¿Quieres estar informado diariamente con las últimas novedades del mundo del motor?

Ahora noPermitir
    Autobild.es

    Por qué la Euro 7 acabará con los diésel y refuerza los híbridos enchufables y eléctricos

    Por qué la Euro 7 acabará con los diésel y refuerza los híbridos enchufables y eléctricos
    Un Mercedes CLS equipado con el dispositivo PEMS, en las pruebas RDE de la norma Euro 6Mercedes
    Fran Romero
    Fran Romero4 min. lectura

    La gran mayoría de las marcas de coches se encuentra inmersa en la adaptación de sus motores a la nueva Euro 7. Una normativa que se pondrá en marcha en 2025 pero entrará en vigor en 2026, y que no solo rebaja más los límites de emisiones promedio de CO2, sino que endurece más los procedimientos de prueba.

    La gran mayoría de los fabricantes de coches nuevos de volumen se encuentra ante la que puede ser la última norma Euro de la historia, siempre y cuando se establezca un cese definitivo de la combustión para mediados de la próxima década como está previsto. Sin embargo, la Euro 7 que se pondrá en marcha en 2025 y entrará en funcionamiento pleno en 2026 no solo va a obligar a invertir mucho dinero en tecnologías para los motores y así cumplir con los exigentes límites.

    También cambiará los procedimientos de pruebas, lo que supone una traba más en el camino de los fabricantes, y lo que hace que muchos apuesten cada vez más por la electrificación al más alto nivel, priorizando los híbridos enchufables y los eléctricos, por lo que el final de la combustión es real y cada vez está más cerca. Mientras la gran mayoría de las marcas lo ha asumido, otras muchas no y los gobiernos de sus países votarán en contra de establecer 2035 como en año tope, extendiendo por unos años más el final.

    Foto Coches híbridos enchufables
    El coste de la Euro 7 es superior al precio de las baterías para coches eléctricos

    La exigente norma Euro 7 potencia las ventas de híbridos enchufables y eléctricos

    Como sabes, las pruebas de homologaciones de los coches nuevos deben contar con los equipamientos opcionales -llantas de diferentes diámetros, techo panorámico o kits deportivos- en una prueba llamada RDE que se realiza en unas rutas en carretera equipando los vehículos con el dispositivo portátil de medición de emisiones. Pendiente de aprobación, la UE ahora considerará también los valores de los portabicicletas, los cofres de carga en el techo y los remolques, además de ampliar la horquilla de las temperaturas, de -10º a 40º C.

    Importantes novedades porque ahora los fabricantes tienen que asegurarse que las emisiones se mantienen estables en este rango y condiciones de funcionamiento, especialmente en el caso de los motores diésel. Una tecnología que tiene futuro por delante pero que requiere de una ingente cantidad de dinero para cumplir con los exigentes límites pero no de las emisiones de CO2, sino de las de NOx, cuyo límite máximo será de 30 g/km. Una cantidad tan ínfima que está obligando a rediseñar el sistema de combustión y a un avanzado sistema de post-tratamiento de los gases.

    Solo dos elementos que aumentarán el precio de venta del vehículo y que reducirá el margen de beneficio, de manera que en modelos más pequeños, supondrá directamente la desaparición de las versiones diésel. De hecho, el desarrollo de la tecnología de tratamiento de los gases de los diésel Euro 7 puede costar más que la batería de un eléctrico, y viendo la tendencia del mercado y de la industria, se entiende perfectamente que algunas marcas ya se estén despidiendo del diésel por anticipado. Este es el gran motivo por el que las de Stellantis, y otras marcas europeas, ya han establecido el año tope para su transformación en marca eléctrica.