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    ¿Eres consumidor ocasional de cannabis? Mejor no conduzcas, afecta a la vista

    Cannabis sativa, la planta de la que se obtiene la marihuana

    Conducir tras haber consumido drogas nunca tiene un beneficio. En el caso del cannabis, una de las más «inofensivas» y la droga ilegal que más se consume, afecta de forma considerable a la función visual según investigadores de la UGR.

    Desde hace años se martillea con este mensaje: no hay que conducir tras consumir alcohol o drogas, porque dispara el riesgo de accidente. Parece una obviedad, pero muchos siguen sin tenerlo claro, incluso si se trata de consumidores ocasionales (es decir, gente que no se puede considerar enganchada a nada).

    Investigadores del departamento de Óptica de la Universidad de Granada (UGR) han querido plasmar de forma científica los efectos que provoca el cannabis en un grupo de 20 voluntarios antes y después de consumir dicha sustancia. Las pruebas se han hecho en un simulador y con la aprobación del Comité de Ética en Investigación Humana de la UGR (921/CCEIH/2019).

    La legislación española sanciona la presencia de drogas en el organismo si se da positivo en un drogotest. Tal y como os explicamos en otra ocasión, el mero positivo consiste en 1.000 euros de sanción y la pérdida de seis puntos. Si además del positivo se aprecian síntomas, entonces ya hablamos de un delito contra la Seguridad Vial y todo lo que implica.

    El estudio se ha llevado a cabo en un entorno seguro, un simulador de conducción

    Los investigadores de la UGR han demostrado que el consumo de cannabis fumado (mediante «porro») tiene como consecuencia un «empeoramiento significativo en funciones visuales como la agudeza visual, la sensibilidad al contraste y la visión tridimensional». En resumen, «se traduce en un empeoramiento en la capacidad para conducir».

    Todos los parámetros visuales quedaron afectados tras el consumo: la agudeza visual, la sensibilidad al contraste, la visión tridimensional o la capacidad de enfoque del sistema visual. Una de las consecuencias es alarmante, circularon fuera de su carril un 50% más de distancia respecto a no haber fumado.

    En otras palabras, hay grandes dificultades solo para mantener el vehículo en su carril, ni hablemos ya de responder ante imprevistos, sobre el tiempo de reacción o la capacidad de prestar atención a las señales, los vehículos, los peatones o las condiciones de la vía. No hacía precisamente falta un estudio para esto.

    Frecuencia de consumo declarada por los voluntarios del estudio

    Sin embargo, desde la UGR nos dicen que es el primer estudio que relaciona los efectos en la vista del cannabis y su impacto en la capacidad de conducir. El estudio está publicado bajo el título «Effects of Smoking Cannabis on Visual Function and Driving Performance. A Driving-Simulator Based Study» y puede consultarse en abierto en la web de MPDI.

    En las conclusiones del estudio se hace una petición de que aumenten las campañas de concienciación en este sentido, pues sigue habiendo un porcentaje preocupante de gente que conduce después de haber consumido cannabis, aunque sea ilegal, y sobre todo peligroso. ¿Hace falta dicha campaña? Los números parecen avalarlo.

    La Dirección General de Tráfico (DGT) confirma que las sustancias más detectadas en el drogotest son los cannabinoides, el 60% de los positivos. Dicha prueba también puede detectar la presencia de anfetaminas, benzodiacepinas, cocaína, MDMA, metanfetamina y otros opiáceos en la saliva.

    Se observa que los resultados de la columna amarilla (bajo los efectos del THC) siempre son peores que los de la columna azul (en un estado normal)

    Se calcula que el 90% de la información que recibimos al conducir viene a través de la vista, lo que implica que conducir «fumado» en mayor o menor grado se traduce en una peor percepción del entorno. El resto cae por gravedad, es imposible conducir igual o mejor en esas condiciones.

    La población del estudio es relativamente pequeña, solo 20 personas, pero las conclusiones son contundentes. Es más, la mitad de ellos declararon que en los últimos seis meses habían fumado una vez al mes (30%) o incluso menos (20%). El 15% de los participantes habían conducido en carreteras reales después de consumir cannabis.

    El cannabis es una de las drogas percibidas como más inofensivas y es de largo la más consumida en España

    Aunque se estén abriendo debates acerca de su despenalización para uso médico o estrictamente recreativo, hay un debate que no tiene sentido abrir: tolerar la marihuana en el ámbito de la conducción. El Tribunal Constitucional lo dejó claro, un positivo es un positivo, y pueden haber pasado días desde el último consumo. En una prueba de sangre puede haber restos tras semanas de la última vez. A mayor frecuencia de consumo, más fácil es dar positivo en un drogotest, y no solo eso, también es más fácil sufrir un accidente o provocarlo.

    Fuente: Ortiz-Peregrina, S., Ortiz, C., Castro-Torres, J. J., Jiménez, J. R., Anera, R. G. (2020). Effects of Smoking Cannabis on Visual Function and Driving Performance. A Driving-Simulator Based Study. International Journal of Environmental Research and Public Health, 17, 9033. https://doi.org/10.3390/ijerph...