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    IndyCarCoyne apunta a otro cambio radical en 2022 sin Romain Grosjean

    Romain Grosjean podría no pilotar el #51 por mucho más tiempo...IndyCar Media

    El piloto francés sopesa la opción de pilotar el próximo año en Andretti Autosport, lo cual depende de que compita en óvalos.

    James Sullivan, co-propietario del coche de Ed Jones, apunta a un cambio total para 2022, y no descarta colaborar con otro equipo.

    La rumorología de futuros asientos y cambios en equipos es algo que nunca se detiene en las principales categorías de automovilismo, y la IndyCar Series es un claro ejemplo de ello. El dominó que puede empezar a derribar fichas, al menos de forma pública, fue el anuncio de Meyer Shank Racing respecto a su programa expandido en 2022, con la entrada de Hélio Castroneves y la salida de Jack Harvey. Según una informacíón de RACER, el destino del británico, que habría dejado el equipo de motu proprio, estaría en Rahal Letterman Lanigan Racing, que le sitúa como sustituto sorpresa de Takuma Sato en vez de contribuir a la casi segura expansión a tres coches del equipo.

    Sea como fuere, Shank y Rahal no son los únicos equipos que planean grandes cambios a corto plazo. Un nombre que ha pasado relativamente desapercibido estos meses es el de Dale Coyne Racing, una formación en la que el ocasional buen hacer de Romain Grosjean en el coche co-propiedad de Rick Ware Racing ha contrastado con una desastrosa primera mitad de temporada para el piloto a tiempo completo del equipo, Ed Jones. Su regreso a la formación, cuatro años después, no ha deparado hasta la fecha los resultados esperados en un coche que no ha bajado del top 15 en puntos los cuatro últimos años.

    Ed Jones, tras su accidente en la primera vuelta de las 200 millas de Mid-Ohio / @ IndyCar Media

    Tras 10 carreras, Jones ocupa el puesto 21 en la general con 125 puntos, estando cinco puestos y 26 unidades por detrás de Grosjean pese a perderse el francés tres citas. Aunque pilotos como Felix Rosenqvist o Max Chilton han tenido una peor temporada hasta la fecha, su desempeño ha sido una combinación de errores ajenos, problemas mecánicos y pilotajes decepcionantes, siendo su noveno puesto en la primera carrera de Detroit su único punto álgido en carrera. Todo ello, viniendo de lo que ya habían sido dos temporadas sin brillo en 2018 y 2019 con Ganassi y Carpenter, sitúan al emiratí en el disparadero de cara a 2022. Sin embargo, no sería el único en salir del equipo.

    Tras un inicio de temporada muy poco halagüeño, con sus coches en 7ª, 12ª, 17ª y 19ª posición, Andretti Autosport busca darse un lavado de cara para 2022 cuyo primer paso sería prescindir de la mitad menos competitiva del equipo, Ryan Hunter-Reay y el retornado James Hinchcliffe, con contratos que terminan al acabar la temporada. Según reportó Indianapolis Star hace escasas semanas, Grosjean está muy arriba en la terna de candidatos para pilotar en Andretti, aunque dicha maniobra solo se produciría con un asiento a tiempo completo, por lo que dependerá en parte de si el primer experimento oval del francés en Gateway el mes próximo resulta o no un éxito.

    A su vez, numerosos medios llevan semanas situando al francés más fuera que dentro de la órbita del equipo propiedad de Dale Coyne, sin que la identidad de un posible sustituto esté muy bien definida en la actualidad. Una situación que tendría su espejo en los inminentes cambios que esperan al coche principal, sobre los cuales ha hablado James Sullivan, mecenas del #18 desde el año 2018 junto al ex piloto Jimmy Vasser. En una entrevista a Motorsport.com, 'Sulli' ha expresado su claro descontento con la falta de resultados deportivos de este último año, y no descartó la posibilidad de que su asociación con Vasser se traslade a otro equipo.

    «Puede ser que continuemos con Dale Coyne, o que tengamos una asociación diferente. Estamos escuchando a otros y comprobando ideas que nos han presentado. A final de temporada, Jimmy y yo tenemos que ser capaces de mirarnos al espejo y darnos cuenta de que no importa dónde esté el fallo: la responsabilidad de rendir es nuestra, y eso solo pasa con la mezcla adecuada de piloto, ingenieros, mecánicos y socios», aseguró Sullivan. «El equipo va a tener que ser un poco diferente el año próximo, y es demasiado pronto para decir cuales serán los cambios, pero estamos comprometidos con este deporte y no nos conformamos con ser solamente una parte de la escena».

    En las mismas líneas se pronunció sobre la labor de Coyne y de su piloto: «Nuestra relación comercial es sólida, pero tenemos que cumplir en la pista. Fuera de ella, se puede decir que hacemos un trabajo por encima de la media, pero el año próximo tenemos que hacerlo igual de bien o mejor que en 2018, 2019 y 2020», sentenció Sullivan. «El deseo de Ed era demostrar que aún podía hacer esto después de un año fuera, y ha habido múltiples ocasiones en las que ha pilotado extremadamente bien y no le dimos el coche para triunfar, o hemos tenido malos pitstops. Pero también ha habido múltiples situaciones en las que Ed podría haber hecho algo diferente, o ser más agresivo. No creo que sea solo un problema, pero este acuerdo no está resultando como esperábamos».

    La relación entre Sullivan y Vasser se remonta a 2014, tres años después de que SH Racing, el equipo de rallycross que poseía 'Sulli', disputase la Indy 500. Este pasó a ser co-propietario de KV Racing, el equipo que el ex piloto formó junto al influyente empresario australiano Kevin Kalkhoven (ex mandamás de Champ Car) en 2003. Las cuatro victorias que obtuvo Sébastien Bourdais con el equipo en tres años no impidieron su cierre tras la temporada 2016, pero los mismos protagonistas, ya sin Kalkhoven, empezaron a financiar el coche #18 de Bourdais desde su segundo año en Coyne en 2018, como co-propietarios.

    Una situación que se mantuvo en 2020 con la salida del francés, pilotando Santino Ferrucci su coche ese año y Jones en este, pero que podría tener continuidad en otro equipo... e incluso con una refundación de su propio equipo, aunque no a corto plazo. «Jimmy y yo queremos hacer eso eventualmente, ir por nuestra cuenta y tener nuestras operaciones de IndyCar e IMSA en la misma fábrica de Charlotte. Lo hemos discutido, y decidimos que 2022 no es el año en el que eso va a ocurrir».

    Fotos: IndyCar Media