Pagar por kilómetro en los coches, Islandia inaugura un modelo que se extenderá por Europa
En ningún momento de los últimos compases de 2025, Europa ha dejado de pensar en los coches eléctricos. El plan para 2035 sigue su curso, abriéndose otro debate que dará que hablar en los próximos meses. Islandia ha tirado la primera piedra al imponer el pago por kilómetro.

Es indudable que Europa ha sabido jugar una de sus más importantes cartas de los últimos tiempos, respondiendo ante los ciudadanos justamente con lo que estos estaban deseando oír, que seguiremos teniendo libertad de elección entre el gran catálogo de coches, y sin necesidad de vernos obligados a ceder ante los eléctricos. Sin embargo, la hoja de ruta de Bruselas continúa su curso como si nada, porque ya hemos visto que la gran noticia para terminar 2025 ha sido una mentira.
Todo sigue igual, y lo peor es que está más cerca de abrirse un nuevo debate en los próximos meses, y al que están obligados a enfrentarse. Algunos países ya han dejado caer la posibilidad de instaurar un impuesto por kilómetro para gravar el uso de los coches eléctricos. Porque no nos engañemos, incluso imponiendo los coches eléctricos en Europa, tampoco quieren que los utilicemos como ahora. La cuestión no es el gran peligro de las emisiones contaminantes, sino el poder tener coche o no.

El pago por kilómetro ya es real en Europa
Un debate que, como decimos, no tardará en abrirse, porque Islandia ha sido el primer país europeo que ha abolido todos los impuestos a los combustibles. Desde el pasado 1 de enero de 2026, este país del norte del continente cuenta con una ley que obliga a los vehículos matriculados en el país a registrarse, independientemente de su fuente de energía, en un sistema donde los usuarios introducirán su kilometraje, de manera que abonarán a las arcas públicas 0,047 céntimos de euro por cada kilómetro recorrido en los vehículos pertenecientes a la categoría básica de turismos y SUV de hasta 3,5 toneladas.
El gobierno islandés ha solicitado colaboración para que todos los ciudadanos registren los kilómetros antes del 20 de enero de forma online. No hacerlo antes del 1 de abril supondrá la emisión de la correspondiente sanción de poco más de 120 euros y tener que acudir a una estación para someterse a una inspección técnica y verificar el kilometraje. Así, todos los años, se actualizará el kilometraje, aunque el gobierno permite hacerlo una vez al mes.
El procedimiento es tan sencillo como cuando el que puede mantener con las empresas comercializadoras de electricidad o agua, a las que les puedes comunicar la lectura del contador y ellos realizan una estimación de la conducción promedio, que es la que se facturará hasta que vuelva a registrar un nuevo kilometraje. El único parámetro que puede suponer un cambio en la tarifa por kilómetro es el peso.
Conducir coches eléctricos en Europa no será gratis, cargarlos en casa tampoco
Islandia se ha adelantado al Reino Unido, el otro país que había tirado la primera piedra al observar un importante crecimiento en las ventas de coches eléctricos, y tratar de encontrar la fórmula para seguir gravando el uso de estos modelos de cero emisiones. Porque, claro, si se abandonan los coches de combustión definitivamente, la recaudación por los impuestos sobre los combustibles se pierde por completo, lo cual es una importante partida que desaparece de las arcas gubernamentales. E Islandia ha encontrado la forma.
La cuenta es sencilla, y no tiene más vuelta de hoja.Cuanto más se utilicen los coches eléctricos, más dinero se perderá, y lo que Islandia trata de evitar a toda costa. Eso de que el uso de los coches eléctricos causa un bajo coste es ahora que apenas hay regulación pero, en realidad, es falso. Como también que si cargas en casa con electricidad obtenida del sol, conduciremos gratis. A largo plazo, ningún país renunciará a tan importante fuente de ingresos. Esta de Islandia es una prueba clara de que tener un coche eléctrico no será barato en la próxima década; otra, la de Suiza, que valora un impuesto a la carga de coches eléctricos, incluso la doméstica...
