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    Indy 500Alonso termina 21º su segunda Indy 500: «Aún no tengo la experiencia necesaria»

    Alonso no tuvo un final feliz en su tercera Indy 500, pero al menos llegó al finalIndyCar Media

    El piloto español adoleció de falta de ritmo durante buena parte del evento, y un problema en el embrague hundió sus opciones de acercarse al top 10.

    «Esas 200 vueltas son tan intensas que disfrutas cada segundo detrás del volante, es la carrera más loca del mundo».

    Este domingo, Fernando Alonso logró al fin ver la bandera a cuadros en las 500 millas de Indianápolis en su tercera inscripción en el evento y su segunda participación en la carrera, aunque ese escenario estuvo muy lejos de ser el que el piloto español había imaginado en un principio cuando se firmó el acuerdo en febrero con McLaren SP. Sin espectadores, a velocidad reducida por el tardío accidente de Spencer Pigot y en 21ª posición, el bicampeón del mundo culminó dos semanas en los que las expectativas se tornaron en resignación ante la falta de opciones de victoria.

    Desde la 26ª posición en parrilla, el coche del asturiano apenas progresó durante los dos primeros stints, y ni siquiera se buscó la alternativa estratégica seguida por Penske y otros equipos de zona media de alterar su periodo de paradas, ya que eso requería un ritmo en tráfico que el coche #66 no tenía desde el accidente del jueves 13, y que tampoco era excelso antes de aquella colisión. Con ello, Alonso se conformó a una carrera de paciencia e inteligencia en la que evitar los incidentes sería prioritario para optar a un buen resultado si las amarillas y la fortuna asistían.

    Uno de los cautions que afectó a varios pilotos en otra estrategia le introdujo en el top 20, donde llegó a ser 15º tras una de las detenciones, pero rápidamente perdía posiciones. El accidente de Dalton Kellett salvó a Alonso de ser doblado por el líder Scott Dixon por muy poco, pero sus opciones de un top 15 o un dificilísimo top 10 se tornaron negras en la vuelta 125, cuando el piloto español caló en los pits con un problema en el embrague. La vuelta perdida condenó a Alonso, quien tuvo que ejecutar "salidas manuales" en sus dos paradas restantes para acabar en un anónimo 21º lugar, mientras Takuma Sato se coronaba como vencedor por segunda vez en su carrera.

    En su historias de Instagram, Alonso ha desgranado brevemente sus sensaciones sobre su carrera: «Primera Indy 500 completada. Esta es una de las mayores experiencias para cualquier piloto. La adrenalina, el peligro, la historia, la velocidad... Queríamos haber peleado por la victoria hoy, pero no teníamos el ritmo, y aún no tengo la experiencia necesaria. Podríamos haber peleado por el top 10, pero tampoco tuvimos la suerte (ni el embrague...). Pero esas 200 vueltas son tan intensas que disfrutas cada segundo detrás del volante».

    «Cuando estábamos en la mitad de la remontada, en 15º puesto a mitad de carrera, tuvimos un fallo en el embrague, así que en cada pit stop desde entonces tuvimos que hacer un arranque manual empujando, a la vieja escuela», proseguía Alonso, consciente de su próxima oportunidad de ganar la Triple Corona, si es que se da, no ocurrirá como pronto hasta 2023. «Estar en uno de esos coches ya es de por sí un privilegio, haciendo lo que nos gusta y corriendo con respeto. Esta es la carrera más loca del mundo».