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    Indy 500Takuma Sato gana por segunda vez las 500 millas de Indianápolis

    Takuma Sato celebra con la tradicional leche su segunda victoria en la Indy 500IndyCar Media

    El piloto japonés se impone a un Scott Dixon que dominó gran parte del evento y obtiene una histórica segunda victoria.

    Alexander Rossi, el otro gran protagonista, abandonó por accidente.

    Alonso acabó desapercibido en 21ª posición; Palou terminó su primera Indy 500 en el muro

    En una carrera frenética, llena de accidentes y con drama final no resuelto al 100%, Takuma Sato ha obtenido este domingo su segunda victoria en las 500 millas de Indianápolis. Su gran duelo con Scott Dixon, que dominó gran parte del evento, ha quedado resuelto a cuatro vueltas del final cuando uno de los compañeros de Sato, Spencer Pigot, sufrió un fuerte accidente en la recta de meta, obligando a acabar la carrera bajo caution.

    Mucho antes de todo ello, la carrera comenzaba con Dixon eliminando a las primeras de cambio la pole de un Marco Andretti que cayó también detrás de Sato, mientras Álex Palou (séptimo en parrilla( se caía del top 10 con la precaución por bandera. Sato pronto sería víctima de un Ryan Hunter-Reay que apuntaba a subirse al primer escalón hasta que, en la quinta vuelta, James Davison sufrió el reventón de una llanta y un espectacular incendio del neumático delantero derecho. Poco después, se produjo otro accidente, en este caso de Marcus Ericsson en la curva 1 cuando ocupaba el octavo lugar pasadas 25 vueltas.

    Hunter-Reay se desplomó en las paradas, y los doblados mezclados permitieron a Dixon y a Alexander Rossi marcharse al frente en solitario, con cinco segundos de ventaja sobre un sorprendente Rinus VeeKay, quien perdió todo lo ganado al arrollar a sus mecánicos en boxes. Un error de Rossi con una entrada fallida a boxes durante la ventana de paradas dejó a Dixon con una ventaja de seis segundos que ampliaría a 10 durante un stint intratable, en el que Sato recuperó posición sobre Rossi.

    Cuando Dixon se disponía a doblar a un Alonso que rodaba 18º, se produjo el tercer caution en la vuelta 85, al accidentarse Dalton Kellett tras un malentendido con Ben Hanley. En las paradas consiguientes comenzaron a avanzar los abanderados de Chevrolet, colándose Pato O'Ward y Josef Newgarden en el top 5. En la resalida de la vuelta 93, Conor Daly perdió el control acelerando en la curva 4, y los frenazos llevaron a Oliver Askew a sufrir un fortísimo impacto lateral contra el muro interior, por el que necesitó atención médica a posteriori pese a su buen estado general.

    El inicio de las segundas 250 millas coincidió con la resalida, y Rossi lanzó su ofensiva, adelantando a Sato para proceder a intercambiar constantemente el liderato con Dixon durante casi 20 vueltas, teniendo Sato que hacer lo propio un par de veces con O'Ward. A su vez, Palou comenzó a avanzar, pasando del 12º al noveno lugar, y buscaba atacar el sexto puesto por el que peleaban Andretti y Newgarden, cuando en la vuelta 122 Palou perdió el tren trasero del coche en la curva 1, culminando su primera Indy 500 con el coche en la grúa. Las opciones españolas murieron por completo tres vueltas después, cuando la 17ª posición de un Alonso que había llegado a ser 15º quedó en nada por un problema en el embrague que les hizo perder una vuelta entera.

    En esas paradas llegó la desgracia de Rossi, quien no solo perdió posición con O'Ward, si no que además realizó una salida de boxes muy al límite en la que se tocó con Sato. Dirección de Carrera lo sancionó como 'unsafe release', mandando al estadounidense 20 puestos por detrás. Rossi decidió empezar a pasar coches a su estilo, rápido y por cualquier sitio, hasta que en la vuelta 145 se enfrentó a su primer accidente en carrera en la Indy 500. Durante este stint, O'Ward había cedido ante Rahal, Sato y Newgarden, quienes serían los perseguidores finales de Dixon en la pelea por la victoria, cogiendo Sato la iniciativa poco antes del accidente de Rossi.

    En la vuelta 158, tres después de la resalida, Sato accedió por primera vez al liderato, y no lo perdería hasta ejecutar su parada 12 vueltas después. Pese a salir detrás de Dixon, el nipón le dio caza de nuevo, y en la vuelta 173 ejecutó la maniobra que resultaría decisiva para la victoria. Durante 22 vueltas, Dixon trató sin éxito de atacar a un Sato muy sólido que usó su ritmo y los doblados con efectividad, pero su duelo terminó de forma drástica cuando quedaban 12 millas por completar. En el tercer coche de Rahal, Spencer Pigot perdió el coche en la cuarta vuelta, e impactó violentamente contra el atenuador, teniendo que ser atendido al salir de su coche y haciendo una posterior visita al hospital para hacer comprobaciones.

    Ya no hubo más. Con una reparación del atenuador de más de una hora por delante, con apenas 4 vueltas por completar y una ventana televisiva apretada, Dirección de Carrera no sacó la bandera roja que había mostrado en situaciones similares otros años, y optó por dejar que la carrera terminase bajo caution, haciendo que Sato celebrase su segundo trunfo escoltado por Dixon y su fiel compañero Rahal, que iguala el tercer puesto obtenido en 2011. No solo es la segunda victoria para el japonés, si no también para Rahal Letterman Lanigan Racing, tras la conseguida en 2004 por Buddy Rice.

    Habiendo entrado en el top 10 tras el segundo turno de paradas, Santino Ferrucci completó una fantástica Indy 500 en cuarta posición, por delante de un Newgarden que terminó como mejor Chevrolet, pero con ganas de más. Justo detrás, concluyó O'Ward, 'rookie del año' en sexta posición, y que consolida una temporada de ensueño con McLaren SP. En una decepcionante carrera para la dominante Andretti Autosport, James Hinchcliffe les lideró en séptima posición, sobre Colton Herta, el satélite Jack Harvey y Ryan Hunter-Reay. Ya sin opciones de nada, Alonso se limitó a completar por primera vez las 500 millas de Indianápolis, aunque a una vuelta del líder en 21ª posición, en un tercer intento que podría haber sido el final con su inminente marcha a la Fórmula 1.

    Un día aciago para los intereses españoles, pero realmente interesantes para los de Japón y los de un Sato que iguala a pilotos como Juan Pablo Montoya, Emerson Fittipaldi, Al Unser Jr. o el malogrado Dan Wheldon. Por su parte, el desconsuelo de otra oportunidad de segundas 500 para Dixon, con 111 vueltas lideradas (563 en su carrera, tercero mayor de la historia) compensa en parte la gran extensión de su liderato en la IndyCar, donde su sexto título parece casi un trámite, con casi dos carreras de ventaja. La próxima semana, el doble evento de Gateway será clave para comprobar esa tendencia.

    RESULTADOS DE LAS 500 MILLAS DE INDIANÁPOLIS 2020 (200 vueltas)