De hecho, varios equipos tuvieron problemas en sus sistemas de frenos 'brake-by-wire', algo que se tradujo en distintos percances en la frenada de la última horquilla, así como toques contra las protecciones de algunos pilotos. Para colmo, el calor también fue deteriorando la pista, que se rompió en varios sectores, haciendo casi imposible rodar por fuera de la trazada óptima, algo que complicó aún más la vida a los pilotos.

    Fuente: Autosport / Fotos: Jaguar Racing