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    IndyCarLa Indy 500 retoca su formato de clasificación con la introducción del Fast Six

    La Indy 500 retoca su formato de clasificación con la introducción del Fast Six
    La clasificación para la cita más importante del año recibe un nuevo giro de tuercaIndyCar Media
    Adrián Fernández
    Adrián Fernández9 min. lectura

    12 pilotos se medirán el domingo en lugar de nueve, y los seis más rápidos progresarán a la ronda final.

    El formato imita el empleado por IndyCar en sus carreras de circuito, al estilo Q1-Q2-Q3 de la Fórmula 1.

    Séptimo cambio de formato para la clasificación en los últimos 25 años.

    Aunque aún hay dos carreras más de IndyCar por medio, muchos ojos están puestos ya en la disputa de las 500 millas de Indianápolis, tras el test abierto de la semana pasada y a medio mes del inicio de los entrenamientos oficiales. En la noche del miércoles, los responsables del óvalo anunciaron que el especial sistema de clasificación de la Indy 500, el cual abarca el fin de semana anterior al de la carrera, recibirá una nueva modificación en la edición de este año, señalando el fin del formato 'Fast Nine' empleado en los últimos 12 años en Indianápolis.

    Desde este año, el número de pilotos que progresa el sábado 21 mayo a la pelea por la pole del domingo 22 aumenta de nueve a doce competidores. A su vez, en lugar de batirse el domingo en una única ronda como hasta ahora, lo harán en dos rondas, avanzando los seis mejores de la primera al 'Fast Six' final. En las dos rondas del domingo, cada piloto tendrá un único intento de cuatro vueltas, en orden inverso a su resultado anterior. Este formato sigue el mismo esquema que el empleado en las carreras de circuito de IndyCar desde 2008, al estilo del sistema Q1-Q2-Q3 de la Fórmula 1, el cual se adaptó a un Fast Six que ya existía en IndyCar desde 2005.

    El formato de clasificación, explicado de forma esquemática.

    La primera fase del sábado se mantiene inalterada: los competidores saldrán a pista en un orden determinado por sorteo para completar un intento de cuatro vueltas en solitario. Una vez culminado, todos tendrán vía libre para intentar mejorar su registro mientras dure la sesión, ya sea eliminando su tiempo anterior a cambio de salir por la calle rápida del pit lane, o manteniéndolo, con el riesgo de tener que hacer cola por la calle lenta. Al final de la misma, los puestos del 13 al 30 serán definitivos para la parrilla, y también lo serán las posiciones 31 a 33 si solo se presentan 33 competidores, tal y como ocurre en la edición de este año por diferentes problemas logísticos.

    En el caso de que una futura Indy 500 tenga más de 33 pilotos intentando clasificarse, se mantiene también el 'Last Row Shootout', que se disputaría el domingo antes de la pelea por la pole con los pilotos por debajo del puesto 30. Con una duración de una hora, los participantes tendrían la oportunidad de mejorar su intento garantizado en el escaso tiempo disponible, a diferencia del 2019 en el que Fernando Alonso quedó fuera de la parrilla tras tener que jugársela a una sola carta. Esto ya ocurrió en 2021, lo que no le sirvió a los dos pilotos eliminados (Charlie Kimball y R. C. Enerson) al encontrarse los coches en régimen de parque cerrado y sin posibilidad de grandes cambios de setup.

    Historia de las clasificaciones en Indianápolis

    El formato de clasificación de la Indy 500 ha afrontado varios cambios históricamente. El más conocido, entre 1952 y 1997, implicaba un total de cuatro días de clasificación en dos fines de semana distintos, en el que los pilotos que clasificaban el primer día salían por delante de los que clasificaban en el segundo, y así sucesivamente hasta el cuarto, conocido históricamente como Bump Day. Por tanto, la pole position y las primeras posiciones en parrilla quedaban decididas en el primer día, salvo que la lluvia impidiese que todos completasen su intento garantizado. Sin embargo, este sistema tenía otras particularidades que hacía que muchos coches se esperasen al segundo fin de semana.

    Cada coche inscrito solo podía completar un único intento de clasificación, con un máximo de tres oportunidades para hacerlo. Una vez completado el intento, ese coche ya no podía volver a clasificar. Si su piloto quería mejorar el tiempo, debía retirarlo del evento y recurrir a otro coche. A su vez, en cuanto se llegaba a 33 clasificados, el coche con el tiempo más lento de todos pasaba a estar en la "burbuja", independientemente del día en el que lo hiciese, y quedaba eliminado ('bump') si otro coche no clasificado mejoraba su registro. Por todo ello, muchos pilotos, sabedores de que tendrían pocas opciones de salir arriba, preferían esperar para maximizar sus opciones, ya fuese por sacarle más rendimiento al coche con una semana más de entrenos o para tener condiciones más óptimas.

    Entre 1998 y 2000, el formato se redujo a dos días de clasificación en un solo finde, y entre 2001 y 2004 se recuperó el segundo fin de semana con un tercer día final. Desde la edición de 2005 se volvió a los cuatro días y se adoptó el formato '11/11/11', en el que cada uno de los tres primeros días completaba once puestos de parrilla, reservando el cuarto para los Bump. Cada coche pasó a tener tres intentos de clasificación por día, y tanto los coches ya clasificados como los eliminados en el Bump Day podían volver a salir a clasificar, siempre que tuviesen intentos disponibles ese día.

    Por último, en 2010 la reducción a dos días trajo consigo el 'Fast 9', la ronda final por la pole, aunque la forma de llegar a la misma ha tenido también diferentes formatos. Hasta 2013, el 'Fast 9' se disputaba al final del sábado y estaba abierto a tres intentos por coche sin tener que borrar el tiempo del primero (aunque en dos de esos años la lluvia forzó un intento único); los 24 primeros puestos quedaban adjudicados ese día y los nueve finales quedaban abiertos para el domingo. En 2014, el 'Fast 9' se desplazó al domingo como sesión final a un único intento; los coches fuera del top 33 quedaban eliminados el sábado, y los puestos del 10 al 33 se ordenaban el domingo en una redundante sesión a un solo intento, previa a la pelea por la pole.

    Finalmente, en 2019 se decidió eliminar el límite de intentos (Fernando Alonso y Sage Karam llegaron a hacer cinco ese sábado), se suprimió la sesión de los puestos 10-33 y se instauró el Last Row Shootout para que los eliminados fuesen decididos también el domingo. Esto causó una modificación para el sábado que pasó inadvertida, por la que los coches que se quedasen fuera del top 30 perdían su tiempo como si hubiesen sido 'bumpeados'; por ello, el año pasado, Dalton Kellett clasificó 30º pese a retirar su tiempo y hacer uno peor que el de varios pilotos a los que antes había superado... los cuales ya no eran válidos.

    Fotos: IndyCar Media