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    IndyCarScott McLaughlin disputará el GP de St. Petersburg con Penske

    McLaughlin se bajó del IndyCar en febrero para no volver... hasta pasados ocho mesesIndyCar Media

    El piloto neozelandés, bicampeón de Supercars en Australia, hará su debut en un evento de IndyCar para la carrera final de la temporada.

    Su plan inicial de ocho carreras quedó descarrilado por la pandemia, tras sus exitosos test invernales.

    McLaughlin está postulado para disputar una temporada completa en 2021.

    La erupción de la pandemia del COVID-19 frenó muchos asuntos de importancia en la IndyCar, y entre los más importantes estuvo la frustrada incursión de Scott McLaughlin en el campeonato. Para la última carrera del año, la empresa podrá al fin llevarse a cabo. En lo que supone el cuarto anuncio estelar en el mundo de IndyCar en la última semana y media, el Team Penske ha confirmado este jueves que McLaughlin hará su debut en el campeonato al volante de un cuarto coche en el Gran Premio de St. Petersburg, la carrera que debería haber abierto el campeonato el pasado 15 de marzo, y que le pondrá el broche final a la temporada 2020 el próximo 25 de octubre.

    McLaughlin, de 27 años, pilotará el coche #3, empleado los tres últimos años para las participaciones de Hélio Castroneves en la Indy 500, y el cual fue el número fijo de su paso por Penske desde su llegada al equipo en el año 2000. Inicialmente se había anunciado la participación de McLaughlin en el Gran Premio de Indianápolis en su fecha original de mayo, con la vista puesta en disputar hasta siete eventos adicionales, pero las circunstancias le llevaron a centrarse en su certamen doméstico, donde lidera la tabla con 10 victorias en 20 carreras, a falta de otras 7 para cerrar su tercer campeonato.

    Las fechas y los periodos de cuarentena para personas retornadas a Australia no solo imposibilitaban una aparición anterior a la ronda final del 18 de octubre en Bathurst, si no que también obligaban a la obtención de un permiso especial para dejar el país a tiempo para competir en St. Petersburg. Este le ha sido otorgado pese a la notoria inflexibilidad de las autoridades australianas y las diferencias entre estados a la hora de imponer medidas restrictivas, las cuales han forzado a los equipos de Supercars a permanecer en la carretera durante semanas sin una base fija solo para poder competir.

    Tras su espectacular adaptación en los test de Barber y una prueba privada en el óvalo de Texas, y pese al cambio de panorama, McLaughlin no dejó de tener su mente puesta en este objetivo, habiendo sido un gran fan de la categoría desde hace ya bastante tiempo, y un ávido competidor con el coche en la plataforma virtual iRacing. No en vano, el neozelandés disputó en primavera el iRacing IndyCar Challenge para el equipo Penske junto a los demás competidores, y fue el más destacado del certamen, con dos victorias (Barber e Indianápolis oval) y cinco top 4 en seis carreras.

    Ahora, tendrá la oportunidad de medirse a una parrilla real en la que también estará Sébastien Bourdais, otro añadido de última hora a la temporada con el equipo Foyt. «Esto es algo en lo que no he dejado de pensar, pero he querido estar concentrado en ganar el tercer título seguido de Supercars», asegura McLaughlin. «Sigo concentrado al máximo en ello, pero estoy igual de entusiasmado por tener finalmente la oportunidad de debutar en IndyCar, he hecho todo lo posible para estar al día, viendo tantas carreras como he podido, e incluso hablando con los pilotos y algunos de los ingenieros de Penske. No sabía si podría ponerme al volante este año, pero quería estar listo por si surgía la oportunidad».

    No se ha anunciado nada más de cara a un probable programa expandido o a tiempo completo para 2021, pero la intención existe por ambas partes, habiendo ponderado ya McLaughlin la idea de quedarse en Estados Unidos junto a su mujer americana para iniciar la transición. En el caso de firmar finalmente un programa con Penske, presumiblemente en un cuarto coche, el de McLaughlin sería el segundo nombre de gran postín en sumarse al campeonato, junto al de Jimmie Johnson, el veterano heptacampeón de la NASCAR que ha anunciado oficialmente un acuerdo para un programa completos de circuitos ruteros con el equipo Ganassi si se encuentran patrocinadores para ello.

    El equipo Penske usó el número 3 por primera vez en 1981, y con él ganó Bobby Unser su tercera Indy 500 en su última temporada como piloto. Danny Sullivan lo rescató en un discreto 1987, y Rick Mears en 1991, logrando su cuarta Indy 500. Penske lo ha usado de forma casi contínua desde 1994, siendo el número de Paul Tracy, André Ribeiro (1998), y de varios pilotos en 1999 (Tarso Marques, Alex Barron y el desafortunado Gonzalo Rodríguez, fallecido en Laguna Seca) hasta que Castroneves firmó con el equipo, logrando con él tres Indy 500. Desde entonces, el brasileño solo lo cedió una vez, en 2009, para el debut de Will Power con el equipo en el Gran Premio de St. Petersburg, sustituyendo a Castroneves mientras este enfrentaba cargos judiciales por un caso de evasión de impuestos en el que sería declarado inocente.